El Río Hortega pide asumir todas las urgencias infantiles del área Oeste de Valladolid

Servicio de Urgencias de Pediatría en el Río Hortega. /Gabriel Villamil
Servicio de Urgencias de Pediatría en el Río Hortega. / Gabriel Villamil

El proyecto sugiere incorporar al hospital la atención continuada de Arturo Eyries para dar más garantías de medios diagnósticos, tratamiento y especialización

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Es una vieja demanda profesional que los distintos responsables sanitarios no se han atrevido a asumir, pese a estar generalmente de acuerdo, por el coste político que pueda suponer, por la apariencia de recorte y ahorro que tiene el proyecto, por miedo a las protestas de los ciudadanos.

El plan es claro: Trasladar todas las urgencias pediátricas de Arturo Eyries al Río Hortega y crear así una unidad única de atención continuada para todo el área Oeste de Valladolid, la que más población infantil y adolescente tiene por otra parte, 34.757 menores frente a los 27.682 de la zona Este. En primer lugar porque, en realidad, las urgencias pediátricas de este centro de especialidades no existen, hay una asistencia fuera de horario de consulta que atienden a diario médicos de familia, no pediatras, y que refuerzan los fines de semana y festivos especialistas en niños de centros de salud del área Oeste por turnos, «obligados» e «inseguros» por la falta de recursos para un seguro diagnóstico y, por lo tanto, tratamiento. Así lo revelan fuentes sanitarias y ya en pasadas ocasiones se ha pronunciado en este sentido la sociedad científica que los representa.

Dos documentos recogen el proyecto. El primero define un plan funcional para crear esta unidad y es de 2014 y el otro, de este mismo 2019, –además de muchas reuniones y encuentros de diversa índole con directivos– es una 'Propuesta de atención integral al paciente pediátrico urgente deValladolid-Oeste'. No parten de directivos o gerentes sino de los propios profesionales ante las carencias asistenciales que los actuales plantemientos tienen tanto en el Río Hortega como en Arturo Eyries. El hospital adolece de falta de recursos humanos y algunas carencias organizativas y de triaje; el ambulatorio de medios técnicos y de especialización adecuada. El centro de Especialidades tiene dos pediatras en plantilla de mañana, con horario normal de consulta y elpunto de atención continuada (PAC) ha tenido en diferentes momentos contratos de guardias de especialistas en niños; pero la precariedad de los mismos ha hecho que no duraran mucho y prácticamente se repite como imposible encontrar nuevos candidatos. Se encargan facultativos de Familia, dos en concreto de todo el equipo, salvo la citada excepción de los fines de semana.

Asumir los casos del centro de especialidades aumentaría en 12.000 niños al año la demanda

La propuesta de los pediatras delRío Hortega es asumir todas las urgencias pediátricas de su zona de referencia; lo que estiman que sería pasar de de una demanda asistencial de 23.000 pacientes al año a una de 35.000. «¿Es óptimo –se pregunta el proyecto– tener dos puntos de atención continuada al paciente pediátrico, si no hay modo de garantizar que los de menor gravedad van a ser atendidos en el PAC de Atención Primaria y los de mayor gravedad en el hospital? Probablemente no. Esta organización supone probablemente un mayor coste sanitario, haciendo necesario en ocasiones el traslado de pacientes de Eyries al hospital, con una posible demora en la atención inicial de pacientes de cierta gravedad». Por ello, la apuesta es la de concentrar los recursos en un mismo punto para optimizarlos en busca de una mayor calidad asistencial a un coste menor.

Traumatología

El respaldo de todo un hospital, la posibilidad de triaje, una reforma que organice las peculiaridades de la demanda, como por ejemplo las traumatológicas, laboratorios, pruebas de diagnóstico... avalan –consideran los redactores del proyecto– está reorganización que, en defiitiva, daría más calidad a la atención de los niños menores de 14 años.

Urgencias, a diferencia de la hospitalización o de los quirófanos, «que pueden tener una homogeneidad en la carga de trabajo en los periodos cortos, es mucho más dinámica. Nada tiene que ver la presión asistencial en la noche con la de la tarde, la de un diario con la de un festivo, o la de un mes de verano con la de los meses invernales», recoge; por ello, propone una incorporación de profesionales conforme a esta demanda y sus picos con médicos de plantilla y otros de guardia y que permita poder dedicar hasta los más de 20 minutos –incluso 40– que requiere una intervención traumatológica con sedación sin abandonar al resto de la demanda de urgencias porque solo hay un facultativo como ocurre actualmente.

A esta demanda hay que sumarle la proveniente del PAC, que supondría un aumento en torno al 50%, concentrado en el turno de tarde, y las consultas de Traumatología, más prevalentes en los meses de verano. Mejorar por lo tanto con las necesarias nuevas incorporaciones la plantilla de urgencias, incluidos enfermeros y técnicos específicos para el servicio.

Más boxes y reestructuración para reconducir la circulación

Además de la reorganización de profesionales y de concentración de recursos en el hospital, el trabajo propone cambios en los circuitos de atención dentro del hospital y algunas obras de adecuación. La propuesta contempla dos salas de espera y dedicar la actual para los pacientes que aún no han sido triados y los que no son graves una vez evaluados, otra para los de prioridad III (media) y otra para los menos urgentes. Un box de emergencias acogería la atención de los críticos.

Dos boxes rápidos (en las actuales salas de duelo y lactancia) para los casos de baja gravedad que se resuelven entre los 5 y 10 minutos, y apenas precisan de pruebas complementarias y otros dos espacios de triaje y extracciones analíticas. Contempla además la ubicación de espacios para curas y yesos, entre otros.

Una sala de observación, con seis puestos, en la que aquellos pacientes beneficiarios de un periodo de observación de entre 30 minutos y 24 horas puedan recibir tratamiento, evitando así su ingreso hospitalario completarían el diseño. Una sala de estar para el personal médico, situado en el espacio actual y eliminar el panel que separa los actuales de médicos, situados junto a la zona de Admisión de Urgencias y crear un espacio común, de mayor tamaño.

Un despacho para el personal médico, situado en la ubicación del actual almacén de Urgencias infantiles, frente al dormitorio del Pediatra de Guardia. Son solo algunos datos del muy detallado informe de reestructuración.