Lydia ya es de oro

La halterófila berciana ha recibido este jueves el oro olímpico de Londres 2012 arropada por su familia, el CSD, el COE y el presidente de la Federación Internacional de Halterofilia | «Las descalificadas por dopaje deberían participar en la reparación económica», ha señalado la berciana

Lydia Valentín recibe su medalla de oro. / EFE
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Al fin ya está en sus manos. O, más bien, colgada de su cuello. Lydia Valentín ya tiene en su poder el objeto más preciado en el mundo del deporte, el reconocimiento más prestigioso posible para un atleta.

Lydia Valentín ya es campeona olímpica a todos los efectos. La de Camponaraya ha recibido este jueves en la sede del COE su medalla de oro de Londres 2012.

En aquella competición olímpico acabó en cuarta posición, rozando el podio. Pero, años después, las tres deportistas que le precedían fueron descalificadas, por lo que fue proclamada campeona.

Acompañada de sus familiares, que estaban colocados en primera fila para vivir un momento único, especial, pero que le robaron hace siete años en la capital británica, Lydia Valentín recibió el oro.

El futuro

Una «pionera» en la halterofilia

El presidente del COE, Alejandro Blanco, ha destacado la «valía» de la berciana y la capacidad que ha tenido para abrir camino en un deporte sin grandes figuras en España.

También quiso arropar a la de Camponaraya la presidenta del CSD, María José Rienda. «Eres un icono, has roto estereotipos y nos has hecho vibrar. Eres un ejemplo dentro y fuera de España», ha señalado.

No quiso faltar a esta cita el presidente de la Federación Internacional de Halterofilia, el húngaro Tamás Aján, ha calificado a Valentín como «una campeona y una gran persona». «Es un referente que nos llena de orgullo y le deseo lo mejor en el futuro», ha añadido.

El momento más esperado

Después de todas estas declaraciones de cariño hacia Lydia Valentín, llegó el momento que le fue arrebatado en Londres, el de recibir la medalla de oro. Sonó el himno de España, ese que la berciana quería haber escuchado en la capital británica pero que le ha tardado siete años en llegar.

«No estaría mal que quienes fueron descalificadas por dopaje participasen en la reparación económica. Deberían devolverlo todo. Yo no las considero deportistas», ha proclamado la halterófila berciana, que agradece sus medallas a su primer entrenador, Isaac Álvarez, al de los Juegos de Río, Manolo Galván, y al actual que la llevó hasta el oro de Londres, Matías Fernández, además de a su familia.

«Mi familia ha sido la base para llegar donde he llegado. Es la mejor medalla que jamás conseguiré», ha apuntado Lydia Valentín.

El círculo ya se ha cerrado. El oro olímpico de Londres que correspondía a Lydia, que tenía que haber estado colgada en el cuello de la berciana ya en agosto de 2012, ha llegado con casi siete años de retraso a Camponaraya pero, al fin, está en las manos que la merecen.