De la Crucifixión a las llaves de Santa Nonia

Tomás Castro Alonso toma posesión como nuevo abad de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno para el mandato 2019-2020 con la intención de «acercar la Semana Santa a los que viven lejos», dando importancia a recuperar la esencia de la Procesión de los Pasos y con la intención de poner en valor el patrimonio de la centenaria penitencial

Toma de posesión en Santa Nonia con Tomás Castro./R.Fariñas
Toma de posesión en Santa Nonia con Tomás Castro. / R.Fariñas
Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASLeón

¡Que sea enhorabuena, hermano Tomás!

De la almohadilla de la Crucifixión a tener sobre sus hombros cuatro siglos de historia y miles de hermanos. Compromiso y responsabilidad. Honor y sentido de hermandad.

Tomás Castro Alonso ya es nuevo abad de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. La capilla de Santa Nonia se engalanó para la ocasión y abrió sus puertas a los 'hermanitos de Jesús', familiares y amigos del ingeniero que guiará durante un año el futuro de la penitencial más populosa de León.

La entrega de vara de mando tuvo lugar al inicio de una Eucaristía llena de gestos, momentos y sentimiento. El ahora viceabad, Antonio García, cedió el testigo recordando que la «enorme dimensión y grandeza» de la cofradía reside «en los hermanos que la componen y que hacen posible el caminar de la misma». Para él, este año de abadía ha sido «un honor, una alegría, un orgullo y una disposición».

A las puertas de Santa Nonia, y tras ser felicitado por el resto de hermanos de la junta de seises, Tomás ha recibido el ejemplar de los estatutos, reglamentos y libro de encargo del Dulce Nombre. A ello sumó la arqueta de plata de la caja de cerillas de la República con la antigua polea de la Oración en el Huerto, la medalla de oro de la Ciudad de León, el ejemplar de la Constitución Española entregada por la expresidenta del Senado, las llaves de las dependencias de la cofradía y el emblema de abad que deberá portar con honor y orgullo en todas las procesiones a las que asista.

El paso de poderes

El nuevo abad recordó los orígenes cofrades de su familia, y los vínculos con el Nazareno, que se remontan al 6 de abril de 1922, cuando su bisabuelo empezó a formar parte de la centenaria penitencial. Precisamente, una foto de sus bisabuelos le fue entregada en la capilla.

«No me he perdido ninguna Semana Santa y mi vínculo con la cofradía nació desde antes que naciera», ha explicado Tomás Castro. «Era feliz como bracero de la Crucifixión, pero pudo más intentar hacerlo bien y seguir la tradición familiar», ha comentado también el nuevo responsable de los hermanitos.

Sobre su mandato, Castro exhibirá compromiso y responsabilidad, como hace con su empresa, a lo que deberá sumar lo que conllevan los siglos de historia del Dulce Nombre y los miles de hermanos que profesan su fe al Nazareno.

El objetivo será promover la solidaridad y la hermandad, y que las procesiones sean motivo de oración y conservar la penitencial al procesionar. Para ello, será fundamental que la Procesión de los Pasos «no pierda su sentido original».

También promoverá mejoras de patrimonio para dar continuidad y poner valor todos los bienes que atesora la cofradía. Y, por supuesto, la tecnología tendrá un peso específico en este año. «Es fundamental acercar la Semana Santa a lo que viven lejos y las redes sociales, la app y la web serán esenciales», ha matizado.

Por delante, el hermano Tomás Castro tendrá un año para guiar el presento y diseñar el futuro de una cofradía que es historia de la Semana Santa y de León y seña de identidad de una Pasión que rebufa por los cinco sentidos en Santa Nonia.