Precedentes de la repetición electoral

Pablo Yáñez (centro) con Francisco Igea (izquierda )y otros diputados de Ciudadanos al inicio de la XI Legislatura en enero de 2016. Yáñez perdió su escaño por Salamanca tras la repetición electoral./El Norte
Pablo Yáñez (centro) con Francisco Igea (izquierda )y otros diputados de Ciudadanos al inicio de la XI Legislatura en enero de 2016. Yáñez perdió su escaño por Salamanca tras la repetición electoral. / El Norte

Ciudadanos fue el partido que más votos y escaños perdió en la región entre los comicios generales de 2015 y 2016

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El precedente aún resulta cercano y puede ofrecer algunas pistas sobre el comportamiento del electorado el próximo 10 de noviembre. La imposibilidad para formar gobierno tras los comicios generales del 20 de diciembre de 2015 abocó a una repetición de la votación el 26 de junio de 2016, una situación similar (aunque con algunas diferencias muy notables) a la que se vive en la actualidad. Entonces, se mantuvieron casi idénticos los niveles de participación en toda España (69%), a pesar de la idea dominante de que la abstención tiende a subir en este tipo de escenarios.

Curiosamente, el porcentaje de voto se incrementó en Castilla y León, que pasó del 71,2% en la cita de 2015 al 73,3% en 2016, dos puntos más. Eso sí, hubo menos sufragios totales, propiciados por la caída del censo electoral en 153.017 personas. La pérdida de población afectó al número de diputados electos, que pasaron de 32 a 31 en la comunidad castellana y leonesa. La abstención disminuyó entre los comicios de 2015 y 2016 en todas las provincias de la región, salvo en Segovia y Valladolid, donde subió ligeramente.

El partido más damnificado por la repetición electoral fue Ciudadanos. A escala nacional se quedó sin ocho diputados (de 40 a 32) y dos de ellos los perdió en Castilla y León. El PP, que pasó de 123 a 137, obtuvo uno de sus nuevos escaños en esta comunidad. La repetición electoral propició que el popular Bienvenido de Arriba le arrebatara la condición de diputado al naranja Pablo Yáñez por la provincia de Salamanca. Yáñez fue el diputado más joven de la cámara en aquella breve XI legislatura.

Ciudadanos también perdió su representación en León, donde Enrique Bueno Prado se quedó sin el escaño que había logrado el 20-D. En este caso, la pérdida de población de esta provincia rebajó el número de diputados de cinco a cuatro, lo que habría afectado a Bueno en cualquier caso. Sin embargo, el político de Ciudadanos no habría obtenido tampoco escaño ni aunque se hubiera mantenido el número de cinco diputados, ya que el crecimiento del PP lo habría impedido.

El PP subió en 2016

Entre diciembre de 2015 y junio de 2016, los populares pasaron de 17 a 18 diputados en Castilla y León, con un claro incremento de votos. De 590.438 votos subieron hasta 639.764 en toda la comunidad, con un porcentaje que creció del 39,1% al 44,3%. Entonces, el PSOE se mantuvo con los mismos diputados en la región (9) y descendió ligeramente en número de votos (de 339.277 a 334.421), aunque subió en porcentaje (del 26,42% al 27,29%). Podemos también logró conservar sus tres escaños para representar a las provincias de Burgos, León y Valladolid gracias a la coalición que formó con IU y Equo (en 2015 concurrió en solitario) con un porcentaje sostenido del 15% de los votos en la comunidad.

Ahora, con la convocatoria de nuevos comicios para el próximo 10 de noviembre ya asomando por el horizonte, conviene mirar a lo que sucedió el pasado 28 de abril en Castilla y León, donde el PSOE fue el partido ganador (pasó de 9 a 12 escaños), el PP se desplomó (de 18 a 10), Ciudadanos registró el mayor crecimiento (de 1 a 8), Vox obtuvo representación (de 0 a 1) y Podemos se vio sin diputados en la región (de 3 a 0).

Los excelentes resultados de Ciudadanos el 28-A (que solo se quedó sin representación en la provincia de Soria) llegaron a costa del desgaste electoral del PP. El partido naranja obtuvo el último diputado asignado en cuatro provincias (Palencia, Zamora, Ávila y Segovia). Algunos de estos escaños pueden cambiar de color el 10-N si Ciudadanos pierde fuelle en Castilla y León .

En el caso de Palencia, la diferencia fue mínima: el PSOE se quedó a poco más de 444 votos de lograr un segundo diputado en la provincia a costa de los naranjas. En Zamora, una diferencia de 2.893 votos otorgó el escaño a Ciudadanos... que habría sido para los socialistas si hubieran sumado 2.893 votos más. En Ávila, Vox se quedó a 4.443 votos del cabeza de lista de Ciudadanos, una situación que también se repitió en Segovia, aunque con más diferencia (Vox habría necesitado 6.969 votos más para privar a los naranjas de su diputado por esta provincia).

En la cita del 10 de noviembre, habrá además un nuevo actor en el escenario regional. La formación Por Ávila ya ha confirmado que presentará candidatos al Congreso y al Senado, después de obtener un procurador en las Cortes de Castilla y León en las elecciones autonómicas del pasado 26 de mayo. Entonces, fue el cuarto partido más votado en esa provincia, por detrás de PP, PSOE y Ciudadanos. Con tres escaños en liza para el Congreso de los Diputados, la duda es si logrará arrebatar uno de ellos a la formación naranja. En las autonómicas, Ciudadanos logró 3.336 votos más que Por Ávila.

Con dos meses por delante, el escenario general es volátil, pero a escala nacional las encuestas apuntan a un crecimiento para PSOEy PP, retrocesos para Unidas Podemos y Vox, y una caída más severa para Ciudadanos. Queda por ver si estas tendencias se mantienen en las urnas.