La demanda de vacunas para viajar a países exóticos se triplica en los últimos seis años en la comunidad

Un pasajero duerme apoyado en la maleta en el aeropuerto de Bangkok, en Tailandia. :: /AFP
Un pasajero duerme apoyado en la maleta en el aeropuerto de Bangkok, en Tailandia. :: / AFP

El aumento de casos y el retraso en pedir cita impide a algunos turistas inmunizarse a tiempo

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Al menos un mes y medio de antelación. Es el tiempo mínimo que necesita la vacuna para que quien la recibe desarrolle anticuerpos, tiempo para una posible necesaria segunda dosis, tiempo para que no haya demoras en los centros de vacunación, tiempo para no tener problemas el que las propias agencias de viajes recomiendan a los turistas que se dirigen a países exóticos. Sin embargo, por aquello de dejar todo para última hora, muchos de estos 'exploradores' lo han programado todo al detalle menos la protección de su salud y suman una aventura que seguro que no buscaban, la de falta de inmunización frente a algunas enfermedades graves. La mayoría de los llamados países exóticos, fundamentalmente de Asia, África y de Hispanoamérica requieren tal protección.

La demanda de vacunas para viajar a países exóticos ha crecido exponencialmente, a partir de la crisis económica, hasta triplicarse en los últimos seis años. Además, hay un incremento estacionario, en estos meses que se acerca la época estival se disparan las solicitudes. Ambos aumentos, junto al retraso en pedir cita –algo que debería de realizarse para no tener problemas en verano entre febrero y mayo– han desbordado la capacidad de atención de algún punto de vacunación de la comunidad, en particular, el de Valladolid. Algunos viajeros han obtenido hora para septiembre cuando su viaje está programado para agosto y ahora peregrinan en busca de vacunas por diversos servicios territoriales.

No obstante, Salud Pública apunta a que «sería necesario reorganizar y reforzar el servicio vallisoletano en estas fechas y ampliar el horario de atención al público para afrontar el incremento de demanda». Además, tanto en Valladolid como Ávila o Segovia, reciben solicitudes, por cercanía, de otras regiones, sobre todo de los madrileños porque su comunidad está realmente desbordada y «pagan sus tasas, no hay ningún problema en atenderlos;pero habría que adaptar horarios y personal para atender más citas», insisten las mismas fuentes sanitarias.

Las visitas organizadas y de aventura o para ver a la familia son las principales causas para viajar a destinos internacionales

Y ¿qué hacer si no se ha logrado la necesaria protección vacunal porque la cita es posterior al viaje? En primer lugar intentarlo en otras provincias o comunidades. El problema no es solo ponerse la dosis sino tener la orientación adecuada porque frente a qué vacunarse dependen del destino y de la situación epidemiológica del país al que se va y en el momento en que se viaja. No sirve la información de un año para otro ni la de un país en lugar de otro; aunque estén en el mismo continente ni las vacunas puestas a un conocido con el mismo destino. Los equipos asistenciales de los centros de vacunación internacional –nueve en Castilla y León, uno por provincia y consultables en la web de Sanidad– son la referencia para el consejo a viajeros y cada uno tiene su propio historial de vacunaciones y características.

Joven de una media de 37 años y vacaciones de 'aventura', el perfil más habitual

Además, algunos trámites como la obtención del certificado internacional frente a la fiebre amarilla o la vacunación frente a la meningitis tetravalente únicamente pueden realizarse en este tipo de centros sanitarios. Y no son solo recomendables, son un requisito indispensable que exige el país receptor para traspasar sus fronteras.

No obstante, exceptuando las vacunas de la fiebre amarilla, la meningitis tetravalente y la rabia, el resto de las dosis necesarias para viajar se pueden poner –algunas con receta médica como es el caso de la vacuna de la fiebre tifoidea, el cólera y las de la encefalitis centroeuropea y japonesa– en el centro de salud y recibir la orientación también en el mismo;pero no es lo más indicado, precisamente los centros internacionales tienen tal propósito.

El dato

14.184
personas solicitaron en 2018 la vacunación internacional; 13.248, en 2017; 11.822, en 2016; 10.244, en 2015; 9.979, en 2013 y 9.400, en 2012, año en el que empezó a recuperarse la demanda. Antes de la crisis, la media anual era de 10.000 personas.
5.146
turistas se han vacunado ya este año entre enero y mayo.
Vacunas
La lista incluye desde rabia hasta gripe pero las más frecuentes son la del tétanos-difteria –donde la población adulta es especialmente vulnerable–; la hepatitis A –cuyo foco de propagación suele ser a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados o por contacto directo con personas infectadas–; la fiebre amarilla –de carácter vírico infeccioso agudo, que se transmite por la picadura de mosquitos del género Aedes–, o la encefalitis centroeuropea –que fundamentalmente se propaga por la garrapata en zonas rurales.

La demanda de estas vacunas, que bajó de forma llamativa durante la crisis, ha recuperado cifras cada año; ya son cinco de crecimiento continuo y no solo se han recuperado cifras de antes de la crisis sino que se superan con creces, mientras se registraban unos diez mil al año a principios de siglo, el pasado 2018 fueron ya 14.184 los viajeros, un 5,2% más que en el ejercicio anterior y en el avance de la actividad de este 2019, en los primeros cinco meses del año, ya hay un aumento del 2% y eso pese a que el 'pico' habitual, de entre mayo a septiembre, aún está por contabilizar. En este casi medio año se han atendido 5.146 turistas a los que se les ha administrado 6.395 vacunas; también se ha puesto quimioprofilaxis frente al paludismo a 1.792 y 59 tratamientos frente a la misma enfermedad.

