Down significa oportunidad

Botines se convierte en el centro de la fiesta por el Día Mundial del Síndrome de Down, en la que visibilizar la realidad de un millar de leoneses que reclaman dejar de ser vistos como 'bichos raros'

Dos jóvenes con síndrome de down en la celebración del día mundial en Botines. / Noelia Brandón
Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

Ellos supieron llenar la sombra de Botines de alegría. Frente al gesto serio (algunos dirán incluso recio) de los leoneses, ellos pusieron la sonrisa. No van con la barrera por delante cuando conocen a alguien. No tienen aquello que tenemos los demás en mente cuando pensamos que el otro nos la puede liar. Llamar discapacidad a estar libre de prejuicios es una de las taras más crudas de esta sociedad, en la que no expresar lo que se siente es una virtud.

Ni son enfermos, ni bichos raros, ni a uno le tienen que dar lástima. Son medio millar y este jueves estaban de fiesta. La suya y la de todos.

Amidown ha celebrado a los pies de la Casa Botines la fiesta por el Día Mundial del Síndrome de Down. Un buen momento para derribar los muros del mito y el prejuicio, porque aún queda camino por recorrer.

«Se ha avanzado muchísimo y agradecemos el apoyo social e institucional, pero a pie de calle hay barreras, que debemos derribar con pedagogía, con una sonrisa y saliendo a la calle con ellos», comentaba Raúl Fuentes, tesorero de Amidown.

Con la lectura de un manifiesto y el recuerdo a Jesús Vidal, el 'Goya leonés' por la película Campeones, cerca de medio millar de personas con síndrome de down cobraron voz en pleno centro de León. No quieren dar lástima, quieren ser campeones y tener un papel en la sociedad.

«Queremos hacer un llamamiento a las empresas, el tema del empleo es complicado para todos, pero hay que abrir los ojos para ver que éstas personas aportan muchísimo, son perfeccionistas y trabajadores», defendía Yoana Cardoso, presidenta de Amidown

León celebra el día mundial del Síndrome de Down con diversas actividades, buscando que la sociedad vea que no son bichos raros sino ciudadanos con todos los derechos. La discapacidad no debe ser un hándicap y el Consistorio leonés lo demuestra con el ejemplo.

«En el Ayuntamiento trabajan tres personas con síndrome de down y sonrío porque son tres trabajadores en constante disposición de trabajar, con esa sonrisa siempre en su cara, que empatizan con todo el mundo y hablan del Madrid o cualquier cosa», explicaba el alcalde de León, Antonio Silván.

Un día de fiesta el vivido en Botines con el que demostrar que down no es sinónimo de discapacidad, sino de oportunidad.