El fundador del Grupo Pesquera y sus hijas se ven las caras en el juzgado

El bodeguero Alejandro Fernández, seguido de su hija Eva, sale de los juzgados de Nicolás Salmerón. /Rodrigo Jiménez
El bodeguero Alejandro Fernández, seguido de su hija Eva, sale de los juzgados de Nicolás Salmerón. / Rodrigo Jiménez

La imagen corporativa de las bodegas vallisoletanas, en manos del juez

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

El primer capítulo judicial de la guerra por el control del Grupo Pesquera, uno de los cien más importantes del sector vitivinícola español, ha tenido lugar esta mañana en una de las salas de vistas de la sede de Nicolás Salmerón. Ha sido la primera vez en meses que Alejandro Fernández, de 86 años, el fundador de la saga bodeguera vallisoletana, se encuentra con tres de sus hijas, quienes, alineadas con la madre, le han arrebatado el control de la compañía por unas pocas décimas de diferencia en el porcentaje de participación. De momento, le han desalojado de la cúpula de los consejos de administración, no solo de las bodegas, sino de otras sociedades del grupo dedicadas a la energía, aunque mantienen su nombre en la cabecera del grupo y su fotografía abre la página web corporativa.

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En paralelo a la demanda por la propiedad de las marcas, cuyo pleito se dirimirá en Madrid, y a la investigación abierta por la Fiscalía de Valladolid respecto de un contrato supuestamente ilegal que, al parecer, le sirvió a la nueva dirección del grupo para hacerse con la última vendimia el pasado octubre (en la que tuvo que intervenir hasta la Guardia Civil, que levantó atestado del 'bloqueo' a los vendimiadores de Fernández en Roa y Pesquera), el rey de la tempranillo lucha por que su imagen deje de ser utilizada «sin su consentimiento» como principal reclamo de venta del Grupo Pesquera porque, como ha dicho ante el juez su mayor preocupación «es que se comercialice un vino en mi nombre en cuya elaboración no he participado».

Las hermanas Lucía, Mari Cruz y Olga Fernández Rivera.

El titular del Juzgado de Primera Instancia 9 de Valladolid va a decidir este miércoles, después de oir a ambas partes en conflicto, si concede las medidas cautelares que solicita la representación legal de Fernández sin esperar a la sentencia (que saldría en verano). De estimar la pretensión del veterano bodeguero, el Grupo Pesquera tendría que dejar de utilizar ya la imagen del patriarca de la saga familiar, que es la cara de este emporio del vino que comenzó en los años setenta del pasado siglo con la primera empresa fundada por él, Alejandro Fernández Tinto Pesquera SL.

El veterano bodeguero le dijo al juez que su mayor preocupación «es que se comercialice un vino con mi nombre en cuya elaboración no he participado»

José María Mohedano, del bufete Dikei Abogados, ha explicado a la salida del juzgado que «se trata de proteger el derecho fundamental de una persona a su propia imagen, un derecho personal y no patrimonial que no colisiona con cuestiones comerciales o mercantiles». Por el contrario, el letrado de la actual dirección de la empresa, Jesús Rodríguez Merino, ha alegado «el perjuicio que puede suponer para la bodega si se retira su nombre», según han informado fuentes próximas al caso. Ni este letrado ni sus representadas, como tampoco el apoderado de la firma, quisieron realizar declaraciones a El Norte de Castilla.

Fernández ha acudido a la sede judicial acompañado de su hija Eva, la enóloga de la firma que ha sido despedida recientemente, y que se ha posicionado al lado de su padre en este conflicto por el control de las bodegas. Sus otras hijas, Lucía, Olga y Mari Cruz, asistieron ayer a la sesión como 'oyentes'. Su abogado llamó a declarar como único testigo al apoderado de las bodegas desde 2017, Clemente Rueda.