El tanatorio El Salvador aporta un informe para probar que la proveedora de féretros no es una empresa fantasma

Registro policial en el Tanatorio El Salvador, en enero pasado./Ramón Gómez
Registro policial en el Tanatorio El Salvador, en enero pasado. / Ramón Gómez

Según los letrados de la defensa, este informe demostraría la autenticidad de la relación mercantil y que no se produjo una sobresaturación en 2010

M. J. PASCUALValladolid

Los letrados de la defensa de las sociedades Agencia Castellana y El Salvador han presentado un informe pericial en el juzgado que instruye las diligencias por la presunta estafa en las incineraciones que probaría, sostienen, que la relación con su proveedora de féretros, Senovilla (también investigada en la operación Ignis), era «auténtica y de muchos años» y no, como sostiene Vigilancia Aduanera, una empresa fantasma.

Este informe, explicaron, demostraría la autenticidad de la relación mercantil y que no se produjo una sobresaturación en 2010 «porque esa sobresaturación a la que se refieren fue en los precios y no en las unidades». Se apoyan en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León emitida después de que la funeraria recurriera la inspección de Hacienda correspondiente a ese ejercicio de 2010, «sentencia que determinó probada y real la relación entre las empresas y la existencia de una compraventa regular de ataúdes y, de hecho, decidieron no imponer sanción alguna».

La Agencia Tributaria abrió en 2010 una investigación por una supuesta sobrefacturación de 300.000 euros. Senovilla habría aportado facturas de que adquirió 3.000 cajas «semielaboradas» a una empresa de Xátiva, de las que la funeraria de Morchón habría adquirido poco más de un millar después de que la proveedora se había ocupado de los acabados de los féretros. Senovilla habría vendido a 400 euros unidad y El Salvador dedujo ese gasto del impuesto de sociedades.

Según la defensa, ello desmontaría la hipótesis acusatoria de que la funeraria necesitaría el concurso de otra empresa para poder realizar los cambios de los féretros, mediante la realización de facturas falsas. Ambas firmas terminaron su relación en 2017, apuntaron las mismas fuentes, que insisten en que Senovilla «sigue teniendo actividad».