El enoturismo crece el 11% en la ruta de El Bierzo y se consolida con más de 27.000 visitantes

El enoturismo crece el 11% en la ruta de El Bierzo y se consolida con más de 27.000 visitantes

Los turistas incrementas en todas las rutas vitivinícolas de Castilla y León y alcanzan casi el medio millón | La reciente incorporación de Arribes incrementa a siete las rutas del vino en la Comunidad

NIEVES CABALLERO

Castilla y León rozó el pasado año el medio millón de enoturistas. Fueron, al menos, 469.468 los turistas contabilizados a su paso por las bodegas, museos y centro de interpretación de alguna de las seis rutas del vino de la comunidad autónoma (Arlanza, Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda y Sierra de Salamanca), porque seguramente hubo muchos más viajeros que llegaron a las comarcas vitivinícolas de la región atraídos por la cultura del vino. El enoturismo creció el 11% en 2017 en la comunidad autónoma si se compara con los datos de 2016, año en el que fueron 418.928 los enoturistas. Son mayoría los turistas nacionales (el 74%), por lo que las rutas tienen mucho por hacer para atraer a viajeros extranjeros.

Es de esperar que el próximo año el enoturismo sume más visitantes en Castilla y León puesto que la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) acaba de certificar la nueva Ruta del Vino Arribes, por lo que ya con siete recorridos enoturísticos señalizados. Además, los presidentes de todas las rutas enoturísticas confían en superar las cifras de 2017 a lo largo de este año, y la Asociación de la Ruta del Vino de Toro prepara su certificación. El enoturismo todavía tiene mucho recorrido en Castilla y León. El principal atractivo para los viajeros son las bodegas, auténtico motor del éxito.

Las rutas del vino españolas más visitadas en 2017 fueron, en primer lugar, la Ruta del Vino y Brandy del Marco de Jerez (con 574.242 visitantes) y, en segundo lugar, Enoturisme Penedès (con 438.112 visitantes). La tercera fue la de Ribera del Duero (con 378.663 visitantes).

El aumento global en España fue del 18% y, por lo tanto, superior a la media de Castilla y León. En 2017 el número total de visitantes a las bodegas y museos del vino asociados a las rutas españolas ascendió a 3.213.267 con un incremento en términos absolutos de casi medio millón de visitantes (498.858). También el gasto volvió a registrar un crecimiento del 24% lo que se tradujo en un impacto económico de las visitas de casi 13 millones de euros. A estos ingresos, que corresponden solo a lo generado por bodegas y museos en visitas y tienda, habría que sumar los gastos que dejan los turistas en alojamientos, restaurantes, comercios o actividades de ocio.

Bierzo enoturismo

La Ruta del Vino de El Bierzo (Enoturismo Bierzo), oficial desde 2015, fue recorrida en 2017 por 27.027 viajeros, el 11% más que durante los 12 meses de 2016. En este caso, ejercieron mucho más poder de atracción los museos y centros de interpretación, con 15.127 turistas en 2017, que las bodegas, visitadas por 11.900 personas. Las Médulas y el Camino de Santiago son dos de los grandes recursos naturales y patrimoniales con los que cuenta El Bierzo. Una veintena de bodegas abren sus puertas a los turistas, sin embargo pocas de ellas están dispuestas a mostrar su patrimonio vitivinícola durante los fines de semana, cosa que lamenta la presidenta de Enoturismo Bierzo, Misericordia Bello. La además presidenta de la DO Bierzo insiste en «el gran potencial que tiene el enoturismo» y cree que «crece solo». Por eso, se marca como objetivo mínimo alcanzar los 30.000 enoturistas a lo largo de 2018.

Ruta Ribera del Duero

Como cada año, en 2017, la Ruta del Vino de Ribera del Duero mantuvo el liderazgo en la región con 378.663 visitantes. Son las bodegas el principal reclamo para los viajeros, dado que fueron visitadas por 256.369. Los museos y centros de interpretación también recibieron a 122.295 personas. Situada en la meseta norte, esta propuesta enoturística se extiende junto al curso del río Duero a su paso por las provincias de Burgos, Valladolid, Segovia y Soria, a lo largo de unos 115 kilómetros. Esta ruta permite descubrir un rico patrimonio cultural, iglesias, monasterios y pueblos medievales.

Junto a las instalaciones vínicas más modernas y vanguardistas, destacan los barrios de bodegas subterráneas y lagares, que son la muestra viva de una larga historia ligada a la producción de vinos. Una Aranda de Duero con vida subterránea, los barrios de bodegas de municipios como Moralillo de Duero y Atauta. Espacios como el Museo Provincial del Vino de Peñafiel (Valladolid), Museo del Vino Ribiértete de Aranda de Duero y el Museo de los Aromas en Santa Cruz de la Salceda (ambos en Burgos). La ruta fue certificada en 2010. Se convirtió en la primera de Castilla y León.

Ruta de Rueda

Certificada en 2014, la Ruta del Vino de Rueda es la segunda preferida por los turistas que acuden a la comunidad autónoma al aroma del vino. En 2017, esta ruta logró 32.372, el 9% más que en 2016. En este caso, 29.375 enoturistas se acercaron a las 25 bodegas asociadas, mientras que 2.997 personas entraron en sus museos. Uno de los principales objetivos para 2018 es crear una plataforma de comercialización de las experiencias de la mano de agencias de viajes. El nuevo presidente de la Ruta del Vino de Rueda, Juan José Calvo, se muestra dispuesto a dar un importante impulso al proyecto y se marca como objetivo un crecimiento de los turistas del 10%, incluso llegar al 15%, un porcentaje que «sería un éxito».

