La cúpula de la Vasco tacha de «perfecta» la actuación en el pozo Emilio y pide el sobreseimiento de la causa

Antonio del Valle, presidente de la Hullera, a su salida de los juzgados. /Campillo
Antonio del Valle, presidente de la Hullera, a su salida de los juzgados. / Campillo

Remarcan que el accidente en el que fallecieron seis mineros fue imprevisible y presentan un recurso de apelación contra el auto de imputación alegando contradicciones y errores en los informes periciales

ANDREA CUBILLAS

La cúpula de la Hullera Vasco Leonesa insiste: el accidente del Pozo Emilio fue "imprevisible". Pero no sólo eso. Inciden que la actuación tanto de la dirección como de los trabajadores fue «perfecta» y lamentan que se esté intentando criminalizar el “desgraciado” accidente en el que fallecieron seis mineros y otros cinco resultaros heridos.

Por ello, han presentado un recurso de apelación en el Juzgado de Instrucción nº4 de León solicitando el sobreseimiento libre y archivo de las actuaciones judiciales en torno al accidente del 28 de octubre de 2013 al entender que no existen indicios suficientes ni sólidos para sustentar una acusación que se basa en “meras presunciones, sospechas y conjeturas”. A su juicio, no sólo no sería posible la condenada de los acusados por faltar el necesario grado de certeza sino que ni si quiera es posible la apertura del juicio oral.

De esta forma, la dirección de la cúpula responde al auto por el que se acordó la imputación de un total de 16 personas, entre ellos la directiva de la minera, como responsables de seis delitos de homicidio con imprudencia grave y ocho de lesiones por imprudencia al advertir de que no se tomaron las medidas de seguridad necesarias que hubieran evitado el accidente y apreciar graves errores en el sistema de ventilación.

Contradicciones y errores

Un recurso que se sustenta, según remarca la defensa, en las contradicciones en las que incurren en los diferentes informes periciales así como en las declaraciones de los testigos, entendiendo que el auto de imputación se sustenta en argumentos sesgados que “no se ajustan ni se corresponden con la realidad objetiva que se ha acreditado después de la práctica de la totalidad de diligencias”.

En el recurso, al que ha tenido acceso este diario, la defensa de la Hullera califica de “subjetiva e injustificada” la conclusión del informe pericial de la sección de Minas de la Junta de Castilla y León, que además, continúa el letrado, en ningún momento puso de manifiesto que la Hullera no ejerciera adecuadamente sus funciones en materia de seguridad.

Un informe que, conforme a su apreciación, está plagado de “defectos, imprecisiones y contradicciones” pero que, en cualquier caso, recoge que los procedimientos empleados en el Pozo Emilio se ajustaban a la normativa minera, siendo inspeccionadas las labores anualmente “sin que existieran expedientes sancionadores”.

En cuanto a la declaración de los testigos, el letrado asegura que no suponen prueba alguna que pueda generar una acusación contra los representantes al entender que estaban “convenientemente dirigidas y orientadas hacia el resultado del informe de la Autoridad Minera”.

Sin embargo, en el recurso hace alusión a la declaración del delegado minero, también imputado en el procedimiento, que advirtió que hasta el momento del accidente no tuvo ninguna queja de esa explotación por parte de algún trabajador ni se observó nada “extraño”.

Una actuación «perfecta»

Asimismo y en clara contradicción al juez que estimó que no se paralizó el tajo pese a «los avisos de riesgo» que dio el pozo Emilio, el letrado de la defensa asegura que la Hullera tomó todas las medidas de prevención necesarias, advirtiendo de que la actuación de la dirección y de sus trabajadores “ha sido perfecta en todos los órdenes en el accidente que fue imprevisible e impredecible”.

Por último, recuerda que la aparición de bóvedas durante el proceso de arranque es habitual, deteniéndose el sutiraje una vez que el sutirador y el vigilante asignado constatan que hay una zona no rellenada en el postaller, de modo que se mantiene carbón no extraído cubriendo la parte posteterior del talle como protección de posibles hundimientos de la cámara de sutiraje.

De ahí que adviertan de que resulta “diáfano” que no se cometió infracción alguna y lamentan que Fiscalía y acusaciones hayan criminalizado el accidente “aun siendo conscientes de su gravedad y del impacto que causó en su día, no estando ajustado a derecho ni acreditado plenamente”. Por todo ello, solicitan el sobreseimiento y el archivo de todas las actuaciones.

Impugnación de la defensa

Un recurso al que, según ha anunciado Ramón Carro, representante legal de uno de los heridos que está liderando la acusación particular, los representantes legales de los fallecidos y heridos darán respuesta para solicitar su impugnación.

Claves del auto de imputación

La juez responsabiliza a los 16 imputados de seis delitos de homicidio con imprudencia grave y ocho de lesiones por imprudencia.

No se paralizaron los trabajos ni se impidió el acceso al tajo pese a que se estaban trabajando en condiciones muy peligrosas, sin las adecuadas medidas de seguridad, poniendo en grave peligro la vida, la salud y la integridad física de los trabajadores

El día del accidente el personal de seguridad no obligó a los mineros a utilizar el autorescatador, lo que provocó la muerte de alguno de los mineros

A las 13.24 horas del día 28 de octubre se registró un aumento “brusco” de metano por encima del 5%

La correcta colocación de los sistemas de ventilación hubieran evitado la privación de oxígeno de los accidente y, en consecuencia, que perdieran el conocimiento en 66 segundos

José Antonio Blanco, Juan Carlos Pérez, Manuel Antonio Moure, Orlando González, Roberto Álvarez y José Luis Arias fallecieron consecuencia de una oxipriva ocasionada por respirar en una atmósfera con una gran cantidad de metano.

En el accidente fallecieron José Antonio Blanco, Juan Carlos Pérez, Manuel Antonio Moure, Orlando González, Roberto Álvarez y José Luis Arias como consecuencia de una oxipriva ocasionada por respirar en una atmósfera con una gran cantidad de metano.

Todos ellos reclaman a excepción de la familia de Jose Luis Arias que ha renunciado al ejercicio de las responsabilidades civiles y penales tras haber recibido una indemnización.

Asimismo y como consecuencia del accidente, resultaron heridos Javier Cabello, Amancio Viñayo, Roberto Julián Crespo, Juan Manuel Menéndez, Arpad Acs, José Manuel Díez, Miguel Ángel González, Óscar Gutiérrez y Abel Viñuela.

Contenido Patrocinado

Fotos