Sube la presión fiscal a familias y empresas al crecer la recaudación de impuestos más que el PIB

Sube la presión fiscal a familias y empresas al crecer la recaudación de impuestos más que el PIB
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Los ingresos impositivos del Estado y la Junta aumentan el 4,9%, frente al 2,5% de crecimiento de la riqueza económica

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

El producto interior bruto de la comunidad autónoma lleva cinco años consecutivos de crecimiento, pero la recaudación de impuestos lleva los mismos creciendo más y esto significa que se ha producido un ininterrumpido incremento de la presión fiscal. Buena parte de ello se debe a que la economía crece al ritmo que marca sobre todo la demanda interna y el aumento del consumo se traduce en unos ingresos fiscales -en este caso por el IVA- que crecen el doble de lo que lo hace la riqueza económica. De modo que la presión tributaria, entendida como porcentaje del PIB recaudado por el Estado por impuestos, tasas y otros tributos en Castilla y León, se ha elevado en 1,3 puntos porcentuales en el último año.

A falta del cierre definitivo de los ingresos por cotizaciones en las delegaciones autonómicas de la Seguridad Social, en 2018 la Agencia Tributaria recaudó en la región 4.203,7 millones de euros, el 5,1% más que un años antes, mientras que la Junta, mediante los tributos cedidos y los propios se hizo con otros 637,4 millones, el 4% más. De forma agregada supone un crecimiento anual del 4,98%, mientras que la producción de bienes y servicios de la comunidad autónoma, el PIB, registró el año pasado un incremento del 2,5%, según las cifras de Contabilidad Regional difundidas por el INE hace unos días. Así que el porcentaje del PIB regional que representan solo los impuestos estatales y los autonómicos pasa de un año a otro del 8,11 al 8,12.

Entre los estatales, el impuesto que más aporta a las arcas públicas, el IRPF, recaudó el año pasado 2.012,9 millones de euros, el 5,5% más que en 2017, mientras que el segundo más productivo, el IVA, dejó al erario la cifra récord de 1.415,8 millones, con un incremento del 11,6% con respecto al año previo.

De los tributos autonómicos, el que más ingresos generó en 2018 fue Transmisiones Patrimoniales (el que se abona, sobre todo, en las operaciones de compraventa de inmuebles), con 204,03 millones, el 11,8% más que en el ejercicio anterior. Más incluso creció Actos Jurídicos Documentados, el 13,3%, hasta los 84,4 millones.

El incremento recaudatorio por Actos Jurídicos, Transmisiones Patrimoniales y por el IVA superó el año pasado el 10%

Entre uno y otro en cuanto a volumen recaudatorio se sitúa el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, de actualidad estos días por ser objeto de promesas electorales y polémico siempre al ser considerado como uno de los ejemplos más paradigmáticos de la 'España desigual'. Castilla y León recaudó por este tributo 180,23 millones el año pasado, el 6,9% menos que en 2017. La comunidad autónoma es la segunda de España donde heredar sale más caro, según el estudio comparativo 'Panorama fiscal autonómico' del Registro de Economistas y Asesores Fiscales. Este tributo, sin embargo, en Castilla y León lleva dos años con descensos recaudatorios después de que en 2016 se alzase como el más generador de ingresos para la Junta.

Ahora, mientras el candidato del PP promete que lo suprimirá entre todo tipo de familiares y no solo los directos, el del PSOE incluye en su programa un mínimo exento similar en todas las comunidades y un incremento paulatino para las grandes herencias. Ciudadanos, mientras, defiende su eliminación de padres a hijos y de abuelos a nietos y una reducción «sustancial» en el caso de parientes más lejanos.

Más presión en la Eurozona

En cuanto a la explicación del crecimiento de la economía de la comunidad autónoma en el último año, la Consejería de Economía y Hacienda explicó que se fundamenta sobre todo en la fortaleza del consumo de los hogares. Este, que tiene un peso de más de dos tercios en la economía -69% en 2018-, creció el 2,8% (tres décimas más que en el año anterior). La otra 'pata' de la demanda interna, la inversión de las empresas -que supone en torno al 16% del PIB-, se incrementó aún más, el 4,5%, aunque siete décimas menos que en 2017.

Según los últimos datos de Eurostat, en España el conjunto de los impuestos estatales, autonómicos y locales, más las contribuciones sociales, tasas y demás tributos en relación con el PIB se situó en el 34,5% en 2017, cuatro décimas más que un año antes pero por debajo de la media de la Eurozona, del 41,4%, y de la UE-28, del 40,2%. España es, así, el octavo país de la zona euro y el décimo de la UE con menor presión fiscal. Entre los Veintiocho, el país con menor peso de la recaudación en relación al PIB es Irlanda (23,5%) y el de mayor, Francia (48,4%).