Riello, la belleza en forma de paisaje

Este municipio leonés que se encuentra dentro de la Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna cuenta con numerosas sendas debidamente señalizadas, existiendo, además, vías de escalada o descenso de cañones

Naturaleza en estado puro, donde conviven paisaje e historia a partes iguales. / I. Santos
S. FERNÁNDEZRiello

La belleza en forma de paisaje se puede vislumbrar en Riello. Este municipio perteneciente a la reserva de la Biosfera de Omaña y Luna esconde un espacio natural inigualable. A orillas del rio Omaña y Luna se sitúan los 42 pueblos que conforman este municipio, el más grande de Europa en cuanto a localidades.

Naturaleza en estado puro, donde conviven paisaje e historia a partes iguales. Bosques con una biodiversidad elevada, destacando sus masas arboladas singulares y espacies de fauna en peligro crítico como el urogallo o el osos pardo conviven con unos ríos donde la trucha sigue cabalgando a sus anchas por estas aguas cristalinas. Un lugar que invita al descanso, así lo corrobora el ganado que se asiente en los praderíos que regala este enclave.

Todo ello hace que sean muchos los turistas que se acercan a esta zona para disfrutarla, siendo hoy en día uno de sus máximos motores económicos. Conocer, descubrir, aprender, apreciar y conectar con la naturaleza es factible en esta reserva de la biosfera gracias a las numerosas rutas de senderismo que hay en este enclave. Adaptadas a todos los públicos, estas sendas están debidamente señalizadas, existiendo, además, vías de escalada o descenso de cañones.

La diversidad paisajística, en gran parte resultado de la actividad que el hombre ha hecho en el territorio durante siglos, proporciona una rica biodiversidad, al alcance de todos. Un ejemplo es la ruta de la mina 'La Cobriza', partiendo desde el pueblo de Inicio se adentra por un frondoso bosque de robles y pinos para finalizar en unos restos de una antigua explotación de cobre. Naturaleza e historia unidas para disfrute de cualquier aventurero.

Un paseo por la historia

Riello es un lugar marcado por su historia. La época romana dejó en este territorio su impronta; perceptible en diversas infraestructuras, como son las calzadas, entre las que destaca la que atravesaba el valle de Luna y que facilitaba el acceso al interior de la Cordillera Cantábrica desde la ciudad de León. Las referencias arquitectónicas de tiempos más recientes se basan en la arquitectura tradicional de patín, o las casas nobiliarias o solariegas con blasones. Estas, junto con las ermitas, iglesias y molinos, son las edificaciones más características de este territorio.

Las costumbres y tradiciones no se han perdido en este lugar, empezando por sus casas que guardan una arquitectura propia de otra época. Casas de piedra y madera, techadas con pizarra, contiguo a un corral es la estética predominante en los pueblos de esta localidad. Fiestas, romerías y sobre todo La Zafarronada de Riello, su antruejo tradicional, son la demostración del culto que guardan a sus antepasados.

Adentrarse en estos territorios, disfrutar de su historia, saborear su gastronomía, pasear por su entorno o mantener una charla con alguno de sus vecinos en una joya viva de la que puede presumir Riello.

Rutas

Entre Portilla y Sagüera
La ruta comienza en Portilla de Luna y se dirige hacia Sagüera por un camino de gran pendiente. A la entrada de Sagüera se encuentra la iglesia del Corpus Christi. Será necesario atravesar todo el pueblo para tomar la pista que recorre el pequeño valle de La Villerma.
Las fuentes de Omaña
La ruta parte de Murias de Paredes para dirigirse a Montrondo; atraviesa el pueblo y continúa por el valle, con una ligera pendiente, hasta llegar al abedular, donde un panel explicativo invita a conocer más de cerca estos magníficos bosques y los tesoros naturales que albergan.
La Ribera del Omaña
La ruta parte de Trascastro de Luna, tomando el antiguo camino que comunicaba con Inicio, que discurre por la ribera del río Omaña. Durante este tramo se puede disfrutar del paisaje y la vegetación de ribera.
Las Brañas de Caldas
La ruta parte del Balneario de Caldas de Luna, atraviesa la autopista de León a Asturias y pasa por el Fayeo, un bosque de hayas de cierta entidad. Cruza de nuevo la autopista, por debajo, en las cercanías del túnel del Negrón, comenzando un pronunciado ascenso por el antiguo camino carretero hacia las brañas de Lavén.
El Cordel de las Merinas
Abelgas de Luna es el punto de partida de la ruta, que callejea por el pueblo y lo abandona por su extremo sur. Continúa paralela al arroyo del Cuartero, que ha formado una profunda hoz caliza cuyo fondo se disputan el pro- pio arroyo, el camino y unos pequeños huer- tos que cultivan los habitantes de Abelgas.
Los caminos de la Trashumancia
La ruta comienza en el Barrio Chico de Villayuste, donde se toma un camino que asciende entre fincas y baldíos, y se dirige a las Eras de Redimil, una zona elevada donde se trillaba el cereal, trigo y centeno, y se «venteaba» para separar el grano de la paja
El Valle de Samario
La ruta comienza a las afueras de la localidad de La Garandilla. En un tramo aún pueden verse los restos de tres canales de conducción de agua que fueron utilizados por los romanos para llevar agua a la cercana explotación aurífera de Las Miédolas, entre Las Omañas y Villaviciosa de la Ribera.