Igea y el «desenredo» de Ciudadanos

Igea durante una reunión con afiliados de Ciudadanos en Soria/C- O-Ical
Igea durante una reunión con afiliados de Ciudadanos en Soria / C- O-Ical

El candidato naranja a la Junta trata de cerrar las heridas de las primarias mientras se investiga el pucherazo

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Francisco Igea suele emplear frases lapidarias. Si se le pregunta si Ciudadanos es un partido fracturado en Castilla y León, responde con celeridad: «Hay una diferencia entre un partido que se fractura y uno que se desenreda». Porque, desde hace un mes, Ciudadanos vive ovillado y al candidato naranja a la Junta le toca, como a Don Quijote, «desfacer entuertos». Ciudadanos aún arrastra las consecuencias del fichaje de Silvia Clemente para las primarias y el explosivo proceso interno de votación en el que una o varias personas trataron de colar 82 votos telemáticos fraudulentos para dar la victoria a la expresidenta de las Cortes. Han pasado cuatro semanas y persisten las incógnitas del primer día.

Las semanas transcurren con un guión repetitivo. Desde la dirección nacional del partido se insiste periódicamente en que el asunto está «zanjado», toda vez que la Comisión de Garantías del partido confirmó el intento de fraude, revirtió la decisión inicial y consagró a Francisco Igea como candidato a la Junta de Castilla y León. Albert Rivera, José Manuel Villegas e Inés Arrimadas se han manifestado en una o varias ocasiones en este sentido.

Sin embargo, el asunto persigue a Ciudadanos. Igea ha vuelto a recordar esta semana que la Comisión de Garantías aún no ha concluido la investigación interna y que si el presidente nacional del partido lo da por concluido «es porque el asunto no depende de Albert Rivera» y «está donde debe estar: en la Comisión de Garantías y en la Fiscalía».

Ciudadanos Castilla y León respiró con alivio cuando la Fiscalía de Valladolid recibió una denuncia anónima y empezó a investigar en la última semana de marzo si existen indicios de delito penal. El problema es que las diligencias se prevén largas –unos ocho meses– y el partido no puede vivir perpetuamente con el fantasma de un pucherazo que ensombrece las propuestas electorales que lanza Igea, el primer interesado en que todo se aclare. «Estamos a disposición, continuamos a su disposición. Es un asunto que está en manos de la Fiscalía y sobre el que ya no haremos más declaraciones», trata de zanjar Igea.

Por otra parte, en Castilla y León se han declarado algunos fuegos provinciales, derivados de las primarias y del apoyo dividido entre Silvia Clemente y Francisco Igea. En el partido apuntan que es falso que Igea se esté rodeando de fieles y el propio candidato manifestó públicamente el pasado jueves en Valladolid que «hay gente que se siente decepcionada» y que «ha decidido bajarse de las listas, algunas por cuestiones ajenas y otras relacionadas con este proceso». «Nuestra apuesta ha sido la integración, independientemente de lo que hubiesen apoyado en las primarias. Pero todas estas especulaciones se van a ver muy pronto, negro sobre blanco, cuando se presenten las listas. El partido está muy lejos de lo que algunos quieren pasar por una desintegración».

La visión del PP

Esa visión es, precisamente, la que tiene el Partido Popular en Castilla y León, quien considera que en Ciudadanos se están «apuñalando» políticamente y que el fichaje de Silvia Clemente ha acabado revelándose como perjudicial para la formación naranja por todo el ruido que ha generado. De hecho, fuentes populares creen que el presidente regional del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, ha salido reforzado después de que Clemente abandonase el PP dando un portazo y cargando contra la «incapacidad» del responsable autonómico. La relación de Alfonso Fernández Mañueco con Francisco Igea es tibia, pero como Silvia Clemente rompió todos los puentes con el PP tras su marcha, en la sede regional del partido entienden que el peor escenario posible para los populares pasaba por tener enfrente a la expresidenta de las Cortes, lo que imposibilitaría cualquier pacto tras las elecciones.

En el PP, la espantada de Silvia Clemente aún es pasto de comentarios:«Mandamos lo mejor que teníamos a Ciudadanos, toda una aportación de talento», ironizan en la sede regional. Públicamente, Francisco Vázquez, 'número dos' del PP en la comunidad, aprovechó el fichaje de la exdiputada socialista Soraya Rodríguez por Ciudadanos para comparar su caso con el de su excompañera y rival interna en el partido. Para Vázquez, las dos situaciones corresponden a casos de «oportunismo político» ya que no es lo mismo cambiar de siglas por ideología personal que «querer pasar de un cargo a otro». En el PP se considera que Silvia Clemente ha quedado «contaminada» y aguardan para ver si Ciudadanos es capaz de ofrecerle una salida política.

Mientras, en el partido naranja se ultiman las listas para las municipales y autonómicas. En todos los casos, se recuerda a los posibles candidatos la «presión» y el foco mediático que tendrán que soportar. Además, Ciudadanos quiere evitar más problemas y dejará fuera de las candidaturas a los miembros del partido relacionados con casos de corrupción, como sucede en León con la Operación Enredadera.