Fomento descarta cerrar los carriles derechos de la León-Benavente y prevé retomar la reconstrucción después de Semana Santa

Contraste de la autovía a la altura de la primera reconstrucción. / S. Santos | N. Brandón

La empresa concesionaria ha finalizado la construcción de una planta en Villamañán, donde se elaborará la mezcla bituminosa que permitirá asfaltar al León-Benavente | «Hasta que no se logre una fórmula óptima no se comenzarán las obras», puntualiza el subdelegado del Gobierno

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Objeto de chascarrillos, memes y críticas, la autovía León-Benavente se ha convertido en una de las infraestructuras más deterioradas de la provincia de León, una vía de comunicación que se encuentra en un estado deplorable, alarmante.

Es la percepción que diariamente tiene los más de 11.000 conductores que utilizan esta vía, que presenta el firme descompuesto, resquebrajados y un suma y sigue de baches, lo que les obliga en su mayoría a circular por el carril izquierdo y exponerse a una multa.

Concretamente, en los 54 kilómetros hacia Madrid se localizan 651 baches. En el viaje de vuelta el coche 'saltó' en 1.160 ocasiones. En total 1.811 socavones que ponen a prueba al utilitario y su pasaje.

Tanto es así, que expertos en materia de infraestructuras han planteado el cierre de los carriles derechos en ambos sentidos ante la ineficacia de la reducción la velocidad a los 100 kilómetros en los tramos más deteriorados.

Una medida que, si bien, no contempla el Ministerio de Fomento. Así lo ha señalado a este diario el subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez, que ha advertido que los técnicos de la Dirección General de Carreteras no contemplan anular ninguno de los carriles, al entender la medida como «contraproducente».

Fomento tampoco contemplan una señalización complementaria que advierta del grave estado de la vía o incluso que recomiende circular por el carril izquierdo, al entenderlo un riesgo para los usuarios. De esta forma, el Gobierno mantiene intacta su hoja de ruta, viendo como única solución la reconstrucción integral de la A-66.

Planta en Villamañán y la fórmula del conglomerado

Un proyecto que arrancó el pasado mes de agosto y que, tres meses después, se paralizó tras culminar los ocho primeros kilómetros del carril dirección León. El motivo, las bajas temperaturas ante la necesidad de alcanzar como mínimo los 170 grados para garantizar la eficacia del conglomerado.

Un proyecto de reconstrucción que, previsiblemente, se retomará en las próximas semanas pero que, según puntualizó Faustino Sánchez, no se ha paralizado. Es más, durante estos meses, Ferrovial Agromán, la empresa concesionaria de las obras ha impulsado la construcción de una planta en la localidad de Villamañán para la elaboración de la mezcla bituminosa para el asfaltado de la A-66.

Una vez finalizada, la compañía se centra en la elaboración de ese conglomerado hasta conseguir un nivel óptimo. «La empresa debe realizar una serie de fórmulas y mezclas técnicas para obtener el producto idónea. Hasta que no se consiga la mezcal, no se comenzarán las obras porque queremos obtener un resultado adecuado», remarcó Sánchez.

El objetivo, en cualquier caso, pasa por que se pongan en marcha el próximo mes de abril, con el inconveniente de la Semana Santa, época en la que se descarta trabajar. Por lo que será a finales de abril o primeros de mayo las fechas más probables para que se retomen las obras en la A-66.

Dos pasos imprescindibles –la construcción de la planta y la obtención de la mezcla bituminosa- para reanudar la reconstrucción de los 45 kilómetros restantes del carril Benavente-León.

Un proyecto que en su conjunto tendrá un coste de 6,8 millones de euros y cuyo plazo de entrega es de 21 meses, lo que dilata hasta el primer semestre del 2020 la finalización de la reconstrucción de la autovía. Posteriormente, tocará el turno del carril sentido Zamora, cuyo inicio aún no tiene fecha.

Reconstrucción de gran complejidad

Desde el 2015, ingenieros del Ministerio de Fomento vienen advirtiendo del grave deterioro de esta vía de comunicación, señalando que la vía presenta un estado de agotamiento estructural importante, con una elevada degradación de las capas de mezcla bituminosa, superior al 77% en el carril derecho».

El origen del deterioro

El origen del actual estado de la León-Benavente se encuentra en un fallo durante su construcción provoca que las distintas capas que forman el firme estén lejos de la consistencia deseada, lo que se traduce en baches, toboganes y superficies cuarteadas, mayoritariamente en el carril derecho.

El resultado de todo ello, y la falta de ejecución de las obras de mantenimiento previstas, han terminado obligando a que la velocidad máxima permitida sea rebajada a los 100 kilómetros por hora.

Una inspección realizada en 2015 identificó en esos 51 kilómetros hasta 396 parches aplicados sobre las distintas deformidades de la calzada en ambos sentidos.

Tanto que no es posible parchear porque el deterioro ha alcanzado tal punto que sólo un recubrimiento total podría salvar la situación que ha llegado a un punto tal que -a riesgo de multa- propicia que los conductores utilicen el carril izquierdo de forma permanente.

De ahí la «complejidad» de esta actuación que prevé la reconstrucción del firme, lo que pasa por fresar y reponer la totalidad de las capas de mezcla bituminosa existente», lo que obliga a levantar el firme hasta llegar a la base de cemento.

De esta forma, se derruirá una lámina de 20 centímetros de espesor aunque habrá tramos en peor estado que tienen hasta el asiento estropeado. En ellos «se saneará demoliendo la totalidad del firme y excavando una profundidad de 80 centímetros por debajo de la cota de la explanada».

Además de rehacer casi por completo la autovía, se aprovechará para instalar tubos que drenen las aguas. Para que el resultado final sea homogéneo, además de los carriles se procederá de igual manera con el arcén.

Ferrovial Agromán se hizo con el encargo por 5,6 millones, imponiéndose así a los otros 72 competidores al rebajar el presupuesto de salida un 43%. La calzada sobre la que trabajará soporta entre 9.000 y 11.000 circulaciones diarias, parte de ellas de asturianos que van o vuelven a Madrid.