El girasol gana 17.000 hectáreas en un año que será «regular» en cosecha

Tierra de girasol junto al Duero en el término de Pollos, Valladolid. /S. R.
Tierra de girasol junto al Duero en el término de Pollos, Valladolid. / S. R.

La sequía está marcando el ciclo desde incluso antes de la nascencia, mientras que el precio fijado es de 320 euros la tonelada

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOValladolid

En poco más de un mes las primeras cosechadoras entrarán en las tierras sembradas de girasol que este año suman 295.935 hectáreas en la región, 16.782 hectáreas más que la campaña anterior. A pesar del incremento de superficie todo apunta a que el resultado en cuanto a producción será mucho peor que el ejercicio anterior dado que la referencia de 2018 fue de 409.499 toneladas frente a la estimación de este año que sitúa la cosecha en 319.353 toneladas.

Joaquín Ortiz, del servicio Agronómico de Acor, de momento se atreve a aventurar una campaña «regular» partiendo, en primer lugar, de que la nascencia ya fue «irregular» en Castilla y León debido a la falta de precipitaciones ya desde el momento previo a la siembra.

«En la nascencia ha habido un poco de todo, sitios en los que le ha costado mucho nacer y otros en los que incluso no ha nacido porque faltaba humedad en el suelo», explica, «visualmente parece que hay pero va a estar bastante mermada la producción». Joaquín Ortiz intuye que el incremento de la superficie puede estar motivado, en parte, porque en zonas como la de Arévalo, en la Moraña, tierras de regadío se han destinado al girasol ya que no estaba garantizada la campaña de agua. «Están en tierras de regadío pero no se le trata igual que al regadío porque la gente ha optado por dar un riego y nada más».

En estos momentos, el cultivo se encuentro «en plena floración en la mayoría de los casos pero depende mucho de las zonas porque este año puede que se haya alargado la época de siembra».

Normalmente, es a mediados del mes de septiembre cuando se comienza a cosechar las primeras parcelas pero en esta ocasión «viene algo adelantado con respecto a otros años» por lo que las labores podrían comenzar a primeros del mes que viene «todo depende de las temperaturas y este año son un poco mayores, además, con la falta de agua el ciclo se acorta un poco».

Precio

La referencia que ofrece Acor en cuanto a precio es la de 320 euros la tonelada para el girasol convencional y 360 euros la tonelada para el girasol alto oleico, siempre con una calidad tipo. En total, la cooperativa tiene contratadas hasta la fecha 6.000 hectáreas de superficie que se pueden traducir en unas 11.000 toneladas.

El año pasado el precio establecido era de 10 euros más la tonelada para cada de una de las variedades.

Joaquín Ortiz concluye que el girasol «tiene su rentabilidad y no solo beneficio agronómico». Es un hecho que aguanta mejor la sequía y «a la hora de optimizar trabajo no coincide con trabajos de otros cultivos» por lo que en su opinión, es una opción «interesante.