'Terminator' Marín

La bicampeona del mundo prepara cada partido con detallados análisis en colaboración con su entrenador

Carolina Marín, durante el campeonato del mundo. /
Carolina Marín, durante el campeonato del mundo.
JAVIER BRAGADOMadrid

Entrar en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid días antes del Mundial de bádminton suponía experimentar la misma sensación que al adentrarse en un invernadero. La ropa pegada y el sudor convertían el recinto en lo más parecido al tropical estadio Bung Karno de Yakarta en que se disputaría el torneo. Pero el ambiente creado de manera artificial fue sólo uno de los muchos detalles programados por el equipo técnico comandado por Fernando Rivas para preparar a Carolina Marín, quien iba a ser campeona por segundo año consecutivo.

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El secreto de la preparación de Marín está en el tiempo que Rivas dedicó a estudiar los métodos de entrenamiento en los lugares más desarrollados. Viajó por Europa y se dedicó de pleno bajo el ala de David Cabello -hoy el presidente de la Federación Española de Bádminton con el que le enfrentan, entre otras cosas, una petición de subida de sueldo-. El preparador forjó desde sus tiempos en la Universidad de Granada unos procedimientos que hoy ambicionan y envidian en el resto del planeta del bádminton. La zurda sigue con los ojos cerrados las enseñanzas de su entrenador desde su adolescencia porque los resultados han sido óptimos incluso antes de lo esperado.

Siempre a la búsqueda de una novedad, para el Mundial de 2015 se vieron obligados a idear un nuevo entrenamiento por el destino. Tras la fractura por estrés del quinto metatarsiano del pie derecho de Marín, la volantista sufrió dos semanas sin pisar, aunque trabajó el juego estático en la piscina y el mental en visualizaciones de situaciones de los partidos. Después se adaptó el centro de entrenamiento a las corrientes internas del pabellón que modifican el vuelo del volante con grandes ventiladores de pared para amoldar su físico y sus reflejos al nuevo reto. La memoria le devolvía el recuerdo de 2013, el año en que sufrió su primera lesión de rodilla y canceló tres torneos; pero también el de 2014, la época en la que tres semanas después de lesionarse el hombro se convirtió en la primera española campeona del mundo. «Muchos jugadores de Europa y del mundo pagarían por tener esa calidad en el entrenamiento», defiende Beatriz Corrales, número dos de España y Europa.

Tándem de apoyo

"Hacíamos videoclips de distintas fases de juego, y desde las esquinas de la pista, y así recreábamos una especie de partido virtual que proyectábamos sobre una sábana en la pared. Fue una preparación muy buena, porque encontramos la tecla adecuada entre (el psicólogo) Pablo del Río y nosotros", reconoció Rivas cuando acabó el torneo.
"Como Saina anteriormente había jugado contra otra zurda, observamos que sus patrones no habían diferido mucho de los que aplicaba normalmente contra Carolina. Así, decidimos que el partido lo íbamos a preparar como en otras ocasiones, teniendo un plan B por si acaso afloraban sus nuevos patrones de juego", aseguró el entrenador sobre la final.

Análisis

Sin embargo, el factor que destacan jugadores y cuerpo técnico es siempre el estudio de las debilidades, fortalezas y posibilidades de adversarios y jugadores propios. En esto la bicampeona del mundo sobresale, tal y como reconoce su entrenador, a pesar de su juventud (22 años). «Cuando tiene un objetivo y un plan de juego establecido en la pista es un enemigo bastante peligroso que puede estar a la altura de cualquiera del mundo», anticipaba Rivas cuando su pupila se acercaba a las diez mejores del circuito. La andaluza desarrolla una capacidad de disección digna de grandes ordenadores cuando está concentrada y adapta sus condiciones físicas y técnicas en función de la situación. «Siempre analizo a mi rival antes de jugar contra ella y veo si chillarle le influye. A las chinas les gritas porque ven que sigues ahí luchando, que no te rindes», revelaba en una entrevista a Colpisa antes de ser la mejor jugadora de bádminton del planeta. Para terminar de convertirla en un 'terminator' el preparador coloca unas gafas especiales a los jugadores. «Trabajas la anticipación con números y colores que aparecen en las gafas mientras practicas con un balancín para ganar estabilidad», ha señalado en alguna ocasión la onubense, más cercana a la ayuda tecnológica del deporte contemporáneo.

Para Indonesia debió reprogramar su estilo. «Carolina ha tenido tiempo para trabajar aspectos de su juego menos favorables y que las rivales pueden pensar en explotar. Ha incorporado nuevos golpeos y nuevas estrategias», revela Ernesto García, coordinador de equipos nacionales. En semifinales se acomodó al fondo de la pista y en la final adelantó sus pasos para anticiparse a las nuevas estrategias de la india Saina Nehwal, quien le arrebató el número uno del ranking gracias al cómputo acumulado del circuito pero sucumbió al arte y la mente de 'Terminator' Marín.