Los médicos vuelven a la prescripción en papel cuando falla la receta electrónica en la comunidad

Una farmacéutica pasa la receta electrónica por el lector. /MARTA MORAS
Una farmacéutica pasa la receta electrónica por el lector. / MARTA MORAS

La imposibilidad de dispensar medicamentos a los veraneantes de otras comunidades sigue sin solución desde hace casi un mes

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Incompatibilidad entre sistemas informáticos. Imposible conectar la receta de Castilla y León, el ministerio y la comunidad prescriptora. Así lo recoge la Consejería de Sanidad en sus instrucciones a los médicos en un mensaje informativo sobre la interoperabilidad que ha distribuido estos días y similar mensaje aparece en pantalla del sistema informático Medora de Atención Primaria en Castilla y León al encender los facultativos su ordenador. La indicación de la Consejería de Sanidad es la de volver a la receta de papel cuando el paciente necesite un fármaco con urgencia.

Ya en días pasados, Sacyl había comunicado estas incidencias y aconsejado el recurrir a la farmacia en horas poco concurridas, y señalaba la primera de la mañana y las tardes para ello, o volver al médico si la necesidad era alta acudiendo al centro de salud de la localidad en la que el veraneante de otra comunidad estuviera pasando sus vacaciones. El facultativo le haría una receta pero conforme a lo que paciente le contara o volviendo a realizar pruebas o dando de alta al usuario de la sanidad pública como desplazado. «Un problema de demanda cuando faltan médicos especialmente en las zonas rurales», apuntan los profesionales. La indicación que también se señala es la de acudir con la hoja de medicación a la consulta y evitar así volver a pasar por toda una historia clínica tanto al paciente como al especialista en Familia. El problema, señalan farmacéuticos y médicos, «es que nadie viaja al pueblo con este documento».

Dos de los avisos. Arriba, el Colegio de Salamanca indica al cliente los pasos a seguir y exculpa a la oficina. Debajo, mensaje en Medora.
Dos de los avisos. Arriba, el Colegio de Salamanca indica al cliente los pasos a seguir y exculpa a la oficina. Debajo, mensaje en Medora.

Además de las indicaciones de los responsables sanitarios de Castilla y León, las organizaciones colegiales de los farmacéuticos emiten similares avisos informativos y carteles para advertir al usuario cuando acude a por sus medicinas que la imposibilidad de atenderlos con receta electrónica si es de fuera de la región, o las dificultades para ello, son ajenas a la farmacia en la que se encuentra. Ayudando de esta manera a las boticas a hacer frente a las protestas de los clientes enfadados.

El problema se arrastra desde el pasado día 24 de junio y lejos de mejorar «cada vez está peor porque estas zonas se llenan de gente de fuera conforme avanza el verano y, por experiencia, sabemos que en agosto llegan muchos más».

Este es el primer verano con todas las autonomías conectadas a la interoperabilidad

La posibilidad de que un paciente de cualquier punto de España pueda adquirir su fármaco en una comunidad diferente a la que se la ha emitido es la llamada interoperabilidad. Un sistema que resultará probablemente muy eficiente cuando no tenga fallos. A mediados de marzo la Comunidad de Madrid, que era tras la reciente incorporación de Ceuta y Melilla, la única que faltaba por sumarse en España a este intercambio informático de prescripciones se sumó a la red. El sistema no ha podido con tal volumen. Este es el primer verano con la interoperabilidad extendida a todo el territorio nacional, algo importante en estas fechas de vacaciones con grandes desplazamientos también dentro del país. El problema, como pasa con las historias clínicas, es que cada comunidad tiene su propio sistema informático.