De la Serna incluye a León en la propuesta española para extender el Corredor Atlántico

Propuesta española del Corredor Atlántico. /
Propuesta española del Corredor Atlántico.

La propuesta ministerial prevé que Asturias tenga flujos de comunicación con Europa a través de la autovía del Cantábrico y de la línea de ferrocarril por León y Venta de Baños

MARCO MENÉNDEZ

La multimodalidad es la clave del Ministerio de Fomento para la plena integración del noroeste ibérico en los principales flujos de comunicación europeos. En concreto, la propuesta planteada por el ministerio a las autoridades comunitarias prevé no solo conexiones ferroviarias con el Corredor Atlántico, que discurre entre Oporto e Irún, vía Valladolid, sino también mediante autovía, incluyendo por primera vez a León en su estrategia.

El ramal ideado por Fomento para dar conexión ferroviaria al Principado con Europa a través de estos corredores, que cuentan con subvención comunitaria para su desarrollo, la conforma la línea que discurre entre Gijón, León y Venta de Baños (Palencia), para conectar a continuación con el Corredor Atlántico en la capital palentina.

Hay que tener en cuenta que se trata de un ramal prácticamente paralelo al que está ideado para dar servicio a Galicia, si bien en este caso la propuesta del ministerio discurre entre Olmedo (Valladolid), Zamora, Orense y Santiago de Compostela, para desde ahí dar flujo a La Coruña y Vigo.

La segunda propuesta de Fomento pasa por incluir en el corredor la autovía del Cantábrico (A-8), conceptuada como nexo de unión entre La Coruña y la frontera francesa. Los principales beneficios se registrarán tanto en Asturias como en Galicia y Cantabria, comunidades autónomas por las que el Ministerio de Fomento recuerda que «no discurrían los corredores multimodales».

De esta manera se cumple el principal objetivo del equipo que dirige Íñigo de la Serna, es decir, «se canalizan los flujos principales de estas regiones hacia el resto de los países de la Unión». Al mismo tiempo, se logra también que los puertos de Gijón y Avilés, al igual que el resto de la red básica española, queden conectados a los corredores europeos.

Pero todo ello se completará, además, con una mejora en la conectividad transfronteriza con Francia, algo a lo que ya se ha comprometido su ministra de Transportes, Élisabeth Borne, con el objetivo de «realizar la actuaciones de inversión necesarias para garantizar la modernización y capacidad de las líneas».

La decisión, en junio

Que el Ministerio de Fomento haya presentado estas propuestas no quiere decir que vayan a ser una realidad. A partir de ahora queda un arduo trabajo de negociación, ya que todos los países de la UE presentan las suyas, con el objetivo de lograr cofinanciación. Todo se incluirá en el próximo marco financiero plurianual 2021-2027, que también incluye la revisión del reglamento por el que se financian las redes transeuropeas de transporte, los conocidos como Fondos Conectar Europa (CEF). El Colegio de Comisarios adoptará una propuesta el próximo mes de junio y a continuación se iniciará el trámite de debate y aprobación tanto en el Parlamento Europeo como en el Consejo de Europa. El objetivo es su entrada en vigor en 2021.

Si finalmente se consigue la aprobación de estas conexiones con el Corredor Atlántico buena parte de la culpa la tendrá la presión ejercida tanto por los Ejecutivos regionales de las comunidades autónomas afectadas como por los empresarios que se constituyeron en grupo de presión mediante una plataforma reivindicativa.