Los universitarios de Castilla y León son los que menos abandonan tras el primer año

Fachada de la Universidad de Salamanca. /Manuel Laya
Fachada de la Universidad de Salamanca. / Manuel Laya

Un informe sitúa a la región como la tercera con mayor porcentaje de titulados que se gradúan en el tiempo teórico previsto

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

Castilla y León registra la menor tasa de abandono de estudios en el primer año de grado universitario de España, con un 14,5% de tasa de abandono en el caso de los alumnos varones y con un 10,1%, en el caso de las alumnas. Esta diferencia se registra en toda España, al obtener las alumnas mejores resultados que los alumnos, sin embargo en Castilla y León las diferencias no son tan notorias como en otras regiones y se reduce a 4,4 puntos de diferencia, la más baja de España en el curso analizado, que es 2015-2016.

Son datos positivos para la comunidad, que se sitúa por delante del resto de regiones del país en este aspecto y que además registra el tercer valor más elevado en el porcentaje de titulados que se gradúan en el tiempo teórico previsto.

Son los datos extraídos del informe 'Las universidades españolas. Una perspectiva autonómica. 2018', publicado ayer por la Fundación CYD (Conocimiento y Desarrollo), entidad que preside Ana Patricia Botín y que cuenta en su patronato con una destacada presencia del sector empresarial del país.

El estudio refleja que «un curso más, el 2015-2016, muestra resultados muy positivos en el desempeño académico de los matriculados universitarios de grado en Castilla y León». No en vano, sitúan a cuatro de las ocho universidades castellanas y leonesas entre las 12 universidades de las 77 de España con menores tasas de abandono. Se trata de las universidades de León, Salamanca, Burgos y la Pontificia de Salamanca.

El trabajo destaca que el desempeño académico de los egresados también es notable para los universitarios de Castilla y León, que registra el tercer valor más elevado en tasa de idoneidad. Y es que el 42,5% de los que se graduaron lo hicieron en el tiempo teórico previsto en los grados de cuatro años. En este caso, la diferencia entre hombres y mujeres, pese a ser la quinta más reducida del país, supone 23 puntos porcentuales, con un 52,7% para las alumnas y un 29,7% para los estudiantes varones. Esto se debe, según el documento, a las diferentes preferencias en los estudios, que «están influyendo en dichas diferencias a favor de las mujeres».

Otro de los datos positivos que recoge el informe es que la comunidad tiene la quinta mejor tasa de rendimiento, que es el porcentaje de los créditos matriculados que aprueba el alumno durante el curso. En este caso, la diferencia entre los chicos y las chicas es de diez puntos, con un 85,5% para ellas y un 75,5% para ellos. Ostentan también los alumnos la quinta menor proporción de créditos matriculados en segunda y sucesivas matrículas.

En cuanto al perfil del alumnado, la comunidad se encuentra entre las cinco con mayor porcentaje de extranjeros y entre las cuatro con un porcentaje más elevado de titulados de mayor edad, concretamente por encima de 25 años en grado y máster y de 35 en doctores.

Para el consejero de Educación, Fernando Rey, estos resultados significan que el alumnado que va a la universidad es el mismo del Informe PISA. «Significa que nuestros alumnos están preparados, que hay músculo y un gran alumnado». Además, cree que el sistema está bien optimizado y que los alumnos son sensatos a la hora de coger asignaturas, aunque también cree probable que haya influido el haber tenido tasas universitarias altas porque «los alumnos se centraban en no matricularse de algo frívolamente».