Cataluña abandonará el Fondo de Liquidez Autonómico como «paso previo» para volver a los mercados

El presidente de la Generalitat, Quim Torra./Archivo
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. / Archivo

El Govern consigue adherirse al FFF para seguir financiándose a través del Estado pero con más libertad sobre sus cuentas

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La Hacienda catalana ya ha previsto que necesitará para el próximo año 6.713 millones de euros que procederán del Fondo de Facilidad Financiera (FFF), en lugar del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) que era la forma de financiación hasta ahora y del que la Generalitat ha anunciado este sábado que se saldrá a partir de enero. «En enero abandonaremos el FLA para financiarnos a través de los FFF como paso previo para volver a los mercados. Es un paso importante que nos enseña el camino que aún queda por recorrer», explicó vía Twitter el vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Pere Aragonès.

Este 2018 la Generalitat pidió prestados al FLA más de 9.000 millones de euros y su intención para 2019 era pedir entre 8.000 y 8.500 millones más. Sin embargo, el Govern ha decidido renunciar a este mecanismo de liquidez del Estado y recurrir a otro establecido también por el Ministerio de Hacienda pero algo más flexible como es el FFF. El gabinete dirigido por María Jesús Montero ya ha dado el visto bueno para que Cataluña se adhiera al FFF porque ha hecho los deberes con los requisitos exigidos: cumplir con el objetivo de déficit, de gasto y con el periodo máximo de pago a proveedores, algo que lograron en 2017 a excepción del último paso, que se truncó el pasado mes de abril al cambiar los criterios de contabilización.

El Govern puede adherirse al FFF por haber cumplido con los requisitos de Hacienda, como reducir la deuda

La diferencia principal es que con el FLA el Ministerio de Hacienda controla de forma mucho más exigente las cuentas de las comunidades, que tienen la obligación de redactar un plan de ajuste todos los años. En cambio, con el FFF, Cataluña consigue seguir financiándose a través del Estado, pero con más libertad sobre sus finanzas. La voluntad expresada por el Govern es recurrir a este nuevo mecanismo como «paso previo» a que Cataluña vuelva a financiarse en los mercados.

Una necesidad «política»

El secretario general de Economía del Govern, Albert Castellanos, ya había avanzado en una entrevista con Efe que barajaban volver a emitir deuda en los mercados financieros a partir de 2020, aunque supeditó este objetivo a que se dieran una serie de condiciones, como cuadrar el objetivo de déficit, cumplir con la regla del gasto y «ser capaces de reestructurar la deuda de la Generalitat, que supone el 300% de sus ingresos ordinarios». «Depender menos del FLA y poder salir a los mercados no es una necesidad tan financiera como política, porque la Generalitat tendría un grado de soberanía económica superior», remarcó Castellanos, que recordó además que el 75% de la deuda acumulada por la Generalitat están actualmente en manos del FLA.

Pero a pesar del deseo de libertad financiera de la Generalitat, en 2019 el Estado será de nuevo su principal sostén económico. Aunque Hacienda calculaba que Cataluña volvería a pedir al FLA entre 8.000 y 8.500 millones de euros, el Govern cifra en 6.713 millones los que se acogerán al FFF el año que viene, según el último documento elaborado para inversores extranjeros de la consejería que dirige Aragonès. Ello supondrá el 83% de las coberturas de todo 2019.

Tras su creación en 2012, el Gobierno catalán ha obtenido casi 58.000 millones de euros de los mecanismos de liquidez financiera del Estado para las comunidades autónomas, pero su intención ahora es evitar estas ayudas en la medida de lo posible y volver a financiarse en los mercados para lograr un mayor grado de autonomía.

Pero esa deseada vuelta a los mercados financieros está en manos de las agencias de calificación, que permiten a las comunidades regresar a financiarse de esta forma si mejoran los niveles de deuda autonómica, que aún hoy quedan lejos. Por su parte, la diputada de PSC-Unidos, Alícia Romero, ha pedido prudencia a Aragonès antes de salir a los mercados y prescindir de los fondos estatales.

 

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