La OIT urge a crear 600 millones de empleos en todo el mundo

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder./
El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder.

La organización estima que en la actualidad hay algo más de 200 millones de desempleados y "cada año hay y habrá más parados"

LUCÍA PALACIOSMadrid

Actualmente hay algo más de 200 millones de desempleados en todo el mundo y cada año se incorporan al mercado laboral 40 millones de jóvenes, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, que lejos de dar la recesión económica por concluida, considera que aún persiste. "En España, y en el mundo en general, no hemos podido salir de la crisis que estalló en 2008", afirmó el director general de esta organización, Guy Ryder, durante un desayuno organizado por Forum Europa, que auguró que "cada año hay y habrá más parados en el mundo y eso tiene consecuencias sociales dramáticas". Ante estos datos, la OIT estima que se necesitan al menos 600 millones de nuevos puestos de trabajo para poder absorber a esos 40 millones de jóvenes que se incorporan cada año, más los 200 millones de desempleados que ya hay y los que seguirán engordando la lista del paro.

Las preguntas que lanza la OIT son: ¿De dónde saldrán esos empleos en el futuro? ¿Viviremos mejor? ¿Alcanzarán para todos? Ante la "encrucijada" que se encuentra el trabajo en esta "época de turbulencias y de rápidas transformaciones", la organización ha impulsado una iniciativa bajo el título 'El futuro del trabajo', que presentará unas conclusiones en el año 2019, coincidiendo con el centenario de esta organziación, y que ha comenzado ya en más de 150 estados miembros con un debate a nivel tripartito como el que hoy se está desarrollando en Madrid.

"Esta discusión sobre el futuro del trabajo no es solo oportuna, sino necesaria", explicó Ryder, que apuntó que "el mercado del trabajo hoy es muy diferente, pero no podemos caer en el miedo ni es momento para el pesimismo ni para pensar que la tecnología suponga el fin del trabajo". Porque -según el director general de la OIT- "el futuro no está escrito en las estrellas, sino que tenemos que construirlo nosotros a través del diálogo y la negociación tripartita".

La OIT exigió poner el empleo en el centro de las políticas nacionales e internacionales, algo que hasta ahora no se ha hecho, porque "el empleo supone mucho más que ganar dinero". Y, ante la pregunta sobre de dónde van a venir esos 40 millones de empleo al año necesarios para absorber a los jóvenes, Ryder -en esta jornada que comenzó con un desayuno y prosiguió con la conferencia nacional tripartita sobre 'El futuro del trabajo que queremos'- dibujó dos alternativas: o crecer más o pensar el empleo de otra manera, como por ejemplo pensar en compartir el trabajo o el uso de otros instrumentos como apostar por las garantías de ingresos universales.