El sangriento recuerdo de Villadangos

La localidad leonesa rememora un año más la Batalla de Villadangos, ocurrida en otoño de 1.111, en la que las tropas de Alfonso I de Aragón tendieron una cruenta emboscada al ejército de la reina leonesa Doña Urraca

Recreación de la Batalla de Villadangos. / Sandra Santos
SANDRA SANTOSVilladangos del Páramo

Al igual que en la actualidad, Villadangos del Páramos era un cruce de caminos en el año 1.111. Esto ocasionó que la localidad leonesa fuera el escenario de una de las batallas más cruentas y sangrientas de la historia del Reino de León.

Este sábado, y como cada año, sus vecinos han remomemorado aquel histórico día con una emocionante representación teatral en la Plaza Mayor, que supone el pistoletazo de salida a un fin de semana lleno de cultura, historia y teatro para conocer las raíces de esta localidad.

Villadangos regresó al otoño de 1.111. Por un lado, las tropas de Alfonso I de Aragón. Por otro, el ejército de Doña Urraca de León, su esposa, que contará con unos aliados muy importantes, las tropas gallegas, que un año antes habían estado bajo el mandato de Alfonso I.

Después de que Doña Urraca liberase Lugo, las tropas leonesas volvían a casa e hicieron una parada en Villadangos del Páramos, exactamente el lugar en el que su marido tenía preparada una emboscada.

La historia relata que el ejército leonés no tenía más de 250 caballeros, mientras que las tropas aragonesas de Alfonso I contaban con 700 caballeros y 2.000 soldados. Parecía un imposible, y así lo fue. Pese a la gran resistencia de las tropas de León, que utilizaron arcos, espadas, palos, peidras y cualquier arma que encontraban, Alfonso I venció de forma aplastante.

Esta batalla sirvió, al menos, para salvar la vida del hijo de Urraca, Alfonso Raimúndez, perseguido por las tropas de su padre, Alfonso El Batallador. La intervención del arzobispo Gelmírez, que se llevó al pequeño, fue clave para que siguiera con vida.

La localidad leonesa recrea una batalla, llamada La Matanza por la gran cantidad de sangre que derramó, y que se convirtió en un punto de inflexión en la historia del Reino de León.