Un gran gol a la depresión

La futbolista leonesa Yoli Chamorro derrotó a la depresión y confesó hace unos días la situación que vivió a causa de esa enfermedad, para la que pide que se trate con «normalidad» | «No nos hace más débiles ni debemos avergonzarnos de ello, es algo más que forma parte de la historia de cada uno»

Yoli Chamorro, durante la entrevista con leonoticias. / N. Brandón
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

«Son cosas de la vida, que suceden y que hay que afrontar, pero no somos ni menos ni más débiles». Esta es la vivencia personal de una futbolista leonesa, Yoli Chamorro, que ha pasado por una experiencia a la que a muchos les cuesta nombrar, mencionar y, por tanto, afrontar: la depresión.

De repente, y sin que se lo esperase, este 'incómodo compañero de viaje' entró en su vida. Casi sin darse cuenta, después de ocho temporadas en el Oviedo Moderno y el Real Oviedo (el mismo club que cambió de denominación en este periodo) en las que fue una jugadora importante, también en las tres temporadas en Primera División del cuadro asturiano, la depresión se metió en su vida.

Llegó tan de repente como ella a Oviedo. Yoli quería estudiar en Salamanca, pero su nota de corte no fue suficiente, por lo que apostó por su plan B, la capital asturiana. «Pero iba a estudiar, no a jugar al fútbol, solo que surgió la oportunidad y fue una de las mejores decisiones de mi vida, donde viví mis mejores años, tanto a nivel personal como deportivo», sostiene.

«Veía que no estaba bien, pero no quería aceptarlo»

«Veía que no estaba bien, pero no quería aceptarlo» La situación

Cumplió su sueño, el de jugar en Primera División durante tres de las ocho temporas que ha estado en Oviedo, «fue una pasada» aunque todas esas temporadas tuvieron «algo bueno». Salvo la última en la «no iba todo como debería». «Veía que no estaba bien, pero no quería admitirmo, no quería aceptarlo», explica.

Una lesión fue el origen de todo. Ella nunca había tenido una dolencia deportiva, pero esta, la primera, le dejó toda la temporada en blanco. «Fue un año nulo para mi. No conseguí entrar en el equipo, no me encontraba bien, en forma... y eso me dolió mucho», explica.

«Yo sola no podía con ello»

Ya en agosto del pasado año 2018 notó que las cosas no iban como deberían, que su ánimo no era el idóneo. Y recibió el consejo de pedir ayuda profesional porque veía «que yo sola no podía con ello». Pero no lo admitía: «no estaba del todo bien, pero no aceptaba lo que pasaba».

El paso definitivo llegó en febrero, cuando obtuvo la baja médica por depresión: «Aguanté lo que pude e intenté estar bien, pero era imposible». Yoli Chamorro lo ve como algo natural, «cosas que pasan y problemas de la vida que no sabes afrontar». «Es que la vida es eso, momentos mejores y otros peores, que hay que superar, porque todo pasa», expresa.

«Mis padres y mi familia fueron claves en mi recuperación»

«Mis padres y mi familia fueron claves en mi recuperación» Los apoyos

Sus padres y su familia fueron los primeros en saberlo, «han sido claves, básicos, en que me haya recuperado», pero notó el apoyo de todo su entorno. Incluso del club, que le dio tranquilidad para que pudiera salir de esta depresión porque «lo primero es la salud», aunque en junio le comunicaron que no contaban con ella: «Son decisiones deportivas que tienes que aceptar y seguir adelante, como todo en la vida».

Su caso, como el de otros deportistas de primer nivel que han reconocido pasar por este trance, como Andrés Iniesta o Álex Abrines, espera que facilite la situación a quienes lo están viviendo: «Cada persona tiene su historia, su bagaje y muchas veces no sabemos que lo podemos vivirlo hasta que llega».

«No debemos avergonzanos ni ocultar que tenemos depresión»

Y pide, ante todo, normalidad. «Es algo de lo más cotidiano, a veces vivimos situaciones y problemas que nos superan por todos lados y necesitamos ayuda», señala Yoli Chamorro, que considera que «no tenemos que avergonzarnos ni ocultarlo, forma parte de cada uno y no nos hace más débiles». «Lo mejor que se puede hacer en esa situación es dejarte acosenjar y rodearte de la gente que te quiere, la que está a tu lado cada día», sostiene.

Ella ya ha salido de ese pozo oscuro de la depresión y mira al futuro. Para ella, que desde que acompañaba a los partidos de fútbol sala a su hermano y desde que se lanzó a jugar a los seis años, el fútbol es su «estilo de vida», con el que ocupa horas y horas de juego, entretenimiento, análisis y trabajo, no puede abandonar este 'vicio'.

«Esto es algo normal, que forma parte de cada uno y no te hace de menos ni más débil»

«Esto es algo normal, que forma parte de cada uno y no te hace de menos ni más débil» cómo afrontarlo

No se cierra las puertas a seguir jugando, «nunca digas nunca», y ahora está formándose para sacar el nivel 2 de entrenadora, que le permitiría poder tomar las riendas de un equipo de hasta Segunda División femenina para «seguir abriéndome camino».

Ella no se rindió, sigue sonriendo y su vida continua. La oscuridad llegó con la intención de quedarse, pero Yoli Chamorro, una valiente guerrera sobre el césped, demostró serlo también en la vida para derrotar y expulsar al fantasma de la depresión.

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