El PSOE y el PP de la comunidad creen que mejorarán sus resultados el 10-N

El PSOE y el PP de la comunidad creen que mejorarán sus resultados el 10-N

Cs confía en evitar la repetición electoral y Podemos espera que los electores valoren su «coherencia»

Arturo Posada
ARTURO POSADA

La convocatoria de nuevos comicios generales para el 10 de noviembre aún no es oficial, pero los grandes partidos ya han entrado en 'modo electoral' en Castilla y León. PSOE y PP confían en aumentar sus escaños con la repetición electoral, Podemos espera que se valore su «coherencia» y Ciudadanos mantiene la cautela a la espera de un giro inesperado de última hora evite una cita que puede resultar dañina para los intereses del partido naranja.

«La ciudadanía habló claro el 28 de abril y esperamos que hable aún más claro el 10 de noviembre», dice Virginia Barcones, vicesecretaria general del PSOE regional. «Va a quedar claro otra vez que lo que quieren los electores es un gobierno progresista liderado por Pedro Sánchez. Se repetirá todavía con más fuerza para que nadie pueda impedirlo».

El PP espera que el 10-N sirva como recuperación tras el batacazo de las anteriores generales, donde experimentó una dura caída: pasó de 137 a 66 diputados en el Congreso. «Creo que al PP le va a ir bien en estas elecciones, aunque no se trata de ganar o de perder, de mejorar o de empeorar, sino de pensar en los españoles», apunta Raúl de la Hoz, portavoz del grupo parlamentario popular en las Cortes regionales.

De la Hoz, acusa a Pedro Sánchez de actuar «de manera egoísta en defensa de los intereses del PSOE». «Estamos perdiendo el tiempo en un país que no puede perder más tiempo desde abril, para terminar donde quería Sánchez: en una nueva convocatoria de elecciones». El portavoz parlamentario popular recordó que España sigue sin Presupuestos, «con síntomas evidentes de desaceleración», mientras Sánchez «piensa en sus intereses con una convocatoria electoral que costará 170 millones de euros».

Unidas Podemos afrontará el 10-N con la esperanza de que los electores valoren su «coherencia», según señala Pablo Fernández, secretario general de la formación morada en Castilla y León. «El gran problema es que Pedro Sánchez nos aboca a unas elecciones porque cree que va a subir unos diputados más. Es una irresponsabilidad porque nadie quería otros comicios, salvo la CEOE, el Círculo de Empresarios y el propio Sánchez. En este contexto de hartazgo, la gente quiere certidumbres y la mayor certeza es decir la verdad. Todo el mundo sabe que el único partido que va a hacer lo que propone es Unidas Podemos. Creo que eso nos hará subir en votos», confía Pablo Fernández.

En Cs Castilla y León aún se mantiene un rayo de esperanza, en forma de giro sorpresivo de los acontecimientos que evite la disolución de las Cortes Generales el próximo 24 de septiembre y la consiguiente convocatoria de elecciones. El presidente de las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes, recordó en León que Pedro Sánchez, «aún está a tiempo» de evitar las elecciones del 10 de noviembre y le pidió que «rectifique», informa Efe. En el grupo parlamentario naranja nadie quiso efectuar más valoraciones: «Hasta que la convocatoria electoral no sea oficial, no hacemos declaraciones», señalaron.

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (PP), culpó a Sánchez de la situación de «interinidad» que vive España mientras que el vicepresidente Francisco Igea (Cs) recordó en una entrevista con Efe que «la política no es caudillismo» y cuestionó la idoneidad de Pedro Sánchez como líder del PSOE.

Movilización

La desmovilización del electorado de izquierda y la consiguiente abstención es un factor que puede afectar a las expectativas del PSOE, aunque Virginia Barcones considera que los socialistas mantendrán la intensidad de voto. «En Castilla y León los ciudadanos hablaron claramente. Tenían una opción preferida: un cambio liderado por Luis Tudanca. Al final, el pacto de la rapiña entre PP y Ciudadanos impidió que se llevara a efecto. Por eso hay que votar todavía con más fuerza para impedir que suceda lo mismo en estas generales».

«Hemos oído muchas veces decir que el PSOE tenía pactos a izquierda y a derecha, y con los independentistas y se ha demostrado que todo eso era falso. No queríamos un gobierno a cualquier precio», insistió Barcones, quien pidió «con toda la humildad a los españoles» que sigan confiando en el PSOE el 10-N.

En el PP regional, Raúl de la Hoz espera que «los españoles digan al señor Sánchez que España no está para experimentos ni para arriesgar su crecimiento económico por el hecho de que quiera dar un ministerio o medio ministerio a Podemos».

Pablo Fernández cree que el pato de la repetición electoral lo pagará la ciudadanía. «Es una irresponsabilidad trasladar a la gente los problemas de los partidos, como ha hecho Pedro Sánchez. En este contexto Ciudadanos puede ser el partido que más baje y pienso que el PP puede incrementar sus apoyos. Creo que la gente progresista votará a Unidas Podemos porque Pedro Sánchez está deseoso de pactar con Ciudadanos».

«Los socialistas pueden ser los principales perjudicados por la abstención», apunta el politólogo Álvaro Sánchez

Dos fenómenos suelen acompañar a una repetición electoral: bajada de la participación y realineamiento en torno a los dos grandes partidos políticos. «Ya sucedió en las elecciones de junio de 2016», recuerda el politólogo Álvaro Sánchez, miembro de Sociología Castilla y León (Socyl). «En diciembre de 2015, PSOE y PP obtuvieron el 50% de los votos. En junio de 2016, después de la repetición, sumaron el 55%. La gente suele dejar de lado las opciones más multipartidistas, como son ahora Ciudadanos, Podemos o Vox, y vuelve a las más tradicionales:PSOEy PP», señala.

Sin embargo, el PSOE se enfrenta a una posible la abstención de su electorado. «Los socialistas pueden ser los grandes perjudicados. En 2016, el PP incrementó su ventaja, pero tenía el punto positivo de que no podía pactar con Ciudadanos, su alianza natural, porque no le daban los números. Ahora venimos de un caso en que PSOE y Podemos sí sumaban junto a otras fuerzas. La abstención castigará al centro izquierda, como ya es tradición en España. Al PSOE por su intransigencia en las negociaciones y a Podemos por no haber estado a la altura de Estado y no haber cedido ante las peticiones del PSOE».

Álvaro Sánchez apunta que el PP ganará diputados por esta circunstancia (hay escaños de Podemos que pueden ir a parar a los populares por la abstención de los votantes morados) y que, de manera directa, recibirá trasvase de votos de Vox y «en menor medida de Ciudadanos». «Habrá que ver cómo afectan a este partido la estrategia de Rivera, con esa especie de hipocresía del 'con Sánchez, no' y la última oferta de un pacto 'in extremis'. En función de cómo castigue el electorado a Ciudadanos, el PP puede obtener más votos».

Sánchez explica que los niveles de negociación serán más bajos tras el paso por las urnas del 10-N. «Ningún partido se la va a jugar para ser el responsable de unas terceras elecciones. Hasta Vox se abstendría para que gobernase el PSOE. Unas terceras elecciones serían devastadoras para la política española»