Asla mira a Asturias pese a que la Junta le ofrece hasta seis terrenos en León tras descartar Carrocera

Fábrica de zinc de Asla en el polígono de Villallana. /Jesús Manuel Pardo
Fábrica de zinc de Asla en el polígono de Villallana. / Jesús Manuel Pardo

La empresa busca parcela cerca de su planta de Lena para su nueva fábrica de alumninio

ALEJANDRO FUENTE Mieres/Lena (Asturias) | León

¿Cuál es el principal motivo por el que Asturiana de Laminados (Asla) quiere desarrollar su nueva fábrica de placas de aluminio en Reicastro, en Mieres? La razón fundamental es por «su cercanía» a la planta de zinc de Villallana. El presidente ejecutivo de la compañía, Macario Fernández, señalaba ayer que, en una primera fase, el proceso de terminación del producto de Asludium se tendría que realizar en Lena, donde ya cuenta con la infraestructura necesaria. «Cuanto más lejos, más gastos de transporte y más se encarece el productor final». Una vez que ya está «casi» descartada Asturias, la empresa busca ubicación «lo más cerca posible». Eso sí, tiene que ser una zona que cuente con ayudas mineras, como ya ha expresado el propio responsable de la firma. Esa ubicación alternativa ideal es León. «El Gobierno regional de esta comunidad autónoma está buscando parcelas que se adapten a nuestras necesidades», explicaba. La oferta ronda la media docena de ubicaciones posibles.

Hasta el momento, además de la ubicación en Mieres, había dos posibles alternativas. Una era la superficie en el municipio leonés de Carrocera, que ha resultado no ser adecuada por ser demasiado pequeña para las necesidades de Asla. «Estamos hablando de una finca un poco inferior a la de Reicastro -que tiene 77.000 metros cuadrados-; necesitaríamos otros 100.000 para la construcción de la línea de acabados independiente a la de Lena y que podría estar lista en unos ocho o diez años». Fernández señalaba que no quiere «sorpresas» en futuras ampliaciones, como ya le ha ocurrido en Villallana, donde también hay problemas para la construcción de una nueva factoría.

Otra alternativa que tienen sobre la mesa es la propuesta por el municipio de Puerto Llano, en Castilla y La Mancha. Aquí hay dos principales ventajas. Dijo que «nos ofrecen una parcela de 200.000 metros cuadrados, suficientes para nuestras necesidades y a un precio simbólico, todo por un euro». El precio oficial es de dos por metro cuadrado, según informó a EL COMERCIO, la propia entidad encargada de buscar estas iniciativas empresariales. «Pero hay un problema, que está muy lejos y eso encarece el producto por el transporte», indicaron.

Un ojo en la región

La situación es compleja para el presidente ejecutivo. ¿Ha cerrado la puerta a la instalación de la planta de aluminio en Reicastro de forma definitiva? Fernández juega con los parámetros de una inversión millonaria en la zona y, sobre todo, promesas de creación de empleo, unos cien puestos al inicio que podrían llegar a 400. «Yo no, hasta que no que tenga la planta levantada en otro lugar, no cierro las puertas a nada. Pero me entristece que nadie mueva un dedo por la creación de puestos de trabajo».

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