Herrera se despide de las Cortes: «Lo mejor en Castilla y León está por llegar»

Juan Vicente Herrera recibe los aplausos de todos los grupos tras su última intervención en las Cortes./A. Mingueza
Juan Vicente Herrera recibe los aplausos de todos los grupos tras su última intervención en las Cortes. / A. Mingueza

El presidente de la Junta recibe el aplauso de todos los grupos tras 24 años como procurador

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Aplausos procedentes de todos los flancos del hemiciclo. Agradecimientos cruzados. Parlamentarios puestos en pie. La última intervención de Juan Vicente Herrera en las Cortes de Castilla y León dejó flotando en la cámara una acusada sensación de fin de ciclo. «Como castellano viejo, no soy partidario de funerales pomposos, sino austeros. Vamos a ver si lo logramos esta tarde», deslizó el presidente de la Junta.

Porque esta vez no hubo batalla dialéctica con el líder de la oposición. «Cuando usted tomó posesión como presidente de la Junta de Castilla y León, yo estaba en la junta de gobierno de la Universidad de Burgos. Nunca imaginé que iba a acabar debatiendo con usted», evocó el socialista Luis Tudanca. «Usted dijo una vez que nos habíamos zurrado bien, pero siempre con respeto institucional. Hoy, en su último pleno de las Cortes, no es el momento para hacer balance, sino para agradecerle el servicio que ha prestado a esta comunidad. Con sus luces y sombras, usted ha tratado de hacer lo mejor para Castilla y León. Ahora debemos mirar a un futuro que pinta bien para esta región. Señor Herrera, le deseo lo mejor. Los que nos quedamos aquí daremos todo lo que esté en nuestra mano para que el futuro de esta tierra sea el mejor para la gente. Muchas gracias. Ha sido un honor», le despidió el secretario general de los socialistas en la comunidad.

Herrera le devolvió el cumplido: «El honor ha sido para mí». Y, a continuación, se alineó en la misma idea de un futuro más brillante. «Nunca he sido partidario del 'cualquier tiempo pasado fue mejor'. Por el contrario, y me alegra coincidir con su señoría, lo mejor en Castilla y León está por llegar. Espero una comunidad más moderna, abierta, equilibrada, capaz de aprovechar sus fortalezas y superar sus evidentes debilidades», apuntó Herrera. «Son 18 años como presidente de la comunidad y 24 años seguidos como procurador. Más allá de los intensos debates que hemos mantenido, me quiero acordar de los acuerdos logrados», añadió.

Herrera finalizó su lista de deseos con «dos esperanzas»: «No abandonar el diálogo político para garantizar la gobernabilidad, ni el diálogo social, factor de estabilidad política y económica. Además, quisiera que esta comunidad no abdicara nunca de su apuesta y lealtad por la España constitucional y por el autonomismo útil. Muchas gracias, ha sido un honor».

Pablo Fernández rompió el hechizo emotivo para devolver el pleno a las asperezas habituales. El líder autonómico de Podemos dejó que el silencio fluyera por el hemiciclo en su intervención, un golpe de efecto antes de lanzar una batería de críticas:«Este es el estruendoso silencio que constituye la realidad de pueblos que languidecen por sus deletéreas políticas. Ahora que su singladura al frente del Ejecutivo toca a su fin, sin duda el epitafio que mejor se adecúa a su persona es el de 'Juan Vicente el Despoblador'». Fernández desgranó la caída poblacional de la comunidad, la precariedad de los contratos, el incremento de la deuda, las sentencias en contra de la Junta y las tramas de corrupción «que mancillan el nombre de esta tierra».

Herrera pronosticó que Podemos protagonizará «el más absoluto de los ridículos» en las próximas elecciones y defendió el crecimiento económico de Castilla y León, la reducción de la tasa de paro y las buenas calificaciones recibidas por los servicios fundamentales de la comunidad.

Luis Fuentes, portavoz de Ciudadanos, recuperó el guante blanco y defendió el papel de su grupo para «hacer efectivo el cambio de rumbo» en una Castilla y León que permanecía «inerte» por el bipartidismo. «El consenso y el entendimientos son las fuerzas más efectivas para encontrar soluciones a los desafíos de Castilla y León. Y ustedes en el PP los han despreciado, al igual que el Partido Socialista. Pero el cambio tan solo acaba de empezar. Le deseo el mayor de los éxitos en lo personal y en los proyectos profesionales que emprenda. Ha sido un placer y un honor debatir con usted, y aprender de uno de los mejores parlamentarios que ha dado esta tierra».

Herrera cifró en un 90% el cumplimiento de sus compromisos y, a pesar del «pésimo sistema de financiación», celebró que Castilla yLeón aparezca entra las comunidades menos endeudadas. «Además, se han bajado significativamente los impuestos, algo que también ha sido obra de su señoría y de su partido», reconoció Herrera, en referencia a Ciudadanos. «Hemos alcanzado acuerdos con diálogo. Deberían apreciarlo más. Ha sido un honor, señor Fuentes».

Debates satisfactorios

José Sarrión, de Izquierda Unida, manifestó su «respeto en lo personal» a Herrera, pero calificó la legislatura como la de «la corrupción, la degeneración de las relaciones laborales y las deslocalizaciones». El portavoz del Grupo Mixto recordó que la «crisis sigue presente». «Los trabajadores viven peor que hace cuatro años». Además, apuntó que decenas de multinacionales han abandonado el territorio después de «lucrarse con dinero público» y «reírse en la cara» de todos los habitantes.

Herrera calificó como «muy satisfactorios» los debates con Sarrión. «Nos separa una enorme distancia ideológica, pero siempre con formas exquisitas. Usted ha recogido, y con gran nivel, el testigo de otros grandes portavoces que su grupo ha tenido en esta cámara», un agradecimiento que extendió a Luis Mariano Santos, de la Unión delPueblo Leonés. «Siempre he lamentado el pesimismo excesivo con que usted, señor Sarrión, afronta la realidad»..

El nuevo presidente de las Cortes, Ángel Ibáñez, manifestó el «afecto» institucional de la cámara, «después de tantos años de esfuerzo, compromiso, servicio y trabajo». «Ha sido un honor tenerle aquí. Gracias, presidente, y mucha suerte». Todos los grupos prorrumpieron en aplausos y la práctica totalidad de los parlamentarios se pusieron en pie. Solo permanecieron sentadas tres procuradoras de Podemos: Lorena González, María Josefa Rodríguez y Adela Pascual.

En los pasillos, Alfonso Fernández Mañueco, presidente regional del PP, también elogió a Herrera. «Quiero darle las gracias personales e infinitas, no solo en nombre del partido, sino de toda la sociedad de Castilla y León. Sobre su gestión se asienta el futuro del proyecto renovado del PP».