Herrera defiende las oportunidades que ofrece Castilla y León en su último discurso

Juan Vicente Herrera durante el discurso de 2018./Gabriel Villamil
Juan Vicente Herrera durante el discurso de 2018. / Gabriel Villamil

El presidente de la Junta cierra 18 años de intervenciones institucionales por la fiesta autonómica

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANOValladolid

Será una despedida con la mirada puesta en los retos y las oportunidades de futuro de Castilla y León. Juan Vicente Herrera pronunciara este lunes su último discurso institucional como presidente de la Junta en una entrega de Premios Castilla y León, dentro de los actos de la fiesta de la comunidad, que mañana, 23 de abril, culminará con un Villalar netamente electoral, en víspera de unas generales y con las autonómicas, municipales y europeas en poco más de un mes. Un adiós que esta vez sí será «más pronto que tarde», una muletilla clásica en las intervenciones que Juan Vicente Herrera dirige a sus «paisanos».

José Luis Puerto, premio de las Letras

ÁLVARO GÓMEZ. El poeta José Luis Puerto es el ganador del Premio Castilla y León de las Letras 2018. El reconocimiento lo comparte con «toda esa nómina de escritores que están en un segundo plano, que son invisibles y que muchas veces no se sabe cuál es su tarea creativa». Puerto hace suyas las palabras de Fray Luis de León y añade que «siento que tengo que compartir el premio con todos los escritores de nuestra tierra que están en esa pobrecilla mesa de paz». El poeta es elegido como galardonado por, según el jurado, poseer una «dilatada y brillante trayectoria en el ámbito literario de Castilla y León, plasmada en la promoción de revistas y colecciones editoriales de prestigio y en una amplia obra poética, galardonada con prestigiosos premios, como el Gil de Biedma». El galardonado agradece que «mi propia tierra reconozca mi labor» y especifica que, además de esa tarea creativa, poética o ensayística, también desempeña el trabajo de investigación etnográfica, de recogida de la cultura tradicional de los pueblos de la región, «que corre el peligro de perderse. Creo que esta labor también es muy importante en nuestra comunidad, cuyo mundo rural se está despoblando y sus tradiciones en todos los sentidos, tanto laborales como festivas, materiales e inmateriales, se están por ello perdiendo».

En esta última alocución estarán los desempleados, 148.767 a fecha de 31 de marzo, y no obviará el presidente de la Junta el padrón, con el desafío de la despoblación que la Junta ha contribuido a impulsar al debate nacional y europeo. Castilla y León tenía 2.479.425 habitantes en 2001 y el último recuento oficial del INE es de 2.409.164. Entre medias, en 2009, la comunidad llegó a los 2.563.521 empadronados.

El piragüismo de Castilla y León, premio del Deporte

ÁLVARO GÓMEZ. El broche perfecto para una trayectoria llena de triunfos de piragüistas de la región es el Premio Castilla y León del Deporte 2018. Llega tras las medallas en Juegos Olímpicos y en campeonatos del mundo y los protagonistas son los deportistas Guillermo del Riego Gordón, Narciso Suárez Amador, Juan Manuel Sánchez Castro, Emilio Merchán Alonso, Diego Cosgava, Eva Barrios, Carlos Garrote y el que es el actual presidente de la Real Federación Española de Piragüismo, Juan José Román Mangas. «El piragüismo ha trabajado siempre dentro de sus estructuras de clubes y federaciones territoriales, siempre con la dignidad con la que se han llevado a cabo cada una de las actividades y con los buenos resultados que han conseguido los deportistas», indica el presidente. «Ha sido sin el ánimo de buscar ningún reconocimiento, aunque ahora que llega es justo decir que es justificado y además merecido, por lo que estamos agradecidos de que sea así». El premio se destina al piragüismo en sí, pues el jurado destacó «la gran brillantez de este deporte, así como su enorme popularidad y profunda raigambre en la tradición de esta comunidad, con el Duero como nexo de unión común».

