La leonesa Marta Pérez: jugar con perros para salvar vidas

Esta cabo primero leonesa de la Guardia Civil es una de las pocas especialistas de la Escuela de Adiestramiento de Perros, centro que se encarga de entrenar con perros para que localicen desde personas, drogas o explosivos hasta billetes o tabaco

La Guardia Civil leonesa Marta Pérez juega con su perro Noa.
s. fernández
S. FERNÁNDEZLeón

Como si de un juego se tratase unos 40 guardias civiles adiestran en la escuela canina de El Pardo, en Madrid a más de 200 perros que pasarán a formar parte de la plantilla del cuerpo policial en todo el país. Sin que los canes sean conscientes se dedicarán al rescate de personas, la detección de drogas y explosivos, entre otros. A pesar del peligro que conlleva este tipo de trabajos, para estos animales, todo es diversión.

Una de estas instructoras que trabaja en el centro cinológico es la leonesa Marta Pérez, cabo primero de la Guardia Civil, que ha unido sus dos pasiones, su vocación de Guardia Civil con su amor por los animales. « Llego a las 7 de la mañana al trabajo y ya me pongo a trabajar con mis perros», afirma esta Guardia Civil.

Esta leonesa se encarga de que cada animal asocie un olor característico de un elemento, que luego en el lugar del trabajo, estos cuerpos de seguridad del estado buscarán. «El perro no sabe lo que está buscando, el solo entiende que al encontrar una determinada sustancia va a recibir un premio», afirma Marta Pérez.

Marta Pérez y su perro Noa durante un ejercicio de busqueda de droga.

A lo largo de todo el periodo de enseñanza, estos alumnos de cuatro patas, no sólo aprenden a asimilar olores sino que también es muy importante que sepan comportarse en situaciones de masificación de personas o ante momentos de estrés. «Siempre desde un adiestramiento en positivo preparamos a los perros para que estén preparados para cualquier ambiente que nos podamos encontrar», señala esta leonesa.

Una simulación muy real

Acompañada en esta ocasión por su perro Noa, Marta Pérez realiza, a este medio, una demostración en el parque de la Candamia del trabajo que hacen habitualmente estos animales. La simulación consiste en detectar hachís escondido en el interior de un vehículo. El ensayo empieza para esta Guardia Civil, el juego para Noa. En cuestión de segundos el perro detecta la mercancía y rápidamente es premiada por Marta con una gominola y miles de caricias y achuchones.

Ante las leyendas urbanas que circulan sobre que estos perros son drogados para encontrar las sustancias, la respuesta es clara « ¿y con los que detectan explosivos, billetes o humanos, qué hacemos?». Este tipo de mitos caen por su propio peso al observar el cariñó y aprecio que esta profesional tiene a sus 'alumnos'.

La alegría y ganas de jugar de estos cachorros son transformadas en un bien común que sirve para encontrar sustancias ilegales, hallar personas o localizar explosivos, de esto se encarga la leonesa Marta Pérez cuyo cariño y amor que entrega a sus animales es devuelto con un trabajo perfecto realizado por estos 'héroes de cuatro patas'.