León da 'voz y voto' a Alfonso IX

La estatua del monarca leonés que firmó los 'Decreta', el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo, ya permanece descubierta en la plaza de Santo Martino y mirando hacia San Isidoro, el lugar donde convocó a la Curia Regia en la que por primera vez participó el pueblo llano junto al clero y la nobleza

Estatua de Alfonso IX junto al Pendón Real. / Inés Santos
RUBÉN FARIÑASLeón

Concilios, fueros y reyes dieron prestigio a León. Y entre esos reyes, la capital de su reino, ha dado su merecido reconocimiento al que marcó un hito en la historia universal.

Alfonso IX, señor de León, Asturias, Galicia y Extremadura permanecerá para siempre en alma, y ahora en cuerpo, en Santo Martino, mirando al lugar donde su gesto cambio el mundo: la Real Basílica de San Isidoro.

La estatua del monarca que convocó a la Curia Regia en 1188 y otorgó voz y voto al pueblo llano en los asuntos del reino ya ocupa su pedestal.

La construcción de la estatua ha contado con 26 colaboradores, destacando a su promotor Acacio Rodríguez y al escultor, Estalisnao García Olivares. Además, 81 personas han puesto su granito de arena a base de donativos.

La estatua de Alfonso IX

Se trata de una escultura castrense a pie de Alfonso IV en bronce fundido a la cera perdida. Porta en el brazo derecho un estandarte sobre una lanza y apoya el brazo izquierdo en un escudo apuntado según los modelos italianos con una figura simple de un león rampanete. El rey está coronado sobre una cota de malla con capa ondeando al viento y espada ceñida a la cintura.

Las dimensiones de la estatua de Alfonso IX respeta la altura real del rey, ya que existe una norma europea no escrita por la que la estatua de un rey en la ciudad en la que reinó no debe ser inferior a su tamaño. Alfonso IX era un hombre corpulento de 1,90 metros de altura y ojos azules, del que se sabe cómo era porque al poco de reinar se acuñaron monedas con su imagen.

La base de piedra es de 2,75 metros y la altura total de 6,20 metros. Su peso alcanza los 800 kilos.

Los actos programados para este martes se iniciaron con una misa por el eterno descanso del Rey Alfonso IX y sus antepasados en San Isidoro.

Posteriormente, un desfile en honor al monarca, con el Pendón Real y la cruz mozárabe, emblema del Reino de León encabezando la comitiva, partía desde la basílica. La Coral del Císter de Sandoval entonando el 'Lauda Jerusalem' puso voz a un recorrido en el que acompañaron la Muy Ilustre Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro, la Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo y los diferentes invitados al acto.

En la plaza Santo Martino, el historiador Nacho Ares ejerció de maestro de ceremonias exaltando la figura de un rey que promulgó un fuero y dictó el primer documento escrito del sistema parlamentario europeo, como reconoció la Unesco en 2013.

La leyenda

En 1188 el Rey Alfonso IX de León, señor de las tierras de León, Asturias, Galicia y Extremadura convocó Curia Regia en la que por primera vez en la historia representantes del pueblo llano tuvieron voz y voto en asuntos de gobierno del reino.

En 2013, la Unesco declaró a los 'Decreta' surgidos en esas Cortes el documento más antiguo del sistema parlamentario europeo.

Alfonso IX concedió fueros, refundó La Coruña y creó la Universidad de Salamanca en 1218.

Recordando una frase egipcia del Libro de los Muertos: «Conozco mi pasado, conozco mi futuro», se introdujo en la base una 'cápsula del tiempo' donde se recogen datos esenciales de la historia de Alfonso IX y del Reino de León, así como objetos de la actualidad.

Un ramo de flores a los pies de la estatua y la lectura de la leyenda que explica la importancia del monarca fue el acto preliminar antes de descubrir la efigie del monarca que dio voz y voto al pueblo en asuntos como la participación del reino en guerras o la subida de impuestos.

La conmemoración de esta histórico reconocimiento a Alfonso IX contó con la presencia de un grupo de leonesistas y finalizó con el Himno a León, tras unas breves semblanzas de su figura y la de Santo Martino y una mención a la Asociación Histórico-Militar Alfonso IX.

La ciudad cumple así con uno de sus monarcas más ilustres. Aquel que, contra las corrientes de la época, se impuso con 17 años a su madrastra Urraca, hizo partícipe al pueblo llano de la Curia Regia y fue el último en gobernar los designios del Reino de León hasta 1230.