Las manifestaciones contra la violencia machista elevan la protesta en las calles tras cinco años de caídas

Manifestación del pasado 8M en Valladolid. /A. Mingueza
Manifestación del pasado 8M en Valladolid. / A. Mingueza

La defensa de los derechos de la mujer estuvo detrás de más del 12% de las 2.845 marchas reivindicativas que se convocaron el pasado año en la Comunidad

EL NORTEValladolid

La lucha contra la violencia machista y, de forma especial, la indignación que generó la sentencia dictada por la Audiencia Provincia de Navarra en el caso de 'la manada', en la que se condenaba a sus cinco miembros por un delito de abuso y no de violación, estuvieron detrás en 2018 de un aluvión de protestas ciudadanas en Castilla y León en defensa de los derechos de la mujeres que, junto a las concentraciones en defensas del sistema público de pensiones, provocaron un incremento del número de manifestaciones en la Comunidad del 64,8% con respecto a 2017, hasta las 2.845, rompiendo cinco años consecutivos de caídas.

La violencia doméstica y la igualdad derechos fueron las reivindicaciones que sirvieron para que el Día de la Mujer -8 de mazo- unas 100.000 personas se manifestaran por las calles de todas las ciudades de Castilla y León. A esta histórica jornada reivindicativa se sumaron semanas después concentraciones de repulsa por los asesinatos de Silvia Plaza, en Burgos, y de Leticia Rosino en Castrogonzalo (Zamora).

Evolución de las manifestaciones en Castilla y León desde 2012.
Evolución de las manifestaciones en Castilla y León desde 2012. / Ical

Además, la igualdad de la mujer también fue una de las principales reivindicaciones del Primero de Mayo, donde unas 45.000 personas se dieron cita en las catorce manifestaciones celebradas en la Comunidad, en las nueve capitales de provincia, además de Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Ponferrada y Medina del Campo.

La protestas contra la violencia machista y la igualdad entre sexos estuvo detrás de más del 12% del total de las manifestaciones, mientras que en más del 10% se reclamaron pensiones dignas. Una vez más, los conflictos laborales se situaron en cabeza y una de cada cuatro protestas estuvo convocada por organizaciones sindicales. Los casos de Vestas (León), Made (Medina del Campo) o de Lindorff (La Cistérniga) fueron los que protagonizaron las manifestaciones más multitudinarias.

Tras la conflictividad laboral se situaron los asuntos locales, con más del 16% de las concentraciones, mientras que las reclamaciones sanitarias locales o regionales representaron más del 5% de las protestas; las educativas, el 1,8%, y los conflictos agrarios el 1,5%. Además, el 6% de las protestas tuvieron una motivación política y casi el 10% sociales.

Provincias

Por provincias, según los datos facilitados a la Agencia Ical por la Delegación del Gobierno en Castilla y León, Burgos se situó en cabeza con 680 concentraciones, más del doble de las 300 contabilizadas en 2017. Además, esa cifra se sitúa como la segunda más alta desde 2012, solo superada por las 698 de 2014.

Después se encuentra Valladolid, con 560, lo que supone un incremento del 64,7% y León, donde se duplicaron al pasar de las 237 de 2017 a las 480 del pasado año. No obstante, el mayor crecimiento porcentual se registró en Ávila (+187,2%), ya que de 47 se pasó a 135.

En todas la provincias se registraron incrementos a excepción de Salamanca, donde se registró una caída del 10,9% al contabilizar 261 protestas, 32 menos que en el 2017. Soria, con 98 concentraciones, un 46,3% más, ocupó la ultima posición. En Zamora se contabilizaron 219 (+64,7%); en Segovia, 209 (+17,4%) y en Palencia, donde se duplicaron, 203.