Cristina Solís, la gerente, destaca que los puntos más emblemáticos de la ruta son las bodegas subterráneas, que se están recuperando porque «hay un mundo bajo tierra». Al mismo tiempo, a punta a las nuevas bodegas que están en primera línea de vanguardia en la tecnología y se han construido pensando en el enoturismo. También subraya el valor de atracción de toda la producción artesanal, como obradores de dulces y queserías, que se suma a la oferta gastronómica de primer nivel, al contar con un restaurante con estrella Michelin, La Botica de Matapozuelos.

Entre los recursos patrimoniales destacan las iglesias, conventos, monasterios y fortalezas de estilo mudéjar. También en este caso, las bodegas más vanguardistas conviven con las más tradicionales que han conservado el patrimonio para deleite del viajero.

Ruta Arlanza

La Ruta del Vino Arlanza fue una realidad en 2012. Durante el pasado ejercicio, recibió 16.028 visitas. Después de años de dificultades, parece que ha recuperado ritmo. Durante 2017 ha renovado la certificación por parte de Acevin y ha logrado que aumente el número de socios, según ha explicado su presidenta, Celia Izquierdo, que es la alcaldesa de Lerma. Celia Izquierdo confía en alcanzar las 18.000 visitas en 2018 y en batir un nuevo récord en 2019, gracias al tirón de Las Edades del Hombre que se celebran en Lerma.

Al igual que ocurre en el caso de Enoturismo Bierzo, en la Ruta del Vino Arlanza ejerce mayor atracción los museos y centros de interpretación que las propias bodegas. En concreto, durante 2017, fueron 11.123 personas las que acudieron a los museos y centros de interpretación, mientras que las bodegas sumaron 4.905 visitas. Para la presidenta, un hecho que diferencia a esta ruta del resto es que los municipios asociados son de menos de 20.000 habitantes, lo que permite al turista conocer la historia vitivinícola de mano de las familias bodegueras. Además, recuerda que cuentan con barrios de bodegas, como los de los municipios palentinos de Baltanás y Torquemada; los conjuntos históricos de Lerma, Covarrubias y Silos; así como la naturaleza en el valle del Arlanza y el Cerrato, los pinares y los sabinares.

Ruta del Vino Cigales

La Ruta del Vino Cigales recibió el pasado año 13.990 turistas, el 4% más que en 2016.De ellos, 12.262 visitaron sus bodegas 1.728 sus museos. También la familiaridad y la cercanía de los bodegueros y el resto de los socios son atractivos añadidos, según su gerente, Miguel Ángel García. «Hay que tener en cuenta que la mayoría de los bodegueros son de segunda, tercera y cuarta generación por lo que tienen muy interiorizada la cultura y la historia del vino», argumenta. Además de las bodegas subterráneas y las viñas, destaca como lugares emblemáticos la llamada Catedral del Vino de Cigales y la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes. El gerente recuerda que se ha puesto en marcha un importante proyecto que vincula la Ruta del Vino Cigales con el Canal de Castilla.

El objetivo es «crecer poco a poco y dar cada vez más calidad al visitante». Miguel Ángel señala que una de las demandas de los socios es que se pueda abrir a los turistas las iglesias de los 11 municipios integrados en la ruta, salvo en horario de culto, como ya hacen monumentos como la iglesia de Cigales.

Ruta Sierra de Salamanca

La Ruta del Vino Sierra de Salamanca se puso en marcha el pasado año por lo que no existen datos comparativos con 2016. Eso sí, en su primer ejercicio de andadura ha sido visitada por 1.388 personas que han acudido a sus bodegas. Uno de sus principales atractivos es su paisaje en el que pervive un rico patrimonio natural, que ha sido reconocido por la Unesco como Reserva de la Biosfera y Reserva Natural. El principal objetivo de la ruta es dinamizar el turismo y la gastronomía, así como promocionar los vinos amparados por la Denominación de Origen Protegida Sierra de Francia. El gerente de la Ruta del Vino Sierra de Salamanca, Rubén Arriba, recuerda que se ha puesto en marcha un plan de dinamización en el que se promueve el senderismo, las observaciones ornitológicas, las rutas urbanas teatralizadas y las catas del territorio. Según subraya el presidente de la Ruta, Javier García, con la iniciativa 'Catar el territorio' se pretende desestacionalizar el enoturismo. También destaca la riqueza patrimonial con seis conjuntos históricos (Mogarraz, San Martín del Castañar, Sequeros, Miranda del Castañar y Villanueva del Conde).

Ruta del Vino Arribes

La última en sumarse ha sido la Ruta del Vino Arribes, una zona con un gran potencial enoturístico, tanto por sus bodegas como por los viñedos plantados en muchos casos en bancales o terrazas. También en este caso, el paisaje es un gran atractivo ya que la ruta se encuentra en el Parque Natural de las Arribes del Duero. El presidente de la ruta es el alcalde de Villarino de los Aires, Julián Martín Jiménez, quien afirma que el reto es «potenciar el turismo y dar vida a los establecimientos y a los productores en una zona muy desfavorecida, rica en vinos, quesos, aceites, embutidos y otros productos». Tanto el río Duero como sus afluentes han creado un paisaje salvaje de agrestes laderas y vistas impactantes en un territorio que «es un diamante en bruto».