Tétanos-difteria; hepatitis A y fiebre amarilla son las más frecuentes

El año pasado, el mayor volumen de actividad en estos centros de vacunaciones se registró en julio, con 1.844 consultas en el mes. En cuanto a los destinos más frecuentes, fueron Tailandia (13,8%), India (7,9%) y Vietnam (6,3%) los más visitados. Perú y Kenia fueron los más habituales en el continente americano (5,6%)y africano respectivamente (5,5%). Otros años, además de algunos de los citados, Brasil y Camboya eran muy habituales. Estos viajes suelen implicar ponerse tres vacunas: la de la fiebre amarilla –Flavivirus amaril–, también conocida como la enfermedad del vómito negro; la de la hepatitis A y la de fiebre tifoidea.

Los lugares con más claro riesgo para el viajero son África, América del Sur y América Central. También la dosis contra la meningitis meningocócica es recomendable y una exigencia oficial para aquellos viajeros que realicen el peregrinaje a La Meca o la poliomielitis en algunos destinos, según los datos de Salud Pública.

Aunque la demanda llega desde para bebés a mayores con 88 años, según los datos del cerrado 2018; lo más habitual son personas jóvenes y son los 37 años la media de edad. El motivo más frecuente es el viaje de placer, vacaciones y aventura. El 68,3% se va de Castilla y León en estos meses por tal motivo. Otra razón importante, lo hace por ello el 14,2%, es el irse para visitar a la familia o por programas de cooperación, el 7,52%. Los motivos de trabajo (6,67%) y de estudios (3,19) son los siguientes en frecuencia; aunque ambos han bajado respecto a otros años, en particular el laboral. También hay un 0,18% que viaja para adoptar un niño, según los datos facilitados por Salud Pública.

La inmunización no es la única medida preventiva para disfrutar de unas vacaciones saludables. Las autoridades sanitarias recomiendan conocer bien las dificultades de guerra, seguridad y otras del destino elegido. Si se tienen problemas de salud, aconsejan llevar la medicación e, incluso, un informe médico que las detalle.

Sanidad también aconseja a todos los turistas viajar con un seguro general de manera rutinaria y declarar cualquier condición de salud subyacente; pedir información sobre los posibles convenios recíprocos en materia de asistencia sanitaria y contratar un seguro médico especial en aquellos destinos donde los riesgos sanitarios son importantes y la asistencia médica es cara o no es fácilmente alcanzable. Y, si es en Europa, tramitar la tarjeta sanitaria para la misma.

Beber agua embotellada –con atención a los hielos de las bebidas– y elegir los establecimientos con mejor higiene, también es importante. Las enfermedades emergentes y reemergentes pueden suponer un riesgo para la salud. Por ello es muy importante que el viajero conozca los riesgos a los que se enfrenta para adoptar las medidas preventivas adecuadas, recoges las guías sanitarias del viajero.

Recomendaciones para cuidar la salud en vacaciones

Exposición solar

Protección.
Utilice un sombrero de ala ancha, una camisa, un pantalón, y sin olvidarse de la protección ocular (gorro con visera, y gafas de sol protectoras frente a los rayos UV).
Sombra.
Permanezca a la sombra, use sombrillas o toldos, especialmente entre la 12 y las 16 horas, cuando el sol se encuentra en lo más alto.
Cremas.
Los rayos solares se reflejan en muchas superficies tales como arena, agua, nieve, rocas, por lo tanto, se debe proteger la piel incluso en la sombra.
Fototipo.
Conozca su tipo de piel, su sensibilidad personal al sol (piel clara, morena u oscura) y practique las exposiciones de forma tanto más progresivas cuanto más claro sea el fototipo.
Dás nublados.
Evite quemaduras del sol. Aún en un día nublado el riesgo de quemadura sigue existiendo, puesto que el 90% de los rayos UV son capaces de atravesar las nubes. También el riesgo se incrementa con la altitud.
Niños.
Los bebés menores de seis meses no deben tener contacto directo con el sol. Con los niños deben extremarse las precauciones.
Protección.
No se exponga al sol más de una o dos horas diarias, aunque lleve protector solar.
Hidratación
Beba abundante agua antes, durante y después de la exposición solar, sin tener sed.

Ahogamientos

Seguridad.
Asegúrese de que la piscina donde acude con su familia cuenta con las adecuadas medidas de seguridad como socorrista o cercado perimetral para que sus hijos pequeños no pueden acceder libremente.
Vigilancia.
Recuerde que la vigilancia de sus hijos menores es su responsabilidad; la del socorrista es el salvamento acuático cuando sea necesario. Vigile a los menores en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, y no delegue esta responsabilidad en un niño más mayor.
Salvavidas.
Si no sabe nadar o no nada bien utilice un chaleco salvavidas para bañarse y úselo siempre para practicar un deporte acuático. Los flotadores hinchables no son recomendables.
Advertencias.
En la playa, respete el significado de las banderas: nunca se bañe si está roja. Báñese en playas con vigilancia y respete siempre las indicaciones.