Marlaska teme que las mafias de inmigración cambien el Estrecho por el Atlántico

El ministro Marlaska junto a su homólogo mauritano, Ahmedou uld Abdal, con quien se ha reunido hoy en Nuakchot. / Efe I Atlas

Interior refuerza la valla de Ceuta con 20 guardias civiles más pero rechaza las concertinas y el material antidisturbios

EFENuakchot

El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, expresó hoy desde Nuakchot su preocupación porque las mafias del tráfico de personas cambien las rutas del Estrecho de Gibraltar y reabran de nuevo las rutas del Atlántico.

«La situación de los flujos migratorios actuales y otras circunstancias, como el cierre de algunas partes del Mediterráneo, hace que las mafias echen la vista hacia otras rutas y esas rutas pueden ser las atlánticas», dijo Marlaska en una declaración conjunta con su homólogo mauritano, Ahmedu uld Abdala.

El ministro español explicó que «no hay un riesgo actual» en cuanto a la ruta atlántica de emigración irregular, concretamente desde las costas mauritanas de Nuadibú, pero dijo que hay que prevenir que esto llegue a ocurrir. «Hay que ser conscientes de prever y no causar alarma», sostuvo Grande-Marlaska, que saludó «el trabajo profesional» de las autoridades mauritanas en materia de control de fronteras.

Desde 2015, no había llegado ningún emigrante a las islas Canarias desde las costas mauritanas. El ministro español transmitió a las autoridades mauritanas la necesidad de intensificar «el apoyo mutuo y el trabajo conjunto» para reforzar la colaboración «modélica» de ambos países en materia migratoria, así como en la lucha contra el terrorismo internacional, el crimen organizado, el narcotráfico y la trata de personas.

Grande-Marlaska defendió la excelente colaboración entre ambos países que, según explicó, puede ser un ejemplo de control de los flujos migratorios en el marco de la Unión Europea. También agradeció el constante compromiso de Mauritania y anunció que España mantendrá el apoyo que se viene prestando a este país en el control de fronteras.

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Intereses comunes

Grande-Marlaska realiza una viaje a Mauritania para hacer un repaso con las autoridades de este país sobre temas de interés común, así como para buscar una solución a la llegada masiva de emigrantes a Europa.

El número de inmigrantes atendidos a pie de playa por España desde el inicio del año hasta el pasado 26 de julio asciende a 22.082 personas, según los datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Según las cifras de las que dispone el Ministerio, si durante 2018 se ha atendido de momento a pie de playa a 22.082 personas, en todo 2017 se atendió 24.375, un 132% más que las 10.490 personas de 2016.

Ayer, domingo el número de rescatados cuando intentaban llegar a las costas españolas descendió notablemente respecto a días pasados, y se han contabilizado en el Estrecho 247 personas en 24 pateras, aunque más de 1.500 continúan en varias instalaciones a la espera de los trámites de identificación.

Marlaska refuerza la valla de Ceuta con 20 guardias civiles pero rechaza las concertinas y el material antidisturbios

El Ministerio del Interior ha reforzado la plantilla de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta con la llegada de una veintena de nuevos agentes destinados al control fronterizo, tras la entrada de 602 inmigrantes el pasado jueves.

Según ha informado la Delegación del Gobierno en Ceuta en un comunicado, el refuerzo se ha producido a raíz de la conversación mantenida por la delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Aprovechando la reunión de los delegados del Gobierno con el ministro del Interior, Mateos planteó a Grande-Marlaska la necesidad urgente de reforzar las plantillas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Cinco vehículos de apoyo y un helicóptero con visión nocturna y base permanente en Ceuta completan este primer refuerzo inicial, que será ampliado de manera progresiva.

Sin embargo, el ministro ha rechazado rotundamente el uso de concertinas en las vallas fronterizas, así como el uso de material antidisturbios para frenar a los inmigrantes que saltan esas vallas. Las concertinas -ha subrayado- «no son la solución a nada, y lo repetiré cuantas veces sea necesario: tratamos de mantener una frontera en las mismas condiciones de seguridad pero por medios no cruentos», en declaraciones desde Nuakchot, donde hoy se entrevistó con responsables del gobierno mauritano.

Sobre la petición expresada por alguna agrupación policial para que se autorice el uso de material antidisturbios para repeler el asalto a las vallas, Marlaska la desestimó, no sin insistir en la profesionalidad con que la Guardia Civil está encarando el problema. Según Marlaska, la respuesta policial a las acometidas a la valla se rige por tres principios: necesidad, idoneidad y proporcionalidad, además de tratar de que se utilice la mínima violencia; en consecuencia, «autorizaciones previas (de material antidisturbios) carecen de cualquier sentido».

 

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