12 mayo, una fecha escrita con sangre en León

Se cumple un lustro desde que Montserrat González asesinara a la presidenta del PP de León | Cinco años después, su recuerdo y su huella se pierden en el tiempo y el polémico cuadro ya comparte pared con el de su predecesor García Prieto

Imagen de Isabel Carrasco. /leonoticias
Imagen de Isabel Carrasco. / leonoticias
A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Decía Gloria Fuertes que lo «mejor del olvido es el recuerdo». Un recuerdo, el de Isabel Carrasco, ahora perdido en el tiempo y solo presente en instantes puntuales. Como cada 12 de mayo, una fecha escrita con sangre, una fecha que ya forma parte de la historia más reciente de León.

Este domingo se cumple un lustro desde que cautro disparos, secos y a traición estremecieran a una ciudad entera. Era un lunes soleado, una jornada como otra cualquiera, que se preveía tranquila. Hasta minutos después de las seis de la tarde.

    En ese momento, saltaba la noticia. El 112 alertaba de la presencia de una mujer herida por arma de fuego en una de las pasarelas del río Bernesga. Minutos después y en medio de la confusión, se confirmaba su muerte. También su identidad. Era Isabel Carrasco, la presidenta provincial del PP, la mujer más poderosa e influyente de la provincia.

    Cuatro disparos que acabaron con una trabajadora incansable, con una personalidad forjada a base de tesón, sacrificio, carisma y exigencia para con sus colaboradores. Las balas sesgaron, más allá de todo eso, una vida, la de uno de los personajes políticos más destacados en la historia de la provincia leonesa.

    La vida de la dama de hierro de León. La reina de su Palacio, la Diputación de León, aquella que moldeó a su imagen y semejanza, donde nada se hacía o se decía sin que llegará a sus oídos. Todo siempre bajo control. Tanto que a su llegada a la institución provincial ordenó una limpieza electrónica para comprobar la existencia de micrófonos.

    Tres años después, la huella de Isabel Carrasco se pierde en el tiempo. Cada vez queda menos o prácticamente nada de esta controvertida política que en su día se erigió como eje de la vida política de la provincia, a la que se le acusó de manejar a su antojo una tierra que para otros elevó su notoriedad con su esfuerzo, su tenacidad y su trabajo.

    Tan sólo un cuadro. El mismo que descansa en los pasillos de la Diputación junto a la hilera de imágenes que narran la historia de la institución, aquel que colocó ella misma, en 2012, cuando aún no había terminado la legislatura y lo hizo, sin esperar a que, como venía siendo norma institucional, se situara el de su predecesor en el cargo, Javier García Prieto. Un lustro después, Isabel Carrasco ya comparte pared con García Prieto.

    Odio enfermizo

    El mismo que abrió las puertas de la Diputación a su ahijada Triana Martínez, esa joven licenciada en Ingeniería de Telecomunicación, que, años después, acabaría convirtiéndose en su verdugo. Porque tras el brutal asesinato de Isabel se esconde una truculenta historia salpicada de afinidades políticas, incluso de simpatía a nivel personal.

    Isabel no quería al enemigo en casa y no dudó en prescindir de Triana. Unos hablan de despido profesional. La mayoría lo califica de personal. Una decisión que, sin embargo, desembocó en un odio profundo, que se convirtió en enfermizo para su madre, Montserrat González. Tanto, que no dudó en comprar un revólver y dispararla hasta en cuatro ocasiones, por la espalda, sin que tuviera oportunidad de defenderse. Tan segura estuvo, que lo hizo a plena luz del día. Y quizá, ése, fue su error.

    Montserrat, Triana y Raquel

    Tres años después y tras un largo proceso judicial, el más mediático de León hasta la fecha, madre e hija comparten celda en la prisión de Villabona (Asturias) tras su paso primero por Villahierro y, más tarde, por Villubla (Valladolid). Allí afrontan penas de 22 y 20 años, respectivamente

    Por su parte, Raquel Gago, la tímida agente de la Policía Local, encara sus últimos días en la prisión leonesa, de donde será traslada a Madrid, concretamente al centro penitenciario Madrid I Mujeres de Alcalá de Henares.

    Un trasladado que responde a una petición propia de la reclusa y que, según fuentes penitenciaras, se sustenta en el interés de la condenada por alejarse del 'foco más próximo' al acercarse al tercer año de cumplimiento de condena.

    Sin embargo, Gago podría solicitar de sus primeros permisos penitenciarios a mediados del 2020. Entonces, y de mantenerse la línea de comportamiento, ésta comenzará a disponer de permisos de entre tres y cinco días.

    Además, ha sido calificada como 'de segundo grado penitenciario' en las últimas semanas atendiendo a los buenos informes que acompañan su 'día a día' en la prisión de Villahierro, donde se ha convertido en una reclusa modelo.

    La casualidad quiso que un policía jubilado presenciase la escena sin dudar, ni por un segundo, seguirla, siendo testigo de cómo a escasos metros se encontraba Triana, la misma que recogió el bolso que contenía el arma del crimen, la misma que posteriormente la esperaba en su Mercedes para emprender la huida.

    Pero sus planes fallaron. La actuación del agente impidió a Montserrat entrar en el vehículo. Minutos después, ambas eran detenidas y, junto a ellas, Raquel Gago, una policía local amiga de Triana, resolviendo un crimen que hubiera despertado ampollas en León. Al fin de cuentas, Isabel Carrasco acumuló durante a lo largo de su trayectoria profesional y política un importante número de enemigos.

    Hoy, cinco años después de que tres balas sesgaran su vida, el corazón de León late, sin mirar atrás, con Isabel Carrasco tan sólo en el recuerdo. Hoy muy lejano. Sin ningún acto homenaje en este aniversario de su muerte. Ni tan si quiera en el mundo político. Al fin de cuentas, el pasado no tiene poder sobre el presente.