Sacyl estudiará la «alta litigiosidad» del Hospital de Burgos y el coste de su reversión

Manuel Mitadiel, a la derecha, toma posesión como gerente de Sacyl en presencia del vicepresidente Francisco Igea y la nueva consejera de Sanidad, Verónica Casado. / Henar Sastre

El nuevo responsable de la Gerencia Regional de Salud, Manuel Mitadiel, pide a los funcionarios y a los altos cargos que trabajen para los profesionales

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

El objetivo: los pacientes y, para ello, que los funcionarios y altos cargos trabajen para los profesionales que hacen realidad la asistencia en el día a día y no, al revés. Es el principal mensaje del nuevo gerente de Sacyl, Manuel Mitadiel, tras su toma de posesión del cargo en sustitución de Rafael López.

Arropado por los que estaban ya en la Consejería de Sanidad y los que podrían estar en un futuro que cambia de las manos del PP a las de Ciudadanos, Mitadiel aceptaba una responsabilidad «tras la liberación de mi familia de la promesa de no seguir en política» en un acto multitudinario, acompañado también por el vicepresidente de la Junta y amigo personal, Francisco Igea, y por la consejera de Sanidad, Verónica Casado, quienes también incidieron en ese mensaje de trabajar para los ciudadanos y de la vocación de servicio, de «querer hacer las cosas de otra manera».

Mitadiel insistió a los presentes en que le ayuden a hacer que los que prestan la asistencia sanitaria lo hagan «en las mejores condiciones» y se presentó «como un hombre muy normal, un eterno meritorio», que «una vez empezó a trabajar a los 14 años y, desde entonces, hace méritos cada día». Y sí «como el que os ha tocado este tiempo las narices pidiendo multitud de datos y os preguntabais, ¿para qué tantos?», destacó en referencia a su anterior etapa como procurador de Cs y portavoz de Sanidad del partido naranja.

Por su parte, la nueva consejera de Sanidad incidió en dos bases fundamentales para el sistema sanitario, como son la de potenciar la Salud Pública, en su gran papel de prevención y la Atención Primaria como pilar del sistema y donde actualmente confluyen fundamentalmente los problemas de carencia de médicos. Precisamente, su agenda incluía ya ayer una reunión con los afectados de Aliste, en Zamora. Indicó que «mi visión es la de salud y no la de sanidad, lo que incluye incluso la atención al final de la vida».

Casado destacó la importancia de trabajar aspectos como los del medio ambiente o los hábitos saludables, junto a otras claves de tipo organizativo. En cuanto al sistema considera que hay que trabajar para ser efectivos y equitativos, con accesibilidad económica y geográfica, dadas las características de dispersión de la comunidad. Además, apostó por la eficiencia porque, ya anunció: «Aunque pida y pida financiación», también «hay que buscar la eficiencia en la planificación, especialmente de nivel, de manera que lo que pueda resolver un administrativo no lo tenga que resolver una enfermera, y lo que pueda solucionar esta no lo haga un médico».

Anunció que las medidas para abordar los problemas de carencias de facultativos se estudiarán y dependerán de cada zona y problema concreto. «Puede haber diferentes soluciones para un problema en común», destacó. Asimismo, señaló que «tenemos que ser viables» porque si el sistema no es sostenible, «entra en riesgo». Hay que «garantizar su seguridad y además intentar que sea querido por usuarios y pacientes, dando respuesta a sus necesidades».

Comisión

Ya fuera del acto y en declaraciones a los medios de comunicación, el Hospital de Burgos (HUBU) entró en primera línea. A este respecto, el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, anunció que después del verano se convocará una comisión paritaria entre la empresa concesionaria del complejo, el HUBU, las Cortes y el Gobierno autonómico para analizar individualmente la repercusión e impacto de las reclamaciones que acumula el hospital y el camino para continuar con «la litigiosidad permanente o buscar una solución», explicó.

Igea destacó «el nivel elevado de reclamaciones, más de una treintena, que están en los tribunales, entre la Consejería de Sanidad y la empresa concesionaria, generalmente ganadas por la Junta; pero hace pensar que no está yendo bien y es el momento de sentarse». A este respecto, Mitadiel añadió que «se estudiará la reversión» de esta privatización y se llevará a efecto siempre y cuando salga a cuenta económicamente. «No puede ser a cualquier precio. La concesión fue un buen negocio para la concesionaria y ahora vamos a ver si conseguimos que la reversión sea un negocio para los ciudadanos», destacó.