https://static.leonoticias.com/www/menu/img/local-leon-desktop.jpg

Campeonas en la vida real

La película de Javier Feseer parece haberse inspirado en las integrantes del equipo de baloncesto de Asprona León, que cada martes se entrenan en la Universidad de León, ostentando la corona de España

Integrantes del equipo femenino de baloncesto de Asprona-León. / N. Brandón
A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Esta es la historia de siete mujeres con diversidad intelectual que cada martes se juntan en la Universidad de León para disfrutar de su pasión: el baloncesto. Están hechas de deseos y sueños pero sobre todo de esfuerzo, superación y tenacidad. Cualidades que les han permitido lograr en no pocas ocasiones el oro nacional.

Podría parecer el plagio del guion de Javier Feseer que se ha alzado con el Goya a la Mejor Película del Año. Pero aquí no hay cámaras y ellas no son actrices. Son mujeres de carne y hueso. Son las campeonas de la vida real.

Fany Cofreces, Yolanda Ramos, Gisella Faba, Gloría Onís, Yolanda Graupera, Rocío Candelas y Beatriz López son las integrantes del equipo femenino de baloncesto de Asprona-León. Frente al micrófono les invade una timidez que se disipa cuando salta a la cancha, donde no tienen rival.

Algunas llevan casi 20 años saltando a la cancha y quizá sea casualidad pero su filosofía parece ser aquello que decía el gran Michael Jordan: «nunca digas nunca porque los límites, como el miedo, a menudo son sólo una ilusión». Su secreto, como el de un campeón, seguir hasta adelante hasta conseguirlo.

Pasión

Yolanda Ramos no sólo es una de las veteranas sino que es una de las mejores jugadoras de España. Siente verdadera pasión por el baloncesto, que siente y vive con todas sus fuerzas, principalmente los partidos.

Encestar balones es tarea sencilla para esta jugadora que no se sonroja al reconocer que lo más difícil en ocasión son las compañeras. Sin embargo, en la cancha se muestra como una líder que intenta marcar los pasos para conseguir la medalla de oro.

María Yolanda Graupera es otra de las veteranas del equipo. Reconoce que la pasión por este deporte le nació en el colegio. «Teníamos unas canastas y dije, algún día tengo que estar en un equipo de baloncesto». Y, dicho y hecho.

Se siente orgullosa por llevar el nombre de Asprona «muy alto» y sobre todo por sus entrenadores. Aunque no encuentra palabras para explicar que se siente cuando te coronas como campeona de España. «Sientes una gran emoción cuando ganas porque vivo el baloncesto».

Normalizar la discapacidad

Para Asprona León, el deporte es sinónimo de inclusión. Y de ahí la amplia oferta deportiva que ponen a disposición de sus usuarios.

Al fin de cuentas, el deporte fomenta no sólo el ocio sino el trabajo en equipo, como año tras año lo han demostrado las integrantes del equipo femenino de baloncesto, que representan uno de los grandes orgullos de Asprona.

Un equipo que se vio reflejado en la película Campeones que, a su juicio, representan un punto de inflexión para dar visibilidad a la discapacidad y mostrar que las personas con discapacidad intelectuales son personas normales.

«Esta película consigue normalizar y acercar la discapacidad a la sociedad», asegura el presidente de Asprona.

Frente a ellas, una novata. Rocío Candelas que, sin embargo, ya despunta dentro del equipo. En su mente nunca estuvo formar parte de un equipo de baloncesto. Es más, reconoce fue una encerrona de su tía.

Dos años después, se lo agradece enormemente porque hoy el baloncesto se ha convertido en una de sus grandes prioridades. «Estoy muy contenta», asegura Rocío, que reconoce que lo mejor son los torneos. «Es emocionante».

Gloria Onís no oculta su timidez ante las cámaras, sin embargo, es la primera en presentar puntual en el pabellón para iniciar su entrenamiento. Y, como al resto de sus compañeros, la mejor parte de este hobby asegura que son los campeonatos.

Opinión que coincide con Gisella Faba que ya ha perdido la cuenta de los años que lleva jugando a baloncesto. Reconoce que implica un gran esfuerzo y que en los partidos es el momento de luchar todo. Luego, recuerda, felicidad porque al final de todo está la recompensa. «Es muy esfuerzo y muchos nervioso pero luego hay mucha felicidad».

Un equipo que lo completan Fany Cofreces y la reciente incorporación Bea López y que este año entrena con el objetivo de revalidad su título de campeonas.

«Como la vida misma»

Sus caras dibujan una sonrisa al preguntarle por la película Campeones. Al fin de cuentas en sus actores se ven reflejadas. Una sensación que comparte con Noemí y Román, sus entrenadores, que el día del estreno eran los primeros en la cola del cine para ver una película que es como la vida misma.

«Teníamos unas ganas de que estrenaran la película enormes. Estaba segura de que nos íbamos a identificar un montón con el equipo y los entrenadores. Y, así fue porque la película es como la vida misma», asegura Yolanda, a la que se le iluminan los ojos al hablar de su equipo.

Al fin de cuentas lleva casi dos décadas al frente de estas chicas y, a pesar de las dificultades, reconoce que su labor es gratificante.

«Se me saltaban las lágrimas al ver la película porque me sentía identificada incluso en el factor económico. En la película no tenían un duro, igual que nosotros», bromea Yolanda, que recuerda que lo más importante es la repercusión del filme y la visibilidad que ha aportado a la discapacidad.

Porque como dijo el leonés Jesús Vidal, 'Campeones' es sinónimo de inclusión, diversidad y visibilidad, un filme que ha permitido acercar el día a día de hombres y mujeres como el de estas leonesas que ríen, duermen, trabajan, sueñas, viven y también juegan como tú porque a pesar de tener por delante un camino lleno de dificultades y desafíos son iguales.