Fomento cederá a las regiones la concesión de licencias de Uber y Cabify para calmar al taxi

Taxistas en huelga ocupan, hoy domingo, por tercer día, la Gran Vía de Barcelona en protesta por la concesión de licencias a vehículos de transporte con conductor (VTC). /Alejandro García (Efe)
Taxistas en huelga ocupan, hoy domingo, por tercer día, la Gran Vía de Barcelona en protesta por la concesión de licencias a vehículos de transporte con conductor (VTC). / Alejandro García (Efe)

Accede a una de las reivindicaciones de la huelga, a la espera de llegar a un pacto con los VTC este miércoles en la Conferencia Nacional

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, no quiere que las protestas de los taxistas arruinen el inicio de las vacaciones de miles de ciudadanos que durante esta semana comienzan su descanso estival, ni tampoco que el conflicto se enquiste para su departamento en pleno mes de agosto. Por ello, va a proponer la transferencia de la competencia de gestión de las licencias de empresas como Uber o Cabify -las firmas de vehículo de alquiler con conductor (VTC)- a las comunidades autónomas. Es una de las reivindicaciones por la que luchan los taxistas, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña haya mantenido la parálisis de la ordenanza de Barcelona, sobre la que el Ayuntamiento de la Ciudad Condal no tenía competencia para actuar.

Ábalos planteará este cambio normativo en la Conferencia Nacional de Transportes convocada para este miércoles, después de que este mismo lunes se reúna con las principales asociaciones del taxi. Este martes también analizará su propuesta normativa con los representantes de los VTC, para llegar al encuentro del miércoles con la opinión de ambas partes sobre la transferencia.

Se trataría de que sean los gobiernos autonómicos los que otorguen las licencias a Uber y Cabify, o cualquier otra compañía que ofrezca estos servicios de transporte de pasajeros, dependiendo de las características de cada mercado y de la situación por la que el taxi pase en sus ciudades. Esto es, que la normativa estatal servirá como base, pero la puesta en práctica del ratio de licencias VTC por cada taxi en vigor dependa de las regiones. En realidad, las comunidades ya otorgan estas autorizaciones, aunque lo hacen por delegación del Gobierno, que es el que tiene la competencia para ello.

Fomento quiere que se mantenga el actual ratio de permisos, limitado a una licencia de VTC por cada 30 taxis. Es una proporcionalidad ratificada por el Tribunal Supremo tras un recurso que presentó contra esta medida la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El problema deriva de que actualmente se están concediendo miles de licencias de VTC, que sobrepasan ese límite, tras el vacío legal que hubo entre 2013 y 2015. De hecho, el Ministerio calcula que existen 7.000 permisos para empresas como Uber o Cabify frente a los 64.217 taxis en vigor, una proporción mucho más elevada de la conocida como 1/30.

El propio Ábalos ya ha indicado en algunas ocasiones que la cesión de este poder requeriría «un amplio consenso», porque se debe realizar a través de una ley orgánica, cuya aprobación precisa la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. En este punto, el Ejecutivo puede encontrarse con otro problema, al tener que aglutinar los 176 votos necesarios para ello, muy lejos de los 84 que tiene el grupo socialista.

Desde organizaciones como Fedetaxi, exigen a Fomento que el acuerdo que este lunes va a proponerles «marque expresamente cuál va a ser el contenido básico de las licencias a implantar». Al mismo tiempo, solicitan «medidas procompetitivas para el taxi», que permitan al sector ofrecer un mejor servicio. Uno de los puntos que cuestionan es si la cesión de la transferencia puede suponer abrir 17 conflictos diferentes, dependiendo de cómo regulen esta actividad. Por ello, exigen que la noma defina si las licencias autonómicas o urbanas se van a remitir a las nacionales, o serán propias.

Mientras tanto, los movimientos de los taxistas por unirse a la protestas y paros indefinidos cuentan cada día con más adeptos por toda la geografía. A la huelga que mantienen los de Barcelona, desde el pasado jueves, y los de Madrid, quienes el sábado se unieron a esta movilización, este domingo se adhirieron los de Valencia, Alicante y La Rioja.

Más paros, más problemas

Además, los taxistas de varias ciudades de Andalucía y Aragón se sumaron también a esta iniciativa. Los taxistas de Málaga y la Costa del Sol decidieron unirse al paro indefinido, aunque con limitaciones: no afectarán al aeropuerto y a las estaciones de tren y autobuses para «no afectar al usuario». Además, los taxistas de Sevilla debatirán este lunes si se suman a la convocatoria. En Zaragoza se unieron desde anoche.

Asimismo, agrupaciones de taxistas de Baleares han convocado a todos los profesionales del sector a una huelga este martes entre las 9.00 y las 14.00 horas. También la Federación Vasca del Taxi hizo este domingo un llamamiento a los taxistas para que se sumen a partir de este lunes a la huelga convocada por la Asociación Nacional del Taxi (Antaxi).

En medio de todo este conflicto son los turistas quienes más sufren el impacto de los paros. Sobre todo los que utilizan los puntos de transporte estratégico de Barcelona y Madrid, quienes se encuentran en ocasiones con las manos atadas a la hora de acceder o salir de los aeropuertos y estaciones de AVE donde inician o culminan sus viajes.

Comunicado

Los taxistas pedirán mañana en la reunión con el Ministerio de Fomento, para solucionar el conflicto por las licencias VTC (alquiler de vehículos con conductor), «cambios normativos en la ley y el reglamento de transportes» y el traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas (CCAA).

Según un comunicado difundido esta noche por el sindicato Élite Taxi, mañana sus representantes participarán en la reunión prevista con el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, a las 12.00 horas en la sede del Ministerio de Fomento.

 

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