Leonoticias

El juez rechaza la nulidad de la causa y la confesión del asesino de la peregrina Denise Pikka

Miguel Ángel Múñoz, durante la reconstrucción del crimen.
Miguel Ángel Múñoz, durante la reconstrucción del crimen.
  • El presidente del Jurado desestima las cuestiones previas planteadas en el caso de la peregrina por las que la defensa del acusado pretendía anular la reconstrucción de los hechos por «indefensión»

El magistrado presidente del Tribunal del Jurado que juzgará el asesinato de la peregrina Denise Pikka Thiem ha echado por tierra las pretensiones del asesino confeso tras desestimar las cuestiones previas de la defensa que solicitaba la nulidad de la causa.

Tampoco se anularán determinadas actuaciones practicadas durante la instrucción como son la localización del cadáver de la víctima, la declaración de autoinculpación ante la Juez de Instrucción por parte del acusado, y la diligencia de inspección ocular y de reconstrucción de hechos.

La defensa llegó a señalar que la detención de su cliente fue “ilegal” y fruto de la presión mediática dado que, según remarcó, no existía ningún indicio sobre su presunta culpabilidad. Sin embargo, el presidente magistrado ha recordado que si existían indicios, “y no solo uno sino varios contra el acusado”.

El magistrado remarca el comportamiento “asocial y contestataria” del acusado que vivió enfrentamientos con su varios familias así como con vecinos de la zona y asegura que tras la desaparición de la peregrina el acusado vivió un cambio radical en su forma de vestir, pasando de ser sucio y desaliñado a llevar arreglada la ropa y lucir ropa limpia y vistiendo una equipación de ropa de montaña de una marca especializada.

Además, continúa el juez en su auto, resulta sospechoso la existencia de ataques anteriores a sendas peregrinas en el Camino de Santiago próximos a su vivienda, cuando las víctimas manifestaron que les atacó una persona con características físicas que encajan con el acusado.

Asimismo, recuerda que el acusado cesó su actividad telefónica, pasando a utilizar un locutorio público de Astorga y que pintó de color verde parte de las tablas de su vivienda móvil en los días posteriores a la desaparición de Denisse, sin causa alguna para su justificación.

El magistrado además remarca el hallazgo en el interior de su vivienda de un gorro de senderista similar al que portaba la peregrina norteamericana y el cambió de 1.132 dólares e euros, lo que son indicios “suficientes” para justificar la detención del sospechoso.

Además, el presidente del Tribunal del Jurado ha denegado todas las diligencias posteriores que se deriven de las anteriores, que había solicitado la defensa del acusado al considerar vulnerados sus derechos fundamentales a la libertad personal y a la defensa letrada.

El magistrado ha rechazado igualmente la impugnación, que también había efectuado la defensa del acusado, de medios de prueba que habían propuesto el fiscal y la acusación particular. Así mismo, ha denegado determinados medios de prueba que dicha defensa pretendía se practicasen en el juicio además de los ya propuestos en su escrito de calificación.

Por último, el magistrado ha rechazado también la impugnación, efectuada por la acusación particular, de un medio de prueba que había propuesto la defensa del acusado, y ha denegado un medio de prueba que dicha acusación particular pretendía que se practicase en el juicio además de los ya propuestos en su escrito de calificación.

Contra el auto que resuelve las cuestiones previas cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL. La celebración del juicio oral se señalará próximamente.

El fatal crimen

Desde que el 4 de abril de 2015, Denise Pikka Thiem, de origen chino-americano y de 41 años, enviara un correo electrónico a su familia en el que relataba su intención de acudir a misa en Astorga antes de reanudar su ruta hacia El Ganso un día más tarde, nadie volvió a saber nada de ella. Casi un mes antes había iniciado en Pamplona el Camino de Santiago, hasta que se cruzó con M.A.M., un conocido de la Policía, fichado por hostigar a las peregrinas y por robar mochilas al descuido.

El 11 de septiembre, y tras un despliegue policial sin precedentes en la zona de Castrillo de los Polvazares, la Policía Nacional detuvo a Miguel Ángel Muñoz, que en principio fue descartado por los investigadores por no encajar con el perfil de un posible asesino. Sin embargo, la Policía fue reuniendo pruebas concluyentes, especialmente las aportadas por las cámaras de seguridad de una entidad bancaria en la que el asesino intentó cambiar mil dólares a los pocos meses días de la desaparición de la peregrina.

Además, con la intención de despistar a la Policía, Miguel Ángel había abandonado su vivienda, una cabaña prefabricada de madera en pleno monte. Había sido cuidadoso, se movía sin móvil, pero el día de su detención cometió un error. Intentó sacar dinero de un cajero en Grandas de Salime (Asturias) y la Policía, que tenía sus tarjetas intervenidas, lo detuvo.

Una vez detenido, el sujeto confesó tanto a los agentes como ante el juez ser el autor de la muerte de la mujer y condujo a la Policía hasta el lugar donde se encontraba el cadáver, ya en avanzado estado de descomposición, y escondido entre ramajes en una zona comprendida entre las localidades de San Martín del Agostedo y Santa Catalina de Somoza.