Doña Sancha recupera el color de su Cámara

La restauración de las pinturas murales de la Basílica de San Isidoro que datan del siglo XVI y la colocación de la portada renacentista estarán finalizadas este invierno

Proceso de rayado para la restauración de las pinturas. / Noelia Brandón
INÉS SANTOSLeón

La cámara de Doña Sancha en San Isidoro volverá a mostrar el aspecto que tenía en el S.XVI. Las pinturas que desde los años sesenta permanecían enrolladas y bien guardadas, por fin han visto la luz.

Un extenso estudio de los técnicos del servicio de Intervención de la Unidad de Patrimonio de Castilla y León sobre todo el conjunto pictórico de San Isidoro en el que incluía la Cámara de Doña Sancha fue a través del cual tuvieron conciencia de estas pinturas arrancadas. En ese momento se comenzó a trabajar con estas pinturas arrancadas y se desarrolló el conocimiento y la posible propuesta de intervención que se podía realizar en la Cámara.

Fue tan sólo hace dos años cuando la Unidad de Patrimonio de Castilla y León comenzó a planificar la obra de intervención para recuperar la imagen que la Cámara presentaba siglos atrás. Gracias a este estudio más de 100 metros de pinturas mural verán la luz a finales de año.

Una magnífica obra que pronto verá la luz

Las pinturas corresponden a la decoración que tenía la Cámara de Doña Sancha cuando en el siglo XVI funcionaba como Sala Capitular. En los años 60 en una de las intervenciones que se hacen en San Isidoro se plantea la recuperación de una imagen románica del conjunto de la Colegiata y deciden realizar un proceso de arrancado en las pinturas, que permanecerán almacenadas en la Capilla de La Magdalena de la Basílica.

También fue en ese momento cuando se decidió modificar la disposición de la portada de piedra renacentista que comunicaba la Cámara con la biblioteca. «Fue una modificación de criterio», asegura Carlos Tejedor, técnico del Servicio de Intervención de la Unidad de Patrimonio de Castilla y León. Pero quien resalta que gracias al trabajo de arrancado de las pinturas hoy León puede recuperar este pequeño tesoro.

La portada de piedra fue un desmontaje piedra a piedra para volver a colocarlo en el punto exacto y a estas alturas ya se encuentra casi finalizado. «El punto exacto se consigue a través de los datos del muro y de las propias pinturas que nos han dado la información del sitio donde estaba colocada la portada», explica Carlos Tejedor.

La restauración y su delicado proceso

Varios puestos de trabajo mantienen ocupados a los profesionales que están llevando a cabo la restauración. En un principio la intervención se hace sobre las pinturas arrancadas. «Consiste en volver a dar soporte a las pinturas, cuando se arranca una pintura mural se le quita de su soporte natural que es el muro y el mortero; ahora el procedimiento es la inversa», explica el técnico.

Un nuevo soporte independiente permitirá la restauración y el posterior mantenimiento de las pinturas en su emplazamiento original. Los muros de la Cámara de Doña Sancha volverán a acoger esta obra de más de 100 metros de color que data del s. XVI.

Posteriormente y mediante un cuidado y delicado proceso de rayado que imita el entorno de los colores se van recuperando algunas de las lagunas de la obra. Sólo aquellas en las cuales la definición del contexto da a los técnicos la información necesaria para conocer que había. Con este proceso, uno de los más lentos, se podrá realizar una lectura completamente integral de las pinturas. Pero a su vez, será discernible la parte restaurada.

El trabajo finalizará en la Cámara

Algunas de las pinturas ya están preparadas para ser instaladas en la cámara de Doña Sancha, será allí cuando se trabaje el encuentro entre toda la composición. Los fragmentos mayores alcanzan los casi cinco metros, en estos casos se realizará la mayor parte del trabajo en la cámara, ya que los accesos a la misma impiden desplazar soportes rígidos de tal tamaño.

Una restauración que se suma a la larga historia de trabajos realizados en la Colegiata de San Isidoro, pero que tendrá un significado muy especial. «Estamos en un momento muy importante de la historia, de la larga historia restauración de la Real Colegiata de San Isidoro por el significado histórico, monumental y artístico que tiene este espacio, no sólo para León, sino para toda Europa», asegura el Abad del Cabildo de San Isidoro, Francisco Rodríguez Llamazares.

«Todos tenemos muchísima ilusión en contemplarlo acabado», ha explicado el Abad ya que tras tantas intervenciones en la Basílica esta le dará un impacto visual «realmente espectacular».

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