Francia

Neymar, una exhibición eclipsada por otra polémica con un penalti

Neymar, dispuesto a lanzar un penalti ante el Dijon./Afp
Neymar, dispuesto a lanzar un penalti ante el Dijon. / Afp

El brasileño no cedió una pena máxima a Cavani, que pudo haberse convertido en el máximo goleador del PSG

COLPISA/AFP

Se puede brillar con fuerza, marcar cuatro tantos y terminar silbado por una parte de tu propia hinchada: es lo que le ocurrió a Neymar el miércoles contra el Dijon (8-0), después de no haber permitido que Edinson Cavani tirara un penalti que, de haberlo anotado, permitiría al uruguayo fijar un nuevo récord de goles en el club.

A 'Ney' no le gustó nada la reacción del público cuando abandonaba el terreno de juego. No dio declaraciones a la prensa, ni dedicó sonrisas a la grada pese a que el PSG había conseguido una victoria espectacular.

Una situación paradójica teniendo en cuenta la impresionante actuación del brasileño, que estuvo directamente implicado en seis de los ocho tantos y que fue valorado con un 10 sobre 10 por el diario deportivo L'Équipe, una nota muy poco frecuente.

Pero un sector de la hinchada no le perdonó un nuevo 'penaltygate', aunque es cierto que con ecos menos estridentes que el del pasado 17 de septiembre contra el Lyon, cuando Neymar y Cavani discutieron por quién tiraba un penal. Finalmente, el brasileño se lo permitió al uruguayo, que erró el lanzamiento.

Esta vez el partido estaba ya 7-0 a favor y Cavani, que había marcado el tercero del conjunto parisino ante el Dijon, había alcanzado los 156 tantos en su carrera con el PSG, igualando el récord de Zlatan Ibrahimovic como máximo goleador del club, teniendo en cuenta todas las competiciones.

En caso de haberlo lanzado, como pedía la hinchada coreando su nombre, Cavani podía haber redondeado la noche fijando un nuevo récord. Pero Neymar fue el lanzador, marcó y el uruguayo tendrá que esperar.

La llegada de Neymar al principio de esta temporada por 222 millones de euros convulsionó el fútbol francés y especialmente el vestuario del PSG, donde Cavani tuvo que aprender a compartir protagonismo con el recién llegado. El entrenador Unai Emery se esforzó porque el roce de septiembre no tuviera mayores consecuencias. Contra el Dijon, era Neymar el designado para tirar el panel y el brasileño había firmado ya un 'hat-trick' en el partido ante el Dijon.

Dejando el lanzamiento a Cavani, Neymar hubiera tenido un «gesto muy bonito, de fair-play», como admitió su compañero belga Thomas Meunier, que minimizó el incidente intentando que nada ensombreciera la situación del equipo, que parece en un gran momento a un mes del duelo ante el Real Madrid en los octavos de final de la Liga de Campeones.

Pero Neymar hizo oídos sordos a los cánticos de la grada y decidió no ceder ni ápice de protagonismo en su "one-man show", como tituló L'Équipe. La decisión del brasileño dividió a los hinchas, tanto en el estadio como en las redes sociales, entre los que le alababan por su gran actuación y los que le reprochaban sobre todo su actitud y su exceso de individualismo.

«Si es sólo por la cuestión del récord... Si no es el miércoles, será el domingo (contra el Lyon, en la 22ª jornada de la liga francesa)», vaticinó Thomas Meunier. «Cuando marcas cuatro goles, cuando das dos asistencias y todo lo que te llevas es que te silben por un penal, lo veo ingrato por parte de los aficionados», apuntó el jugador belga, defendiendo a su compañero.