Han pasado 18 años desde que el 22 de abril de 2001 un recién estrenado presidente de Castilla y León apelaba a la conciencia de comunidad, reclamando una «sociedad civil con nervio» y luego, con apenas dos frases, iniciaba el giro de vuelta de la Junta y el PP hacia Villalar de los Comuneros. «El 23 de abril no puede ser un día festivo más en el calendario», aseguró Herrera, quien añadió que tampoco una fecha «patrimonio de palacios y moquetas». El presidente de la Junta había asistido días antes a un concierto de piano en la villa comunera y fue al siguiente, en 2002, cuando oficializó ese retorno de la primera autoridad de la comunidad a Villalar, dando carpetazo al vacío institucional que sufría la localidad desde los tiempos de José María Aznar.

Asociación Castellano y Leonesa de Ayuda a la Drogadicción (ACLAD), premio Valores Humanos y Sociales

ÁLVARO GÓMEZ. Trabajan para mejorar la vida de grupos en riesgo de exclusión como jóvenes, mujeres, enfermos de VIH y personas con problemática de adicciones. La Asociación Castellana y Leonesa de Ayuda a la Drogadicción (ACLAD) recibe el premio Castilla y León de Valores Humanos y Sociales 2018 tras 40 años de trabajo en los que han luchado por conocer el origen y paliar las consecuencias de la drogodependencia. Para el presidente de la asociación, Luis Iglesias, este reconocimiento ayuda a «no bajar la guardia y seguir interviniendo en nuestros problemas, además de valorar la importancia que tiene mantener y mejorar los recursos con los que cuenta la red de atención». Además, recibir este tipo de premios explica Iglesias que sirve para visibilizar ante la sociedad los problemas con los que ACLAD trabaja en el día a día. El jurado ha reconocido entre otras cosas la vocación de la entidad para dar asistencia social, jurídica y psicológica en la región. «Quiero hacer hincapié en la figura de nuestra presidenta de honor y fundadora, María Gutiérrez-Cortines, ya que ella comenzó todo en 1979 y fue la persona más importante de la entidad. Sin ella esto no habría sido posible», añade Luis Iglesias.

Las intervenciones anuales del presidente de la Junta en los Premios Castilla y León han recorrido los principales problemas, desafíos y aspiraciones de la comunidad. En 2002 animó a derrochar «generosidad para integrar a los inmigrantes» como activos para luchar contra la despoblación, idea que ha reiterado otros años. Lo hizo los años que se celebró la entrega de galardones en los monasterios de La Vid (Burgos), SanBernardo y La Santa Espina (Valladolid), alrededor de los cuales crecieron en la postguerra pueblos de colonización que acogieron a familias de desplazados que vieron anegados los suyos por la construcción de pantanos.

Museo Nacional de Escultura, premio de las Artes

ÁLVARO GÓMEZ. El Museo Nacional de Escultura, el único de ámbito estatal que se ubica en la región, en concreto en Valladolid, recibe el Premio Castilla y León de las Artes 2018 por «el carácter ejemplar» que tiene desde su creación. El jurado añade que «ha contribuido a la conservación, custodia y difusión del patrimonio escultórico de la escuela castellana, y trasciende a nuestra tierra por albergar piezas de incalculable valor artístico de otros territorios». A pesar de ello, confiesa la presidenta del museo, María Bolaños, que en un principio le supuso una sorpresa, además de «una alegría muy grande por el reconocimiento que implica. Además de ser un museo muy antiguo, tiene una colección única en España y en el mundo; es un atractivo para el visitante, para el ciudadano y para el turista de primer orden». La representante de la entidad nacional agradece el galardón porque los museos «cumplen un servicio de custodia, de difusión del patrimonio y de conservar una memoria, mientras sigue investigando y creciendo». El premio «es un estímulo muy grande» para trabajar de igual manera y, aunque Bolaños asegura que las cosas no se hacen para perseguir premios, «es una manera de refrendar el buen camino tomado».

«Es responsabilidad nuestra dar respuesta a las más esenciales demandas de los castellanos y leoneses», reconoció un año después, recién llegada la competencia de Sanidad a la comunidad. Herrera reivindicó en ese discurso el peso histórico de Castilla y León, a la que «solo desde una ceguera voluntaria o un complejo irremediable se la puede hacer de menos».

