Promonumenta adecúa un área del Camino de Santiago con una hacendera en Calzadilla de los Hermanillos

Promonumenta adecúa un área del Camino de Santiago con una hacendera en Calzadilla de los Hermanillos

El pueblo es «ejemplo del potencial revitalizador de los itinerarios secundarios», señalan desde Promonumenta

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Una nueva hacendera de Promonumenta, esta vez a solicitud del alcalde del municipio de El Burgo Ranero, tuvo lugar el sábado pasado en el área de descanso del Camino Francés de Santiago, situada a dos kilómetros de Calzadilla de los Hermanillos.

Este área da servicio a los peregrinos que transitan por el camino alternativo que se desvía del itinerario principal en Calzada del Coto y que vuelve a unirse a él a la entrada de Mansilla de las Mulas, discurriendo en casi todo este trayecto sobre la antigua Vía Trajana o calzada romana que venía desde Tarragona hasta Astorga (recogida en el itinerario romano de Antonino como la nº 32), y del ramal que, a la altura de Villamarco, se desvía hacia Mansilla, Lancia y León (itinerario de Antonino nº 1), ambas bastante bien conservadas en una parte de su recorrido jacobeo.

Hacía dos años desde la última actuación de Promonumenta en esta área de descanso de Calzadilla, y su estado, bastante descuidado, requirió una fuerte intervención, segando la hierba, retirando la hojarasca caída de la chopera durante dos otoños, limpiando la fuente, el pilón y los desagües y adecentando los juegos infantiles, mesas y bancos existentes.

Durante la jornada de trabajo, el tránsito de peregrinos por el Camino, que accedían en muchos casos al área de descanso, fue continuo, denotando un flujo importante que se desvía del itinerario principal para recorrer este otro, más tranquilo y con el aliciente añadido de discurrir por una calzada romana, todavía conservada en muchos tramos, incluso el que atraviesa el mismo pueblo de Calzadilla de los Hermanillos, convertida en monumento y rodeada de jardín en la Plaza de la Iglesia.

«Recuerdo hace unos años, cuando ver a un peregrino por aquí nos suscitaba alegría, ahora, gracias a Dios, es algo normal. Algunos centenares cada fin de semana dejan el Real Camino para venir por la Calzada, y en el pueblo pernoctan unos sesenta». Este flujo ha convertido a Calzadilla en un pueblo que ha superado el pobre aspecto que Antonio Viñayo describiera en su guía del Camino de Santiago, en 1985: «Casas de tierra y larga calle, coincidente con el Camino», comentaba un alberguero de Calzadilla.

«Ahora las casas se han restaurado o reconstruido, hay dos albergues, un hotel, un par de restaurantes, dos bares y una tienda para avituallamiento de peregrinos. No queda duda de que el Camino jacobeo, aunque sea por un ramal secundario -y cada vez más por la casi saturación del principal en determinadas épocas-, es un revulsivo para frenar el abandono de nuestros pueblos. Por este motivo la promoción de los distintos itinerarios históricos cada vez tiene más sentido», explican desde Promonumenta.