La mitad de los casos de glaucoma se detectan cuando ya son irreversibles

Un paciente se echa gotas en los ojos. :: EL NORTE/
Un paciente se echa gotas en los ojos. :: EL NORTE

En Castilla y León hay máas de 53.000 afectados y en los próximos años podrían sufrir ceguera total unos 1.300

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

.Crónica y degenerativa y, si no es detectada y tratada a tiempo, puede provocar ceguera o pérdida de visión irreversible. El glaucoma afecta a más del 3% de la población y, lo que agrava más aún el problema, en la mitad de los casos no existe un diagnóstico.

Según la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF), con datos de 2018, 53.368 castellanos y leoneses padecen esta enfermedad oftalmológica. Esta asociación también advierte de que alrededor de 25.000 españoles diagnosticados con esta patología ocular podrían sufrir ceguera total en los próximos años, más de 1.300 en Castilla y León.

Este martes, 12 de marzo, es el Día Mundial del Glaucoma, una jornada para informar y sensibilizar a la población sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz de las enfermedades de la vista. Hay hasta 60 patologías oculares que pueden terminar en una ceguera irreversible por una degeneración progresiva del nervio óptico. Un 90% de la ceguera que provoca el glaucoma podría evitarse mediante la detección temprana y el tratamiento adecuado.

La prevención con revisiones anuales es la mejor forma de combatir la enfermedad

El glaucoma se caracteriza por «una lesión del nervio óptico provocada por un aumento de la tensión intraocular, debida a que el líquido contenido dentro del ojo (humor acuoso) no drena adecuadamente a causa de alguna obstrucción, se produce el aumento de líquido dentro del ojo y, como consecuencia, un incremento de la tensión intraocular, es importante conocer que la tensión intraocular es independiente de la tensión arterial», describe la Consejería de Sanidad. Es además silenciosa, se va produciendo a lo largo del tiempo sin dar síntomas; pero si no se detecta a tiempo puede producir un daño irreversible del nervio óptico y, así, una pérdida progresiva de la visión que puede llegar a ceguera. El glaucoma se puede dar en uno o en ambos ojos.

Afecta a ambos sexos por igual y su incidencia aumenta con la edad, estimándose que padece glaucoma el 2% de las personas de más de 40 años, llegando al 5% de las personas de más de 60 años, según las estimaciones del Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de Valladolid. «En las primeras fases la enfermedad permanece asintomática y se manifiesta cuando ya ha evolucionado, por ello es frecuente que el diagnóstico se produzca al hacer una medición de la tensión intraocular (tonometría) en el momento de realizar una graduación de la vista». Los primeros síntomas del glaucoma pueden consistir en alteraciones del campo visual con pérdida de visión lateral o periférica. Pero «hay formas de la enfermedad menos frecuentes y de presentación brusca, como el glaucoma de ángulo cerrado, en que aparecen otros síntomas como visión de 'moscas volantes', visión borrosa, pérdida completa de la visión, visión de 'arco iris', así como otro tipo de manifestaciones como dolor en el ojo, dolor de cabeza o náuseas y vómitos».

En cuanto al tratamiento, habitualmente se basa en medicamentos, aunque algunas formas precisan cirugía con láser o cirugía convencional. La mejor forma de combatir el glaucoma es la prevención.