Barcones: «Prefiero que me vayan conociendo por mis hechos más que por mis palabras»

Virginia Barcones, nueva delegada del Gobierno. /Miriam Chacón / Ical
Virginia Barcones, nueva delegada del Gobierno. / Miriam Chacón / Ical

La nueva delegada del Gobierno asume el cargo con la población y el reparto equilibrado de la riqueza como principales tareas pendientes

Sonia Andrino
SONIA ANDRINO

Virginia Barcones se ha convertido este mediodía en la nueva delegada del Gobierno en Castilla y León en un acto protocolario sencillo (cuyo máximo representante del Ejecutivo central ha sido el secretario de Infraestructuras, Javier Izquierdo) que, según Barcones, recordará «siempre» y en el que se ha ofrecido como «la voz de todos los castellanos y leones» ante la Administración General del Estado.

«Prefiero que me vayan conociendo por mis hechos más que por mis palabras», ha resumido al finalizar un discurso en el que se ha comprometido a trabajar, entre otras prioridades, para luchar contra la despoblación.

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Después de recordar sus raíces en Berlanga de Duero (Soria) un «pueblo de 900 habitantes que mira con preocupación el futuro», ha pedido «poner freno» a esta «historia interminable». Para Barcones es «inexplicable» que en Castilla y León existan ratios de población por debajo de Laponia o Siberia y para corregirlo ha prometio «hasta el último de mis alientos».

Defensa de la política

No se considera una novata en estas lides, de hecho ha sido la cabeza visible de la negociación de la ordenación del territorio en Castilla y León en el PSOE y eso le ha permitido conocer de «primera mano» las principales necesidades que tiene esta comunidad aunque se ha mostrado «consciente de que los recursos son limitados». No escatimará en «diálogo con todos» y no le asusta decir que viene del mundo de la política porque la entiende «como una herramienta para construir un mundo mejor». En este sentido ha demandado colaboración para empujar en la misma dirección y se ha ofrecido a todas las administraciones incluidas la Junta de Castilla y León, representada en el escenario por el vicepresidente José Antonio De Santiago-Juárez.

Se ha declarado «municipalista y socialista» y eso le ha llevado a defender un reparto equilibrado de la riqueza porque Castilla y León «es una y muchas». Todos somos indispensables y hay que evitar «espacios marginales y mantener el mismo desarrollo», ha espetado antes de anunciar que defiende aplicar «políticas de discriminación positiva» cuando así lo considere. Y se ha detenido igualmente en el componente feminista que quiere copiar del Gobierno de Sánchez. Acompañada por representantes de asociaciones feministas ha reivindicado su condición de mujer para garantizar «firmeza y contundencia en la toma de decisiones». Pondrá especial acento en la violencia de género que ha calificado de «salvajada inasumible e intolerable demostración machista».

En el apartado de agradecimientos, un recuerdo especial para Luis Tudanca, el secretario general del PSOE de Castilla y León, del que guarda el mejor consejo que le han dado: «no dejes que la adversidad te cambie». Le ha agradecido que haya creído en ella así como su generosidad y su ejemplo».

A las siete de la mañana, a trabajar

Antes de tomar posesión, Barcones ha atendido a los medios de comunicación con el único mensaje de empezar el trabajo duro a partir de mañana. A las siete de la mañana estará en su despacho pero no ha querido entrar en ninguna cuestión espinosa. Sobre la posibilidad de que se dinamite el pacto de comunidad en materia de financiación autonómica que Barcones apoyó siendo procuradora socialista, se ha mostrado «consciente de todas las situaciones» que se puedan dar, sin concretar mucho más. Tampoco se ha pronunciado sobre si defenderá una EBAU única en España.