Fernando Rey asegura que no seguirá siendo consejero de Educación la próxima legislatura

Fernando Rey, en la presentación del curso escolar de Castilla y León./Leticia Pérez
Fernando Rey, en la presentación del curso escolar de Castilla y León. / Leticia Pérez

El consejero de Educación afirma que «estará hasta el último momento», pero no repetirá en el cargo aunque el PP gane las elecciones autonómicas de mayo

EFE

El consejero de Educación de Castilla y León, Fernando Rey, ha aseverado este miércoles que «con toda seguridad» no va a seguir en esa tarea en la próxima legislatura, aunque volviera el PP a ganar las elecciones, y afronta este último año que le queda como un periodo de «cosecha», de recoger frutos, sin olvidar seguir sembrando.

En la que ha sido con ello su última rueda de prensa para presentar el curso escolar en Castilla y León, el de 2018-2019, Rey ha desgranado parte de su «filosofía educativa», con la escuela pública por delante pero defendiendo el modelo concertado, y su apuesta por dar a la filosofía y la historia y un mayor papel en la educación, la segunda lengua extranjera, o mantener temporalmente escuelas con tres alumnos, diez este curso.

En una legislatura «con una euforia, fiebre edificatoria», Rey, que se incorporó a su inicio como consejero de Educación del Gobierno de Juan Vicente Herrera, ha valorado ese ligero repunte del profesorado en la idea de «poner a los profesores donde los necesitan los alumnos y no donde no hay alumnos».

Y ha defendido la formación continuada del profesorado como uno de los elementos de «éxito del sistema de Castilla y León» y sus buenos resultados en los sucesivos informes PISA; junto a las evaluaciones que se hacen a los estudiantes.

«El sistema de Castilla y León es bueno porque es un sistema evaluativo, frente a otros que no evalúan», ha referido Rey.

Evaluaciones, como las que el próximo curso se mantendrán en tercero y sexto de primaria o cuarto de la ESO, algunas muestrales, va a seguir habiendo y si se quitarán «nos tendrían que reñir», ha observado el consejero de Educación.

Con la claridad que le caracteriza se ha vuelto a preguntar dónde ha quedado con el nuevo gobierno el pacto educativo que hace no tanto urgía el PSOE, del que no se ha vuelto a saber nada; y ha criticado que el Ejecutivo de Sánchez esté «entretenido enredando con la asignatura de religión o metiendo el dedo en los conciertos».

«Estaré hasta el último momento, hasta que me echen o me vaya», ha resumido el catedrático de derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid sobre su tarea en la consejería de Educación en esta legislatura.

Ahora es «tiempo de cosechar lo mucho sembrado», de «cosechar cosas muy útiles», dejando cosas para no condicionar tiempos futuros.

Mientras tanto sigue esperando algún acuse de recibo de las cartas entregó a la nueva ministra de Educación, al de universidades y a los consejeros del ramo para sacar adelante el que ha sido uno de sus empeños en esta legislatura: que haya una prueba de acceso a la universidad, una EBAU, única para toda España.

«Con que los consejeros de educación se pusieran de acuerdo en una EBAU semejante me daría por satisfecho», ha confesado.

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