Suspense en la Zarzuela

La incertidumbre también llegó a la Casa del Rey por la cambiante situación que se vivió a lo largo de la jornada | Felipe VI protagoniza su séptima ronda de contactos en cinco años, mientras que su padre celebró diez en 39 años

El rey Felipe VI (d) recibe en audiencia al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez ./EFE
El rey Felipe VI (d) recibe en audiencia al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez . / EFE
Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

En el palacio de la Zarzuela también se vivieron este martes momentos de suspense. El gabinete de Felipe VI no tenía esta vez una fotografía clara de lo que iba a suceder en las audiencias del Rey con los líderes de los principales partidos. La sucesión de acontecimientos convirtió lo que solía ser una rutinaria ronda de contactos en la que se sabía de antemano qué iban a plantear los interlocutores en una jornada de incertidumbre. Hasta se especuló con la posibilidad de que el jefe del Estado no decidiera este martes si iba a designar un candidato a la investidura o ponía rumbo a las elecciones el 10 de noviembre.

No es la primera vez que los contactos previos a la investidura se convierten en un momento delicado para el Rey. Los antecedentes hacían presagiar que la ronda podría desbordar los cauces previstos. El cruce de cartas en las horas previas entre Pedro Sánchez y Albert Rivera abrió unas expectativas con las que nadie contaba. En la Zarzuela, además, se aguardaba con incomodidad la cita con Pablo Iglesias. El líder de Podemos había anunciado el pasado viernes que pediría la mediación de Felipe VI para que hiciera ver a Pedro Sánchez que es la hora de los gobiernos de coalición y no de los monocolores. Pero todo transcurrió con normalidad. El Rey, dijo Iglesias a la salida, es «una figura neutral». No ha sido el único en confundir el papel de arbitraje del Monarca que establece la Constitución. Hace tres años, fue el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el que anunció que pensaba solicitar a Felipe VI que «nos ayude y convenza a (Pedro) Sánchez de que tendrá que abstenerse». Eran los tiempos en que el líder del PSOE estaba enrocado en el 'no' a la investidura de Mariano Rajoy.

«El Rey escucha, no media»

Como explica el catedrático de Derecho Constitucional, Javier Pérez Royo: «El Rey no habla. El Rey escucha. No es un mediador» para propiciar soluciones políticas. Atrás quedaron los tiempos del 'borboneo' de Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, con sus veleidades antidemocráticas en los años veinte y treinta del siglo pasado; o de su abuelo, don Juan con Franco; y casi hasta de don Juan Carlos hasta que la Constitución restringió sus márgenes de actuación.

Eso se acabó, y el Rey, según los interlocutores que pasaron antes de ayer y ayer por la Zarzuela, se ha limitado a atender sin hacer comentarios políticos en ningún sentido. Felipe VI, además, se ha convertido en un experto en estas lides. Solo lleva cinco años al frente de la Corona, y ya ha protagonizado siete rondas de contactos previos a la investidura. Su padre, en 39 años de reinado, celebró apenas diez.

Con la diferencia nada despreciable de que las de don Juan Carlos fueron protocolarias porque las investiduras estaban aseguradas, ya fuera por mayorías absolutas o porque el candidato gozaba de un amplio respaldo parlamentario. Nada que ver con los tortuosos procesos vividos con Sánchez en dos ocasiones y con Mariano Rajoy en 2016 por la incapacidad de las fuerzas políticas en pactar un candidato o ponerse de acuerdo en torno a un programa.

Pero no habrá séptima sin octava. Aunque el Rey exteriorizó el pasado 4 agosto en Palma de Mallorca que «lo mejor» sería «encontrar una solución (al bloque político) antes de ir a elecciones». Aunque a renglón seguido y muy en su papel institucional, apuntó que si no es así también «hay una solución dentro de los cauces constitucionales». Léase elecciones y nueva investidura.