Alex Grijelmo, premio Ciencias Sociales y Humanidades

ÁLVARO GÓMEZ. La defensa y divulgación del idioma le han valido el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades 2018 a Alex Grijelmo. El escritor y periodista natural de Burgos considera «muy satisfactorio» este reconocimiento. «Cuando recibes un premio es como si te dieran la razón en algo. Uno va diciendo cosas por ahí y no sabe cómo son acogidas y de repente alguien te da la razón. Es como cuando te la da un amigo o un familiar, reconforta», bromea el galardonado. El jurado valoró en su veredicto el trabajo por «el buen uso del español» en la actividad cotidiana de Grijelmo, pues se muestra latente en todos sus «libros y otras publicaciones, conferencias, programas de radio». Además, tuvieron en cuenta la divulgación de los trabajos del escritor en Hispanoamérica. Para Alex Grijelmo este premio «vale el triple porque me lo dan en mi propia tierra, y eso siempre aumenta el valor». A los criterios ya mencionados se suma el papel del periodista en la creación de la Fundación del Español Urgente (Fundéu) durante su etapa como presidente de la Agencia EFE.

El recuerdo a las víctimas del terrorismo, con las imágenes de los trenes reventados enMadrid aún recientes, abrió la intervención del 2004, en la que apareció el «valor de la estabilidad» política y las medidas de apoyo a las familias, fomento de la natalidad y conciliación, con consejería propia en ese Gobierno, que fue el primero totalmente de factura herreriana tras haber ganado las elecciones en 2003.

Vicente Rives Arnau, premio Investigación Científica y Técnica e Innovación

ÁLVARO GÓMEZ. El Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación 2018 lleva el nombre de Vicente Rives Arnau, catedrático de Química Inorgánica, pero «en realidad es un reconocimiento al trabajo de un grupo de investigación que se conformó en Salamanca cuando llegue yo desde Sevilla a comienzos de los años ochenta». Explica Rives Arnau que «gracias al esfuerzo de todos, hemos conseguido desarrollar unos materiales y también poder poner a punto métodos de preparación y de optimización para sus propiedades». El jurado falló en su favor por la «extensa y fructífera» actividad investigadora en Química de Materiales y la aplicación en Catálisis Heterogénea. También por beneficiar con su labor al tejido empresarial de la región. «No podemos ignorar que la investigación básica hay que seguir apoyándola y tiene que estar ahí, aunque nos de resultados y aplicaciones a largo plazo, pero el hecho de que hayamos podido colaborar con empresas como el Grupo Antolín en Burgos, FASA en Valladolid o Aquimisa en Salamanca entre otras, en realidad es un orgullo porque apoyamos a los que tenemos más cerca», añade el catedrático.

Las aspiraciones a gestionar los recursos hidráulicos de la cuenca del Duero «lejos de soberanismos hídricos», las advertencias de que Castilla yLeón no iba a tolerar «discriminación o privilegios en el reparto de la financiación autonómica» o la defensa del modelo territorial desde el«autonomismo útil» y el respeto al marco constitucional, con posiciones contrarias a recentralizar servicios y competencias, se afianzaron en los temas de discurso en vísperas del 22 de abril. Los últimos asuntos siguen vigentes ahora. El de la cuenca del Duero sucumbió el día que el Tribunal Constitucional enmendó la reforma que en 2007 se aprobó del Estatuto de Autonomías de Castilla y León al considerar que invadía competencias exclusivas estatales.

La comunidad pasó de cifras de pleno empleo técnico en 2007 a sumar 40.000 parados en un año en 2008. Ese año la crisis pasó por el discurso de Herrera con una alusión mínima a «una situación económica más difícil, global y compleja, que exigirá el esfuerzo de todos para evitar los efecto de dolorosas deslocalizaciones y pérdidas de empleo». La situación de los «paisanos que quieren trabajar y no pueden» fue, a partir de ese momento, asunto de referencia año tras año en las intervenciones de Herrera.

Los desempleados y el «disgusto social» de la calle, la lucha contra la nueva pobreza y el descrédito del oficio del político y las alusiones a la corrupción, además de las apelaciones al acuerdo en asuntos «de comunidad» se han hecho un hueco en las últimas ediciones de unos premios en los que JuanVicente Herrera ha hilvanado siempre sus discursos con invocaciones «al orgullo de ser, de sentir y de vivir en Castilla y León una tierra abierta y de gente con raíces fuertes que aman lo propio, pero no desprecian ni renuncian a la riqueza de compartir lo común».