Las empresas que se trasladan a Castilla y León facturan tres veces menos que las que se marchan

Trabajadores de Decathlon en Panmplona protestan contra el anunciado traslado del centro logístico a León./SINDICATO LAB
Trabajadores de Decathlon en Panmplona protestan contra el anunciado traslado del centro logístico a León. / SINDICATO LAB

La comunidad autónoma capta 238 compañías de otras regiones en el último año, pero sufre la marcha de 247

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

El caso de Vestas (si es que al final se consumase de la manera menos deseada) es muy particular, además de mediático, en parte porque afecta a un gran número de trabajadores. Sin embargo, ejemplos de empresas que trasladan sus sedes de una comunidad a otra de una forma mucho más silenciosa es algo que se produce prácticamente a diario, y no es exageración. Los motivos son variados: de índole fiscal, de mejora de la productividad o la logística, por deseo de acercarse a sus proveedores o clientes (o alejarse de la competencia), para reducir costes mediante la concentración de instalaciones o bien debido a la compra de la empresa por una firma rival (sin olvidar la inseguridad jurídica o el miedo a un boicot). Por alguna de estas razones, 7.407 empresas españolas se mudaron de autonomía en el último año, el que va del segundo trimestre de 2017 al mismo del presente año. De ellas, 485 tuvieron algo que ver con Castilla y León: 238 porque hicieron las maletas desde alguna de las otras 16 autonomías para trasladarse a una de las nueve provincias; y 247 porque emprendieron el camino contrario.

El saldo, así pues, fue negativo. La comunidad captó nueve empresas menos de las que vio partir, con una relación de 49,9% a 50,1%, según el balance realizado por la dirección de estudios del Grupo Informa D&B, especializado en el suministro de información comercial, financiera, sectorial y de marketing.

De abril a junio, 1.697 empresas españolas cambiaron su domicilio social a otra comunidad, el 52,88% más que en el mismo periodo del año pasado pero el 32% menos que en el trimestre anterior, bajada que se explica por la evolución de los cambios de domicilio en Cataluña, donde la salida de empresas se redujo en un 64,90% después del auténtico éxodo vivido en los meses anteriores, los de mayor tensión en el intento de una parte de los catalanes de independizarse de España. Todavía a pesar de esta disminución, el número de empresas que se van de Cataluña sigue siendo mayor a las que se instalan, mientras que fue de nuevo Madrid la comunidad autónoma que atrajo más empresas este trimestre.

La cifra de empresas que se fueron de Cataluña en el último trimestre supera en un 234% la cifra del segundo trimestre de 2017. Además, en el segundo trimestre, las ventas correspondientes a las empresas que se fueron de Cataluña alcanzaron los 627 millones de euros. El 84,31% de este importe se trasladó a Madrid.

Cataluña, Madrid, etcétera

Este último punto de vista, trasladado al caso de Castilla y León, es el que de verdad agiganta el problema, quizás más anecdótico, de que se marchen unas pocas más empresas de las que llegan. En el segundo trimestre de 2018, la relación de salidas / llegadas fue de 67 a 54 en la comunidad autónoma. Pero las que se fueron eran bastante más grandes que las que vinieron. En concreto, las que trasladaron aquí su sede presentaban una facturación anual conjunta de 8,47 millones de euros, mientras que las 'fugadas' tenían ventas por valor de 29,82 millones (con datos del ejercicio de 2016). La conclusión en forma de saldo es que la economía castellana y leonesa perdió en este trajín 21,35 millones de euros.

El saldo entre creadas y disueltas empeora un 10%

Tampoco sale bien paradas Castilla y León cuando se realiza el balance demográfico-empresarial desde el punto de vista de 'nacimientos' y 'defunciones'. El saldo en los seis primeros meses de 2018 es un 9,88% peor que el del mismo periodo del año pasado. Esto se traduce en 22 empresas menos. Es el resultado de restarle a las 1.543 sociedades mercantiles constituidas en la comunidad según el INE en el primer semestre las 531 empresas disueltas. Las 1.012 resultantes como saldo positivo son casi el 10%menos que las 1.123 de 2017, año en el que se crearon 126 empresas más y se echaron el cierre quince más. Las empresas creadas en la región en los seis primeros meses cuentan con un capital de 89,5 millones de euros. Las que bajaron la persiana lo tenían de 101,14 millones.

Con mayor detalle, emprendieron viaje con destino Cataluña, cinco empresas de la región cuyas ventas ascendían a 13,38 millones de euros; hicieron un desplazamientos mucho más corto, hasta Madrid, 33 empresas con un volumen de negocio conjunto de 10,61 millones; y además Galicia se llevó siete empresas y 4,22 millones en ventas.

Frente a estos números, las doce empresas catalanas recién llegadas a Castilla y León vienen con una facturación acumulada de 2,49 millones de euros; las 21 procedentes de Madrid vendieron en 2016 un total de 406.000 euros y las seis 'exgallegas', 361.000 euros. Por suerte para el tejido empresarial de la comunidad, procedente de Navarra se ha inscrito una empresa con un nivel de ventas de 4,98 millones.

Cataluña registró un saldo negativo de 471, el más importante de las siete comunidades con cifra negativa este trimestre. Las otras seis -el País Vasco, Asturias y Castilla y León, Castilla-la Mancha, Melilla y Galicia- registraron cifras muy inferiores. Madrid, la C. Valenciana y Baleares fueron las comunidades con los mayores saldos positivos.

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