El mecánico leonés de La Vuelta que asombra por su juventud

Pablo Benito, que hasta hace solo un año era ciclista sub-23 del equipo Caja Rural, es uno de los mecánicos del equipo Euskadi Murias que participa en la Vuelta a España: «Desde este lado, el ciclismo es más estresante y tienes más responsabilidad»

Pablo Benito, con una de las bicicletas del equipo Euskadi Murias./Euskadi Murias
Pablo Benito, con una de las bicicletas del equipo Euskadi Murias. / Euskadi Murias
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

En los instantes previos a cualquier etapa de esta Vuelta a España, los ciclistas calientan en las cercanías de su autobús. Es el momento en el que aficionados y curiosos pasean, entre los rodillos de los corredores, viendo de cerca a esos deportistas que brindarán espectáculo durante varias horas a continuación, mientras son atendidos por mecánicos y demás asistentes.

Pero, en este gran tumulto, destaca la juventud de uno de los mecánicos del Euskadi Murias, uno de los equipos invitados y que, pese a ser uno de los más humildes de la Vuelta, ya tiene una victoria de etapa en su 'zurrón'.

Él es Pablo Benito y, con tan solo 22 años, baja tremendamente la media de edad de este 'gremio' que forma parte - y una parte muy importante - de la Vuelta a España. «Me vacilan con que me tienen que echar porque no puede ser que haya gente tan joven haciendo este trabajo», bromea.

Pablo Benito es un joven leonés que, hasta hace solo un año, era ciclista. Militaba en el equipo sub-23 del Caja Rural, pero decidió no continuar con su pasión, con el ciclismo... al menos encima de una bicicleta. Porque no pudo abandonar este deporte en el que tantas y tantas horas ha sufrido y ha disfrutado. Pero ahora lo vive desde otro punto.

El mecánico más joven de la Vuelta... y el único leonés

Inicio el año en el equipo Eneicat Pecafer, el conjunto leonés de ciclismo femenino. Pero en mayo, después de tener varios contactos con el equipo Euskadi Murias, acabó en el staff técnico de esta formación, debutando en la clásica París-Arrás.

Después de haber formado parte del equipo en varias carreras y que «los responsables del Murias quedasen contentos con mi trabajo», surgió la oportunidad de participar en la Vuelta, pero desde otra posición a la que, cuando comenzó a competir en ciclismo con el CC León, tenía pensada.

Pablo Benito, el único leonés en esta Vuelta y el más joven de todos los miembros de staff técnico de los 22 equipos de la ronda española, está afrontando esta experiencia «con ilusión y ganas de trabajar».

«Tengo más responsabilidad que cuando era ciclista»

Pero, ante todo, con responsabilidad. «Es muy diferente a ser corredor. Esta labor es más estresante, tienes mucha más responsabilidad porque, de que tú hagas bien tu trabajo, depende lo que puedan hacer los ciclistas», señala Benito en conversación a leonoticias. También destaca que «disfrutas más los viajes y la experiencia de visitar otros lugares de España y Europa que, siendo corredor, no podría ser igual».

En Euskadi Murias, Pablo Benito explica cómo se organizan el trabajo. «Suelo ir en el coche 2, el de escapada, pero nos vamos turnando. Unos días te toca este rol, bastante ajetreado, y otros ir directamente al hotel a preparar todo para que, cuando lleguen los ciclistas, esté listo. Ese día es más relajado e incluso puedes echarte una siesta», asegura.

El leonés suele estar en ese coche de escapada, por lo que el estrés es mayor. «No puede fallar nada y tienes que ser muy rápido si hay alguna incidencia, porque el objetivo del equipo es tener presencia en carrera y ganar alguna etapa, como ya hemos logrado», explica.

«No imaginaba que el staff celebrase tanto una victoria»

Y esa sensación la vivieron en la undécima etapa, con meta en Urdax (Navarra), el 4 de septiembre, con la victoria de Mikel Iturria. «Ese día me tocó hotel, por desgracia», bromea Benito que, pese a todo, siguió el final de etapa con gran interés.

«Puse la emisión en la tablet y, como iba con algo de retraso, los nervios en los últimos 10 kilómetros fueron mayores. Me iba llegando información por whatsapp y cuando vimos que Mikel (Iturria) ganaba, fue una sensación única. Gritos, abrazos... Nunca llegué a pensar que se viviera así una victoria en el staff técnico», afirma el leonés.

Su trabajo es bastante «rutinario», asegura Benito, aunque fue algo más «estresante» los primeros días de la Vuelta hasta que «coges el ritmo». Esta dificultad de los primeros días aumentó con el accidente de uno de los coches del Euskadi Murias que, afortunadamente, se saldó sin daños personales. «Pese a todo, gracias a Dios, nos están saliendo bien las cosas y, salvo cuando hay cámaras enfocándote, el estrés no es como el de los primeros días».

El día a día

Y, ¿cómo es un día de un mecánico en la Vuelta? Prácticamente, los asistentes son los primeros que se levantan y los últimos que se acuestan. «Nuestro día empieza a las 6:00 o 7:00 horas, depende de la etapa, para preparar las bicicletas, hinchar las ruedas, cargar los coches...», señala Benito.

Después, dependiendo del rol, acuden al hotel donde el equipo se alojará esa noche o sigue la etapa desde el coche que tenga asignado. Si es así, como en este último caso, deberá estar «siempre listo» para solucionar cualquier incidencia «lo antes posible».

Y, después de la etapa, toca limpiar y secar las bicicletas y los coches y revisar que todo el mecanismo de estas bicicletas esté en orden para «meternos en la cama y volver otra vez a empezar».

Con energía para afrontar el tramo final de una Vuelta en la que su equipo se juega mucho, como la continuidad del proyecto, pero donde están completando un gran papel, Pablo Benito vive su primera experiencia en una gran carrera pero desde un rol que, quizá, no imaginaba hace un año.