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Acordes leoneses en la ciudad china de Yiwu

Tras un concurso organizado por el Instituto Confucio, la leonesa Andrea López se encuentra con la oportunidad de su vida: un intercambio cultural con el país asiático para subirse al escenario y disfrutar cantando

Andrea López (segunda derecha), sobre el escenario en Yiwu.
I. SANTOS
I. SANTOSLeón

El concurso que cambió su vida. La leonesa Andrea López no sabia lo que la esperaba tras llegar a la final de un concurso musical organizado por el Instituto Confucio en León.

Desde pequeña siempre le gustó cantar y además enamoraba cada vez que lo hacía. Con los años la formación, el trabajo y una gran dedicación hicieron que empezase a dedicarse a ello, pero sin dejar sus estudios, primero de Audiovisuales y actualmente de Educación Infantil.

Tras superar las primeras fases del concurso y quedar vencedora en León, Madrid sería su siguiente parada. Allí volvió a sorprender y como siempre, a enamorar a un jurado que le dio el primer puesto en el concurso. Pero la noticia más importante que recibía en la capital no era haber vencido el concurso, sino una propuesta para irse a cantar a China que al principio no se tomó muy en serio. Casi recién aterrizada del continente asiático dedica unos momentos a leonoticias para rememorar una experiencia única.

Un intercambio cultural

«Cuando salí del concurso se me acercó un chico y me dijo que si quería irme a cantar a China... y pensé que me estaba vacilando», relata ante la cámara de leonoticias en el Parque San Francisco de la capital. Finalmente, las llamadas se sucedieron y en poco tiempo el viaje a China estaba organizado.

Un intercambio cultural y comercial de España con el país asiático en el que Andrea iba acompañada de un grupo de flamenco andaluz y la tuna de Alcalá de Henares. «No íbamos solo nosotros con el grupo de espectáculos también había productores que iban a mostrar y vender sus productos a China», explica la joven.

Una experiencia única

Con todo organizado y en compañía de su novio, Andrea López se cruzó medio mundo para hacer lo que más le gusta: disfrutar sobre los escenarios. En China estaba previsto que actuase con músicos locales y en solitario, para ello le pidieron un repertorio con canciones 'típicas' de España. «Suelo cantar en inglés, pero me pidieron una serie de seis temas», recuerda la joven que entre su repertorio incluyó 'María se bebe las calles', de Pasión Vega.

«Cuando llegas y te encuentras con aquel pabellón inmenso lleno de fotos nuestras a lo grande, porque allí lo hacen todo a lo grande... fue una experiencia inolvidable»

«Cuando llegas y te encuentras con aquel pabellón inmenso lleno de fotos nuestras a lo grande, porque allí lo hacen todo a lo grande... fue una experiencia inolvidable» Andrea López

Las previsiones que tenía la leonesa es que allí actuarían con músicos locales en diferentes conciertos en el pabellón España de Yiwu y en una gala especial en el Auditorio de la localidad. Unos actos, que al principio iban a ser sencillos, pero al llegar y ver su imagen en grandes impresiones cubriendo las paredes del pabellón se dió cuenta de que aquello era más importante de lo que imaginaba.

«Cuando llegas y te encuentras con aquel pabellón inmenso lleno de fotos nuestras a lo grande, porque allí lo hacen todo a lo grande... fue una experiencia inolvidable», recuerda Andrea con emoción.

Acordes leoneses

La organización del evento se encargó de todo, pero hubo alguna sorpresa inesperada y a pesar de que ella iba con un repertorio acordado previamente el final de la gala en el Auditorio fue diferente al esperado.

«En principio tenia que cantar una canción acompañada y poco a poco se fue convirtiendo en.. 'si puedes cantar en chino casi mejor'», recuerda entre risas que «aquello no estaba pactado». Pero a Andrea nada le frena, nunca lo ha hecho y aquello sólo era un reto más. Los ensayos en chino fueron bien, «o al menos a ellos les gustó, por lo que al final acabé cantando en chino».

Una experiencia única que no dejará de recordar y que ahora comparte con compañeros y amigos. Cada momento, cada concierto, cada paseo por China son ahora recuerdos imborrables.

«Estar en otro país y haber recorrido medio mundo para hacer lo que mas me gusta que es cantar», lo dice todavía sin creerlo pero asegura que se queda «con una experiencia super bonita y enriquecedora que creo que me va a ayudar mucho a seguir adelante en el mundo de la música».

Entre clases, ensayos, trabajos y algo de deporte Andrea hace un hueco para compartir una vez más una experiencia de la que pocos pueden presumir y que a sus 22 años ella tiene grabada para siempre. Ahora toca seguir disfrutando encima de los escenarios en León, donde ya mira la agenda en la que tiene los conciertos marcados en rojo.