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Un niño, casi tres perros

Mientras el número de perros en la provincia no para de crecer, 133.686 canes en la actualidad, el número de niños se estanca en 52.312 y deja la proporción en 2,55 perros por cada niño en León | Los perros entran en las familias como un miembro más: «Yo soy la madre, Estefanía es mi hija humana, y Megan y Perla mis hijas de cuatro patas»

Unos niños juegan en el parque cerca de Perla y Megan. / S. Santos
N. Brandón
N. BRANDÓNLeón

Los ritmos han cambiado. Los jóvenes consiguen su primer empleo más tarde, se independizan más tarde, se casan mucho más tarde, y tienen hijos a edades en las que sus padres ya conocían la adolescencia de sus primogénitos. Mientras tanto, la vida en soledad deja de serlo cuando un perro llega a casa a la par que León ha perdido desde 1996 prácticamente la población equivalente a Ponferrada y 4.065 habitantes respecto a 2018.

Buen reflejo de estos cambios demográficos y del estilo de vida es la cantidad de perros por niño que viven, en este caso, en la provincia de León. Así, en lo que va de año, León registra 133.686 canes en comparación con los 52.312 niños de hasta 15 años que residen en la provincia, según los datos registrados por el INE (Instituto Nacional de Estadística) y por el censo de animales de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León. Esta estadística, deja una proporción de 2,55 perros por niño en la provincia leonesa, con un censo de perros que sólo en seis meses, hasta agosto de 2019, ha aumentado en 5.869 ejemplares, mientras que 601 niños han dejado de estar entre los 0 y 15 años de edad. Un dato que todavía deja cifras más extremas si miramos a 1998, cuando había 11.622 niños más con esas edades que en la actualidad.

Estefanía, Ana Belén, Perla y Megan

Ana Belén y Estefanía, madre e hija, definen su familia como «la familia ideal». «Yo soy la madre, Estefanía es mi hija humana y Megan y Perla mis hijas de cuatro patas, rescatadas por galgos de León», asegura Ana Belén, que lleva en su muñeca una pulsera que el nombre de todas sus 'hijas'. Vestidas con el mismo collar, Megan Y perla, las galgas de esta familia, tienen su hueco en la vida diaria igual que la tendría cualquier otro miembro. También se van de vacaciones, cuando hay un abrigo nuevo para una también lo hay para la otra, y el coche está adaptado a ellas. Estefanía tiene claro que «ya son como mis hermanas, las quiero igual, pero no sustituye ni suplanta a un niño: son amores distintos, no son opuestos, pero tampoco complementarios». Por su parte Ana Belén, la matriarca de esta familia, apunta en la misma dirección: «no suplanta absolutamente nada. Ellas son dos perras, lo tenemos claro. Mi hija es Estefanía».

La realidad cambia si miramos a León capital, ya que en núcleos urbanos sube la proporción de niños, de hecho, León concentra el 30% de este grupo de población. Así, 9.365 niños de hasta 9 años residen en la capital leonesa mientras cuenta con 15.199 perros, el 28% del censo total de la provincia, lo que deja la proporción en 1,62 canes por niño.

Lo cierto es que el consumismo también ha llegado hasta los animales de compañía. A pesar de los continuos llamamientos de las protectoras de animales para fomentar la adopción y frenar los criaderos de perros, llamando a la responsabilidad, la decisión de elegir compañía canina no escapa a las tendencias. «El bulldog francés o el labrador ahora mismo están de moda y son habituales en la clínica veterinaria de la Universidad de León», tal y como afirma José Ramiro González, profesor de la Facultad de veterinaria de la ULE, que destaca también la relación directa entre propietarios y razas: «hay un segmento de edad, como las personas mayores que tienen un perro más pequeño, más manejable, mientras que la gente joven tiene perros más atléticos».

Las afinidades, al igual que sucede a la hora de escoger a las personas, también influyen y «determinadas necesidades, tienen que adaptarse al manejo. El tiempo libre, por ejemplo, dependiendo de si el perro necesita más actividad o menos».

Natalia, Kevin, Gina, Kiko, Lufi, Luna y Ratón

Todos juntos forman una familia numerosa. Al menos, así la considera Natalia que junto a su pareja Kevin cuidan de su perrita Gin y de los cuatro gatos, tres de ellos en acogida, Kiko, Lufi Luna y Ratón. La falta de tiempo dilata el momento de pensar en niños. «He tenido momentos en que he pensado ser madre, pero aparte de que mi pareja es autónoma y el mundo está complicado, lo hemos dejado en 'stand by' porque si quiero traer un niño al mundo, quiero tener tiempo». Esa exigencia, es menor con los animales, en los que Natalia se vuelca, incluso en su tiempo libre colaborando también con asociaciones. Para Natalia, estos animales, aunque sí son miembros de su familia, no son para nada como tener hijos. Y es que una carte que leyó en internet resume a la perfección ese sentimiento: «venía a decir que mi perro no es mi hijo, pero yo sí soy su madre. Esto quiere decir que, tratándolos con amor y cariño, es consciente de que son un animal. «Para ellos sí podría decirse que soy su madre, porque soy su referente, quien les alimenta y cuando vas por ahí tienes que estar pendiente de que no coman lo que no deben, de corregirles y educarles. Sí que tienes un papel de madre, pero ella no es mi hija».

Por municipios

León es el municipio con más perros con 15.199, seguido de Ponferrada con 13432, San Andrés con 5.008 y Villaquilambre con 4.052 canes en su municipio. Fuera del alfoz leonés, destaca la presencia de 3.713 perros en Villablino, quinto municipio leonés con más canes. En la parte baja de la tabla, se encuentran Castilfalé con 32 perros, Maraña con 31 y el municipio con menos de todo León, Escobar de Campos, con 10.