Y LaLiga gritó... «A Ponferrada me voy»

El sufrimiento de tres años de una afición llega a su fin de la mano de una plantilla liderada por Jon Pérez Bolo y Ponferrada ya es de Segunda

Celebración sobre el césped del Toralín. / J.L.B.
Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASPonferrada

«A 90 minutos de ser leyenda», rezaba la pancarta del Frente Norte en los prolegómenos del choque. Y esos 90 minutos se fueron cayendo del crono. «Sí, se puede», gritó el Toralín con fuerza desde antes del inicio y vaya que si se pudo.

Tres años después de un amargo descenso y de dos temporadas muy duras en Segunda División B, la afición de la Ponferradina ha vuelto a la élite, al grupo de los elegidos, a LaLiga1|2|3.

La locura del primer tanto sólo fue un aviso de lo que estaba por llegar. Con la entrada de Yuri al campo llegaba la fiesta al Toralín.

«Deportiva lorolo», «que sí, joder, que vamos a ascender», cantaba el estadio entero, las 8.400 almas que estaban ya pendientes del pitido del árbitro para celebrar el ascenso.

El Himno del Bierzo retumbaba en las gargantas y 'A Ponferrada se iban' los ecos de Segunda División que habían abandonado tres años la capital berciana.

La fiesta llegó con el sonido que ponía final a la agonía. El partido acababa y, a pesar de las advertencias, la afición se apoderaba del terreno de juego y saltaba para abrazar a los suyos y felicitar una extraordinaria temporada.

Yuri tomaba la batuta de la fiesta y se subía incluso al banquillo para celebrar el éxito. Jon Pérez Bolo era el ídolo local tras llevar a la Ponfe de regreso a Segunda. Los jugadores formaban 'piñas', se abrazaban y saltaban al unísono con el resto de aficionados.

La alegría se desbordaba sobre el césped y la fiesta no había hecho sino comenzar. Durante varios minutos, el césped mantuvo el ambiente de la victoria tras una gran batalla y es que no era para menos: la Ponferradina volvía a la élite y la Segunda División entonaba el 'A Ponferrada me voy'.