El yacimiento de Galleguillos alumbra una 'mansio' romana de tiempos del imperio que podría ocultar mosaicos

Restos humanos localizados en Galleguillos de Campos. /
Restos humanos localizados en Galleguillos de Campos.

El equipo arqueológico entregará el informe preceptivo en el mes de abril, a la espera de que la iniciativa pública o privada apueste por investigar el hallazgo

Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

No era un secreto que en las afueras de Galleguillos de Campos, una pedanía de Sahagún, aparecían restos arqueológicos durante las tareas agrícolas con relativa frecuencia. La sorpresa llegó al meter una de las tuberías del Canal de Payuelos en el margen del camino conocido como 'la zamorana', en el Pago del Santo.

Allí comenzaron a aparecer esqueletos que, si en un primer momento llegaron a la treintena, ahora suman cerca de ochenta. Todos ellos componen una necrópolis en un yacimiento romano cuyo informe está a punto de ser entregado.

Pero el equipo de arqueólogos no se queda aquí en el hallazgo. Por su ubicación, a los pies de una calzada romana, todo apunta a que la necrópolis pertenecía a una 'mansio' o a una villa, en la que ya se ha descubierto un hipocausto (sistema de calefacción romano) y diversas teselas, que hablarían de la posible existencia de mosaicos en la zona.

Sea como fuere, se trata de un yacimiento alto y bajo imperial como apunta el arqueólogo Luis Alberto Villanueva, que ha trabajado en el informe que se entregará en abril sobre este yacimiento.

El asentamiento romano, que tendría un tamaño intermedio propio de los que surgían junto a una vía de comunicación como es la calzada romana encontrada junto a él, ha sufrido un importante grado de arrasamiento tanto por la actividad agrícola como por las piezas que han sido retiradas por visitantes furtivos.

Toca esperar pues a que la iniciativa pública o privada ponga los fondos necesarios para investigar más sobre los huesos y la zona, en un estudio que Villanueva señala como «muy interesante». «Se tenía constancia de un pequeño yacimiento, pero es más grande de lo que pensábamos», concluye.