La Plataforma Ciudadana Gestión de Residuos denuncia nuevos vertidos del CTR

Imagen del líquido negro del supuesto vertido./
Imagen del líquido negro del supuesto vertido.

El colectivo ciudadano sospecha que este vertido está compuesto por los lixiviados que exuda la basura en descomposición

LEONTOCIASleón

La Plataforma Ciudadana Gestión de Residudos ha interpuesto una denuncia ante el Seprona sobre un supuesto vertido contaminante al Arroyo del Valle de la Calzada procedente de la tubería del Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de San Román de la Vega.

El colectivo ciudadano denunciante sospecha que este vertido está compuesto por los lixiviados que exuda la basura en descomposición (mezcla de las aguas de lluvia infiltradas en el depósito y otros productos y compuestos procedentes de los procesos de degradación de los residuos) de este centro.

Los restos fueron encontrados el pasado domingo por dos miembros de la asociación que inspeccionaban la zona de la salida de las aguas residuales de la depuradora, como vienen haciendo desde hace meses. «Observamos un chapapote negro con un olor nauseabundo y pestilente que se asemeja a otros vertidos realizados anteriormente. En la Semana Santa del año pasado también detectamos lo mismo, creemos que son lixiviados que se sueltan directamente desde la planta», relatan.

Según explican, llamaron al Seprona y convocaron a ciudadanos e instituciones. En total se presentaron alrededor de 30 personas y pudieron observar que «habían soltado agua limpia para limpiar los restos del vertido del día anterior».

Desde este colectivo apuntan como culpables a la Consejería de Fomento y Medio Ambiete de la Junta de Castilla y León, al alcalde de León, Antonio Silván, al Director General de Calidad y Sostenibilidad Ambiental, José Manuel Jiménez Blázquez, a Gersul, presidida por el diputado Angel Calvo y su gerente Secundino Prieto, y a la Diputación de León por ser cómplices de la UTE y por permitir que vulnere la normativa medioambiental.

Afirman que este tipo de vertidos se realizan «con premeditación y alevosía, aprovechando los días festivos de la Semana Santa», en lo que denominan «una procesión de muerte y destrucción a lo largo del valle de Portugal, que constituye un atentado contra la vida, el medio ambiente y la salud pública». Solicitan, por tanto, «un cambio en este modelo de gestión de residuos» y avisan que harán «todo lo posible para que los responsables de estos hechos respondan ante la justicia».

Además, advierten que «estarán vigilantes» y que no permitirán de cara a la construcción del nuevo vaso del CTR se vuelvan a dar las mismas concesiones. Obras en las que ya se ha iniciado el movimiento de tierras en la parte posterior de las actuales instalaciones.

 

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